Archivo | marzo 2013

Alimentación

En lo que se refiere a la alimentación hay que tender a que sea lo más sana y natural (lo menos manufacturada) posible. Pongo un prasadamejemplo muy clarificador: un filete de carne es más natural ya que no está manufacturado, sólo extraído directamente del animal, que unas albóndigas vegetales industriales ya que estás han tenido todo un proceso de elaboración; sin embargo esas albóndigas son más sanas (ya que como mucho llevarán algún conservante) que ese mismo filete extraído del cadáver de un animal criado en cautividad y tratado con antibióticos, hormonas, anabolizantes, etc. Siempre será más sano comerte una pieza de fruta, a la que bien lavada e incluso pelada le habrás eliminado gran parte de los pesticidas que pueda llevar, que un alimento procesado y refinado como pueda ser una pieza de bollería industrial.

Hay que tener en cuenta también que en el mercado de los productos de agricultura biológica, aunque muchos ya tienen controles y certificados de garantía de calidad, a veces también hay fraude.  Tu buena fe no te garantiza que el que te vende los productos no utilice pesticidas o plaguicidas o que lo hagan en los cultivos que están al lado de los suyos  y estos se vean contaminados. Ahí es cuando uno debe aplicar el sentido común y el viveka (discernimiento).

Desde el punto de vista de la filosofía yóguica, la alimentación que se recomienda suele ser vegetariana, pero no por razones salutíferas como a veces creemos, sino sobre todo por cuestiones de naturaleza filosófica, teniendo en cuenta la estructuración de la naturaleza en función de sus tres cualidades, con arreglo a la filosofía samkhya, que son: satwa, rajas  y tamas.

Y luego por una cuestión también filosófica pero de naturaleza ética: el amor y el respeto por los demás seres sintientes.

De manera que el motivo por el que en el yoga se es fundamentalmente vegetariano obedece a esas dos causas: la ética esta clara, y en la parte filosófica tenemos que referirnos al primer yamas (códigos de conducta) que es ahimsa y significa “no violencia”, lo que influyó en la mentalidad del yogui en cuanto al respeto a los animales.

El concepto del Anna Yoga, el yoga de la alimentación, es relativamente nuevo y de dudosa factura. Los antiguos yoguis no se planteaban el tema de la dietética por cuestiones de salud sino como algo fundamentalmente filosófico y espiritual. En cualquier caso hay que huir de las clasificaciones y de las  etiquetas (vegetariano, vegano, ovolactovegetariano, crudívoro, frugívoro y un interminable etc.). Lo mejor es observar al propio cuerpo y comprobar como tolera los diferentes alimentos; comer lo que te apetece, dentro de una dieta de acuerdo con tu ética y tu filosofía de vida, y lo que te sienta mal, analiza porque te sienta mal y si una segunda vez te vuelve a sentar mal, no habrá una tercera. Esto es viveka también, basado en tu propia experiencia personal, porque ¿quién mejor que tú para conocer tu cuerpo? Por eso es tan importante ser conscientes de lo que comemos y tratar de modificar los hábitos alimentarios perjudiciales. La salud es un bien muy preciado por eso debemos aprender a autogestionar nuestra propia salud, sobre todo con unos buenos hábitos higiénicos y la dieta es uno de ellos.

La nutrición o el alimento en la antigüedad no se reducía a un concepto del alimento físico, sino también en el alimento para el intelecto, para el aspecto emocional y también espiritual. Actualmente miramos lo que introducimos como alimento en nuestro cuerpo físico pero no tenemos en cuenta lo que “ingerimos” a otros niveles, sobre todo mental y emocional (ejemplo: tele-basura). Además, en todas las culturas existe un agradecimiento o petición vinculado a la alimentación, lo que convierte el hecho de alimentarse en un acto consciente y sagrado.

 

El mantra OM

Razones para comenzar tu sadhana de Yoga con el canto del mantra OM:

OMlamparita

  –   Es el

sonido primordial, la vibración cósmica de donde proviene todo.

  –   Depende de la intención y comprensión de cada uno es una invocación (in – hacia adentro), si percibe que   su propia conciencia o ser interior (Atman) forma parte de la Conciencia Universal (Brahman); evocación (e – hacia fuera), si su relación con esa Conciencia es de identificarse con ella pero sintiéndose separado de ella; o convocación que serviría para ambos casos ya que convoca, reúne.

– Te ayuda a armonizarte interiormente, apaciguando la mente para crear una buena disposición para la práctica.

–      Es una vibración que unifica el ambiente y armoniza al grupo, cuando la práctica es colectiva, como cuando una orquesta antes de comenzar a tocar afinan los instrumentos para que estén en consonancia.

–       La vibración de la “O” (au) en la caja torácica ejerce un suave y beneficioso masaje pulmonar y alveolar. La vibración de la “M” al resonar en la cavidad craneal, supone un suave masaje para el cerebro y sus neuronas.

–       Se alarga beneficiosamente la salida del aire con lo que se prepara la respiración.

–       Crear armonía tanto en quien lo canta o repite mentalmente, como en el espacio en el que se realiza.

 

 

Técnicas del Yoga

Aunque el Yoga es uno, dentro de él existen distintas sendas que, llevando al mismo objetivo, siguen caminos diferentes ajustándose mejor a los principales tipos de temperamento del ser humano.

Un aspecto del que los Indios se dieron cuenta en la antigüedad es que todas las funciones del psiquismo: desde la más básica que es la sensopercepción, que la tenemos en común con los gusanos; hasta la más elevada como sería imaginación, la creatividad, la elaboración del pensamiento, el amor, se pueden agrupar en tres categorías, tal y como se estudian en la psicología actual, lo que pasa es que los indios ya lo enseñaron muchos siglos antes de nuestra era. Estás tres categorías son: el mundo del pensamiento, del intelecto, lo que en psicología se llama lo cognitivo; el mundo de las emociones, de los afectos, de los sentimientos, que en psicología es lo emocional, lo afectivo; y la capacidad de acción que tenemos que es la voluntad. Descubrieron que en el Yoga, como vía soteriológica, dependiendo de que elemento de los tres predomina en ti (todos tenemos los tres, pero siempre predomina uno), existe un tipo de Yoga: el Jñana Yoga o yoga del conocimiento, para la parte cognitiva; el Bhakti Yoga o yoga de la devoción y del amor,  para la parte emocional; y el Karma Yoga o yoga de la acción desinteresada, para la parte volitiva. Aparte dos tipos de yoga para la parte psico-fisica, el Hatha Yoga (que procede del Tantra) y para los que son más mentales y con facilidad para la concentración, el Raja Yoga.

Dentro de las técnicas más difundidas dentro del Yoga encontramos:

–       Yama, código de conducta social: no violencia, verdad, honestidad, etc.

–       Niyama, código de conducta personal: pureza, contento interior, austeridad, etc.

–       Asana o postura: son un conjunto de prácticas que permiten múltiples combinaciones con el objetivo de sensibilizar todo el esquema corporal, armonizándolo, posibilitando una expansión de conciencia y el incremento de la misma. No es un trabajo exclusivamente físico, es un ejercitamiento psico-físico, utilizando el cuerpo para que la mente se estabilice.

–       Pranayama, control de la respiración con el fin de detener la actividad mental, aumentando la energía vital.pranayama

–       Técnicas de relajación, El término relajación engloba las técnicas para llegar a ese estado de consciencia, hay diferentes grados para profundizar en el cuerpo, la mente, las emociones. La relajación total supone un equilibrio a todos los niveles, a ese estado de relajación profunda se llega con la práctica. Las técnicas son infinitas porque se pueden adaptar a cada persona, fomentando siempre el equilibrio del Sistema Nervioso Autónomo y una vía de auto exploración, es un mundo ilimitado ya que las técnicas pueden combinarse entre sí y personalizarse según las necesidades del momento. La relajación es un arte para el que es necesario un aprendizaje pero que sobre todo es eminentemente práctica. Científicamente sus beneficios son objetivables y se pueden demostrar

–       Técnicas de interiorización, concentración y meditación. Permiten una limpieza de los procesos mentales y una percepción de nuestra dimensión interior. Potenciando así todos las facultades de la mente como son la atención, la memoria, la concentración, la creatividad, etc. En este apartado podemos incluir el canto védico (kirtan) y la lectura consciencial y el comentario de textos sagrados.

 

Introducción al Yoga

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Los orígenes del Yoga se pierden en la noche de los tiempos.

Nadie sabe como, los antiguos yoguis descifraron muchas leyes universales, que hoy en día está corroborando la ciencia y otras que aún hoy nos resultan desconocidas. Supieron con precisión la fisiología del cuerpo y sus diferentes funciones, la energía que fluye en él y sus distintos aspectos y diseñaron métodos para equilibrarla y canalizarla. Trazaron el mapa preciso de las emociones humanas, cuando nuestros antepasados occidentales se limitaban a pintar venados en las pareces de las cuevas. Y lo más importante: entendieron que la consciencia individual debía ser trascendida, que la sabiduría proviene de la experiencia, principalmente de la experiencia meditativa que trasciende la propia mente.

Yoga quiere decir unión y también se define como yoga las técnicas o métodos para llegar a dicha unión. Esa unión puede entenderse en un doble sentido: la unión con uno mismo, la integración armónica de todos los elementos del ser humano; la unión del individuo con el cosmos, en la que prevalece el sentimiento de ser una misma y única cosa con el Todo.

“El Yoga es un sistema de progresión evolutiva, que comprende una parte teórica, pero cuya base fundamental es la práctica. Está avalado por su antigüedad, hay pruebas arqueológicas que datan de al menos unos 5000 años de antigüedad, y por su amplia difusión en todo el mundo.

Dada su extensa metodología permite un trabajo integral, contribuyendo a la armonización de todos los constituyentes del ser humano, aportándole salud física y equilibrio mental y emocional, siendo fuente de autoconocimiento y de evolución espiritual.”

En realidad, se trata de una compleja tecnología espiritual que incluye el manejo de innumerables principios físicos, psíquicos y químicos para restablecer la armonía interior y acelerar el desarrollo personal. Si alguna virtud destaca sobre otras en el yoga, es justamente su poder transformador. Cuando algo cambia en el individuo, algo cambia en el universo. Nada hay más ansiado para el auténtico buscador que esta herramienta incomparable que le convierte en arquitecto de su propio destino.

Todo el mundo puede beneficiarse del yoga, cualquiera que sea su actitud. El yoga siempre devuelve ciento por uno, pero hay que aportar por lo menos ese uno. Basta con acercarse con una actitud abierta para que esos cambios progresivos tengan lugar.

El yoga es un camino alternativo que comienza con la experiencia, que procura el equilibrio físico y el orden y la limpieza mental antes de iniciar la búsqueda, que no impone las respuestas antes de que el individuo se formule las preguntas, que no se afana en crear adeptos, que acepta las verdades parciales de cada uno, porque sabe que toda verdad está condenada a morir ante otra superior.

El yoga es el método más potente, riguroso y completo de transformación y crecimiento personal. Comparado con el yoga, cualquier otro sistema es como un juego de niños. Ninguno dispone de la profundidad, los conocimientos, la experiencia, ni los resultados avalados por el tiempo que ofrece el yoga. Si cualquier cosa que haya durado miles de años en estos tiempos cambiantes merece un gran respeto, habría que añadir que el yoga es la escuela viva más antigua que existe. Sus principios, afirmaciones, postulados y técnicas permanecen inalterables y plenamente vigentes. Nadie ha sido capaz de mejorar nada. No queda más remedio que pensar que, ante la constante fluctuación de todas las cosas, el yoga representa el núcleo duro de la sabiduría perenne.