Archivo | noviembre 2017

RASA SADHANA

NAVARASA son las “nueve esencias de la emoción”, aunque rasa también se traduce como: “gusto”, “sabor”, “jugo”, “esencia” y finalmente “dicha”. Las rasas son las esencias de una emoción, que se puede manifestar de muchas formas, y que combinadas dan lugar a nuevas emociones. Por ejemplo, la emoción “celos”, es una combinación de varias rasas, o emociones esenciales, que son miedo, amor, y enfado.

¿Por qué es interesante analizarlas?

Las nueve rasas afectan a la mente y al cuerpo. Se somatizan. Por ello es importante estudiarlas y trabajarlas. Para ser más felices, debemos aprender a obtener más control de las emociones o rasas. Las emociones son siempre respuestas a estímulos externos. Si las controlamos, estamos avanzando hacia nuestra felicidad. No necesitas estar inclinado espiritualmente para trabajar con las rasas, ya que es algo muy práctico y útil para todos.

Las rasas se enuncian por primera vez en el Natyasastra, un tratado antiguo sobre artes dramáticas, teatro, danza y música hinduista, escrito durante el periodo del 200 A.C y el 200 D.C. Según este texto cada rasa tiene un significado y una deidad asociada:

Nombre                        Significados                                                  Deidad

Shringara           Amor, adoración  belleza, devoción                             Vishnu

Hasya                  Felicidad, alegría, risa, comedia                                  Ganesha

Adbhuta              Asombro, sorpresa                                                          Brahma

Veera                   Coraje, heroicidad, orgullo                                             Indra

Shanta                 Paz, relax, calma

Raudra                Enfado, furia, ira, irritación, estrés                             Rudra

Karuna                Tristeza, compasión, tragedia, pena                            Yama

Bhayanaka         Terror, miedo, ansiedad, preocupación                       Kali

Vibhtasa              Disgusto, insatisfacción, aversión                                Shiva

– Cuatro corresponden a  emociones agradables: Amor, Alegría, Sorpresa, Coraje.

– Cuatro corresponden a emociones desagradables: Enfado, Tristeza, Miedo, Aversión.

Una de ellas apenas tiene emoción, shanta, la paz o la calma.

Vamos a referirnos brevemente a cada una de ellas:

Pompa corazónSHRINGARA: Amor, belleza. Se refiere al amor romántico pero también al amor en general. Todo el mundo tiene la capacidad de vivir en el amor y la belleza, sin embargo no parece que sea así. Eso se debe a la influencia de rasas “enemigas” como la pena, el enfado o el miedo. ¿Cómo podemos vivir más desde el amor o la belleza? Lo primero que hay que hacer es darse cuenta de toda la belleza que hay alrededor. Estar atentos al presente. Sólo hay que fijarse (una bandada de pájaros sobrevolando el cielo, la luz del sol incidiendo sobre la hoja de un árbol, etc.). Continuamente estás rodeado de belleza y no te das cuenta.

HASYA RASA: Alegría.  Con el humor como su más común expresión. Pero se trata de un humor puro, en cuanto el intelecto interviene se transforma en sarcasmo o sátira. El humor es una herramienta muy potente contra la tristeza. Hasya pura es la verdadera felicidad, una alegría que surge de dentro sin razón aparente. Es una expresión de la dicha divina.

ADBHUTA: Asombro, curiosidad.  Cuando somos conscientes de que hay cosas del universo, de la vida que la ciencia no puede explicar, eso hace la vida más bella y excitante, llena de misterios por explorar. La clave para no perder el asombro en nuestras vidas es mantener la mente abierta hacia la expresión de la vida en cada instante. No dar las cosas por hecho. Cada amanecer, cada nueva estación son espectáculos maravillosos que se manifiestan ante nosotros.

VEERA: Coraje.  Confianza en uno mismo, orgullo, determinación. Es la rasa del “no miedo”, la seguridad en uno mismo, heroísmo, control de la mente y el cuerpo. En la India antigua las personas veera eran guerreros y reyes que lucharon de acuerdo a las reglas del dharma. El coraje ayuda a todo el mundo cuando tenemos que enfrentarnos a los grandes retos de la vida. Hay una línea delgada entre coraje, orgullo y arrogancia. Para el coraje verdadero el ego debe estar bajo control, al servicio del Ser,  y a la vez en el control de la situación.

RAUDRA: Ira, enfado, irritación.  La rabia surge cuando no se cumplen nuestras expectativas y el ego se siente herido, abandonado. La repetición de pensamientos de enfado trabaja como un mantra, que con el tiempo toma el control de mente y cuerpo, somatizándose y haciéndonos enfermar. ¿Cómo podemos gestionar la ira para que no nos haga daño? Lo primero que tenemos que saber es que las emociones no hay que reprimirlas, por lo que la ira hay que dejar que se exprese para luego dejarla ir, sin apegarte a ella ni a lo que la causó. Piensa que la ira sólo agranda cualquier problema. Enfadarse significa perder la paz interior y la felicidad. La ira desaparece cuando la expectación desaparece. Hay una expresión inglesa que dice “Accept, do not expect”  (Acepta, no esperes). Por tanto, no pongas tantas expectativas en la vida ni en los demás, acepta y agradece lo que la vida te traiga.

KARUNA: Tristeza.  La pena y la tristeza nacen de la ignorancia, de los apegos. En todos los textos del yoga se dice que la dicha es nuestra verdadera naturaleza, la pena no lo es. Para dominar la tristeza, debemos transformarla en compasión genuina por nosotros y por los demás. La tristeza llega y también se va. La soledad suele ser una de las causas de tristeza. También puede venir con la edad al ver  desvanecerse la salud, la juventud, la fuerza. Si uno acepta aquello que se va y encuentra significado en lo que aún permanece, entonces no hay tristeza.

BHAYANAKA: Miedo, preocupación, ansiedad. El miedo está causado por la ignorancia. A un nivel espiritual, nada nos puede pasar. Las preocupaciones y los miedos son a menudo un juego de la siempre exagerada mente, y el ego sufre porque se identifica con ellas. Hay una frase del escritor Mark Twain que ilustra a la perfección el funcionamiento de la mente: “Mi vida ha estado llena de cosas terribles, la mayoría de las cuales nunca sucedieron”.

VIBHATSA  Repulsión, insatisfacción, asco, repugnancia. Es un sentimiento de insatisfacción con uno mismo y con los demás que puede derivar en depresión. Manifestaciones de esta rasa son las acciones vulgares, las malas intenciones hacia los demás. Para controlar esta rasa, la principal tarea es parar la identificación negativa, ser disciplinado e ignorar los sentimientos de repulsión.

SHANTA  Paz, calma.  Aunque todos podemos experimentar paz o relajación, la verdadera paz existe sólo en el samadhi. Un estado de supraconsciencia que es el estadio final de cualquier yoga. Para experimentar paz, cuerpo, mente, ego e intelecto deben permanecer en calma. Para conseguirlo contamos con una maravillosa herramienta que es la  MEDITACION. A esto se le suma el seguir el propio dharma, el código de conducta que nos sitúa en nuestro lugar en la sociedad y nos conduce a la liberación.

Colores fluidosAhora que hemos hecho un rápido repaso de las distintas rasas, veamos de qué manera podemos trabajar con ellas para ser más felices.

Existe una antigua tradición tántrica, llamada Rasa Sadhana, que se puede traducir como un tipo de “ayuno emocional”.  Esta práctica consiste en que por un día o una semana, nos proponemos no dejarnos afectar por una de las rasas menos deseables o nos concentramos de lleno en una de las agradables.

Cuando hacemos sadhana sobre la ira por ejemplo, cuando sintamos la menor irritación, sólo el recuerdo de nuestro propósito de no ceder ante la ira, creará un espacio, una distancia entre nosotros y el sentimiento de enfado. Eso suele ser suficiente para disminuir o disolver la ira. A través de la práctica regular, descubrimos que podemos dominar las rasas.

Rasha sadhana es una gran ayuda para reprogramar la actitud de inteligencia emocional. Equilibra y restablece tus respuestas emocionales. Hay que empezar poco a poco y ser paciente.

El yoga es otra de las herramientas que nos ayuda a bajar la intensidad de las emociones y a dirigirlas hacia un estado más sátvico, de calma. Otra de las recetas que se da en los textos antiguos, como el Yoga Sutra de Patanjali, es que para trabajar una emoción, hay que desarrollar la emoción opuesta. Si sientes odio, cultiva el amor, si sientes pena, cultiva pensamientos de alegría, etc.

Una vía del yoga muy relacionada con el mundo emocional es el Bhakti Yoga, te ayuda abrir tu corazón.

La mente es inestable y difícil de centrar, pero se puede dirigir por la práctica constante. La meditación nos va a ayudar a observar mejor la mente, y a calmarla para no dejarnos llevar por los impulsos más primarios.  La práctica del yoga, el estilo de vida yóguico y la meditación son herramientas prácticas muy útiles que nos ayudarán también con este trabajo.

Para terminar, una definición de la Bhagavad Gita (II.48):

“Dedícate a realizar tu deber, abandona el apego, no tengas ambición por los resultados de tus acciones y permanece en equilibrio ante el éxito o el fracaso. A esta ecuanimidad, se llama YOGA”