Archivo | junio 2015

Japa Yoga – Primera parte

Debido al interés que algunos alumnos del Centro de Yoga Shakti, después del taller que hicimos, mostrasteis  en conocer más acerca de la técnica de meditación conocida con el nombre de Japa, publicamos esta interesante entrada que completaremos más adelante con una segunda parte.

La técnica de meditación llamada Japa consiste en la recitación de un mantra. Es una de las formas de yoga más utilizada para inducir los estados de pratyahara (interiorización, retraimento de los sentidos) y en última instancia samadhi (iluminación). Es la más fácil y la más segura y puede ser practicada por todo el mundo. Literalmente, la palabra Japa significa “dar vueltas”. Japa Yoga quiere decir la unión de sí mismo con la existencia suprema por la rotación de la consciencia.

La palabra mantra está compuesta por “man” que viene de manas – mente y “tra” que significa instrumento y viene de trayati – liberar, sería un instrumento para liberar la mente. La recitación ininterrumpida de una palabra modifica la actividad bioeléctrica del cerebro, ralentizándola y produciendo también una sincronización interhemisférica. Los mantras son frases o estructuras de sonido que contienen una vibración. La frecuencia vibracional resuena con determinadas áreas del cerebro para modificar los estados de consciencia. Los mantras no funcionan por su significado sino por su frecuencia vibracional.

A pesar de la aparente simplicidad del japa detrás subyace toda una tecnología del éxtasis, la prueba para poder comprobarlo es ponerlo en práctica.

mala y omEn la mayoría de las prácticas de japa es necesaria la utilización de un mala que es una especie de rosario generalmente formado por 108 cuentas, cada una separada de las otras por un nudo especial conocido con el nombre de brahmagranthi o “nudo de la creación”. En un punto del mala se encuentra una cuenta suplementaria llamada sumeru o vértice del mala, que se distingue del conjunto de cuentas. La importancia de esta cuenta es fundamental, encuentra su razón de ser en que durante la práctica de japa la mente tiene tendencia a distraerse del mantra, sea por pensamientos ajenos, en el caso de los principiantes, o por la intervención de fenómenos del inconsciente o del psiquismo en los practicantes más avanzados. En este caso, la rotación del mala se hace de forma mecánica hasta el momento en el que los dedos tocan la cuenta sumeru, que devuelve la consciencia al japaSwami Sivananda dice que cada vez que se llega a la Sumeru o perla “Meru” significa “que has dado un paso más en el camino espiritual y cruzado un obstáculo más. Eliminando una porción de tu ignorancia”.

Para hacer las cuentas del mala se utilizan una amplia variedad de materiales. Las que están hechas de semillas del árbol de rudrakha son consideradas sagradas por los Saivas, devotos de Siva; mientras que las cuentas hechas de la madera de la planta tulsi o tulasi las utilizan y veneran los Vaisnavas, seguidores de Vishnu. Otras cuentas comunes incluyen la madera o semillas como la madera de sándalo o de madera del árbol bodhi o de neem, también de semillas de loto o piedras semipreciosas como cornalina y amatista. En el Tantra Hindú así como en el Tantra Budista  (Vajrayana) determinados materiales y colores de las cuentas pueden relacionarse con una práctica específica.

En el japa nos entregamos a una rotación continua de la consciencia que, al unísono con el mantra, concentra y relaja la mente. Durante la práctica de japa no estamos obligados a concentrarnos en la repetición del mantra. Esta repetición debe emanar naturalmente del interior, la mente es únicamente el testigo objetivo de este proceso espontáneo. Cuando pensamientos ajenos a la práctica surjan en la mente durante el japa (y esto ocurrirá en alguna ocasión), la consciencia del practicante debe observar el vaivén y considerarse simplemente testigo de este movimiento. No hay que permitir por lo tanto, que estos pensamientos, ni la observación de los mismos nos distraigan de la práctica.

La práctica de Japa puede ser de cuatro tipos:

  1. Baikhari (audible)

El principiante deberá recitar su mantra de forma audible para que la producción de vibraciones sonoras calme y recargue su mente. Después de algunas semanas de práctica continua y sistemática podrá comprobar los efectos. Esta forma de japa prepara la mente para poder meditar sobre un objeto en particular cuando esto resulta difícil.

  1. Upanshu (susurrado)

El mantra se susurra de manera que únicamente lo oiga el que lo practica. Hay un movimiento de los labios pero casi sin sonido. Esta etapa es más sutil que la de baikhari y prepara la mente para la siguiente. La utilizan habitualmente aquellos que recitan un mantra durante ocho o diez horas al día con alguna finalidad especial. Según el mantra shastra o ciencia del mantra, un mantra puede ser utilizado para corregir los errores del destino y sea cierto o no, muchas personas utilizan algunos mantras con esa finalidad.

  1. Manasik (mental)

Antes de pasar a esta etapa se debe dominar la práctica de baikhari y upanshu. Las personas sin una mente tranquila no pueden hacer progresos notables sin esa preparación previa. Manasik japa es la forma más sutil y la más extendida de japa. Para las personas que están preparadas es también la más poderosa. Los sabios y las escrituras dicen que la práctica continuada y ferviente de manasik japa conduce a la iluminación. Muchos de los santos deben sus éxtasis a este tipo de práctica.

  1. Likhit (escrito)

Normalmente es practicado por quien ha puesto en práctica otros tipos de japa con un buen grado de concentración. El ejercicio consiste en escribir el mantra en un cuaderno, miles de veces, en diferentes colores. Las letras deben ser tan pequeñas como sea posible y trazadas con sumo cuidado, son la mayor concentración posible y un gran sentido de la belleza y las proporciones. Cuanto más pequeña sea la letra más concentración se necesita. Likhit japa se combina siempre con manasik japa porque la escritura del mantra necesita simultáneamente la repetición mental.

La tradición hindú dice que cuando una persona ha sido iniciada en un mantra debe conservarlo toda su vida. El japa yoga es una vía segura pero larga. Refuerza todas las otras modalidades de sadhana y proporciona al yogui una inquebrantable firmeza en el progreso de su vida espiritual.