Archivo | marzo 2021

Conociendo a Gaṇeśa गणेश

En las clases de Yoga estamos aprendiendo un hermoso stotram (himno) dedicado a Gaṇeśa, así que he preparado esta entrada con más información sobre esta divinidad hindú.

El verso es el siguiente:

śuklāmbaradharam viṣṇum śaśivaracaturbhujam

prasanna vadanam dhyāyēt sarva vighnōpaśāntayē

Medito en Aquél que lleva blancos ropajes, que es omnipresente, brillante como la luna, con cuatro brazos, con rostro amable y pacificador de todos mis obstáculos.

Es el Dios de la Sabiduría y Señor de los Comienzos, muestra una cabeza de elefante sobre un cuerpo humano, representando el Atman o espíritu divino y el mundo material respectivamente.

En Sus manos superiores puede mostrar el hacha y el lazo, y en las inferiores el colmillo roto, símbolo de autosacrificio (pero también de fecundidad) y las golosinas, símbolo de la dulzura de la Bhakti o devoción amorosa al Señor.

Su vahana o montura es la rata, símbolo de la superación de todos los obstáculos.

Hay cientos y miles de advocaciones de una misma divinidad. Gaṇeśa es el Señor de los ganash, los ejércitos de Śiva, tiene la compostura de un ganah y generalmente se compone de cinco talas (unidad de medida en el arte hindú), no es como los demás, mide como la mitad, según las cualidades de lo representado tiene un número de talas diferente. Es el señor de los principios, es digno de ser explicado y porque es mucho más de lo que pensamos cuando lo adoramos, es amoroso, bondadoso, está de parte de sus devotos, nunca se enemista con la humanidad, es digno de ser adorado. Al mismo tiempo, a través de su forma, nos explica mucho más de lo que parece. Cuando adoras a Gaṇeśa no sólo adoras a Dios, sino que adoras también al mundo.

  • Cabeza de elefante, aparece en el Śiva Purana, en el Linga Purana y en más textos. Representa el Ātman, la sabiduría del Ser. Se dejaba guiar por su ego y con la decapitación que le hizo Śiva lo quitó para sustituirlo por ese Ātman, el alma profunda, el Ser. Aunque también tiene otras muchas explicaciones como que él escogió tener esa cabeza porque así con esas grandes orejas puede oír todas las oraciones de sus devotos y con los ojos pequeños no es capaz de ver sus pecados, así de bondadoso es.

  • Cuerpo gordo, redondo, es el mundo material, es un cuerpo humano, en su barriga está contenido el universo entero.

  • Cuatro brazos, representan los poderes del Dios. Aunque no porque tenga más brazos va a ser más poderoso, a menudo cuando tienen menos suelen ser más elevados, representan más fácilmente la divinidad, porque tantos brazos representan lo rajasico, el poder desplegado, pero la divinidad finalmente es espíritu, no es acción, es Ishwara, sat-chit-ananda. Lo cuádruple es muy importante en la cultura hindú: los cuatro Vedas, las cuatro esquinas del Yajña (ritual de fuego), las cuatro esquinas representan los cuatro Vedas y también los cuatro pétalos de muladhara, primer chakra desde el que comienza tu vida espiritual y siendo Gaṇeśa el señor de los principios es el regidor de este chakra. En cada uno de los brazos porta una cosa, ayudhas, armas o atributos.

  1. Un hacha, parashu. Como dios no desea ver a sus devotos en lo mundano, representa el arma afilada que es el discernimiento, corta los apegos mundanos. Para comprender las realidades espirituales tu entendimiento ha de ser afilado como el filo de hacha.
  2. Un lazo, pasha, porque por otro lado ata, por su gracia tenemos este condicionamiento. También se dice que representa el apego divino que es el que te va a liberar, ata amorosamente a sus devotos junto a él.
  3. Un colmillo, concretamente el izquierdo Según la leyenda, Vyāsa, el gran compilador de los Vedas se vio en la obligación de escribir el Mahābhārata, para lo que llamó a Gaṇeśa y como no tenía con que escribir se cortó el colmillo y escribió con él. En otro contexto iconográfico, arrancarse el colmillo representa el ascetismo y el discernimiento. Discernimiento porque ha sabido arrancar de si lo que no era favorable y ha sabido mantener lo favorable para la vida espiritual, por eso es el izquierdo que, en este contexto, representaría lo no auspicioso para la vida espiritual. Desprendernos de cosas nuestras cuesta, es doloroso, porque eso representa el ascetismo porque como humanos tenemos apegos, egoísmo, cosas mundanas que nos alejan de la divinidad. A veces, en lugar del llevar el colmillo, con esa mano nos ofrece su bendición y protección.
  4. Un recipiente con dulces. Le encantan los dulces. Se dice que está gordo porque es el dios más adorado de toda la India y tiene que comer todo lo que ofrecen sus devotos. Por un lado representa las bondades del ascetismo, aunque a veces te cuesta hacerlo, luego con el resultado te sientes mejor y esa satisfacción es lo que representa el dulce. La recompensa a los devotos por guardarle oración y devoción. 
  • Está sentado de manera rara, no es habitual verlo en actitud yóguica, se complace con la devoción de sus seguidores, no requiere esas actitudes yóguicas, está relajado. 

  • Bajo sus pies hay una rata, mushika. Casi todos los dioses tienen una montura, vahana, un animal que les es propio, que puede ser real o fantástico, un animal semidivino. Uno de sus significados es la superación de todos los obstáculos, Vighneshvara, para el camino espiritual o para cualquier otra acción que quieras emprender, las ratas son muy ingeniosas a la hora de sortear todos los obstáculos. Al mismo tiempo representa la superación de todos los miedos, el mayor miedo de un elefante es un ratón. Gaṇeśa monta la rata porque está más allá de todo miedo y de todo condicionamiento. Es el divino hijo de Śiva. Vemos que Gaṇeśa es mucho más de lo que parece. Hablaremos de más detalles y significados en las siguientes clases. Por el tipo de la postura y la forma de la divinidad podemos saber que tipo de divinidad es, en que forma debe adorarse.

Gaṇeśa no siempre está recto, sino que muchas veces está inclinado porque cuando una divinidad se inclina, se adora como que representa la gracia divina, se inclina hacia el devoto. Otras veces, sobre todo cuando es una divinidad importante, se la coloca recta, esto significa que se adora como el Dios supremo, por ejemplo un altar con la familia de Śiva, él y su Pārvatī estarían erguidos y Gaṇeśa y Kārttikeya inclinados hacia ellos porque serían divinidades secundarias. En este caso Shiva aparece manifestado como Señor Supremo, mientras que Gaṇeśa sería una emanación de Śiva. Si Gaṇeśa aparece erguido se le adora a él independientemente. 

Que esta auspiciosa Deidad nos bendiga y proteja, ayudándonos a superar las dificultades que encontremos en la Vida y disipando los obstáculos que se presenten en nuestro camino hacia el conocimiento del Ser.

     ¡Om Gam Ganapataye Namaha!

Vak – El sagrado don de la palabra.

Quiero proponeros un reto, una reflexión y puesta en práctica sobre algo que me parece muy relevante y que hoy en día, generalmente, no le damos mucha importancia: El valor de la palabra.

Niti Satakam de Bhartṛhari es un famoso texto sobre valores, en el que dice: «El mayor ornamento de una persona es su habla refinada y dulce. El resto de adornos se vuelven insignificantes ante el habla”. Dentro de la cultura védica, el preciado don de la palabra, vak, está representado por la diosa Sarasvati.

En el verso 15 del capítulo XVII de la Bhagavad Gītā dice en que consiste la palabra refinada, sáttvica, exponiendo cuatro factores:

  1. Satyam, verdadera.

  2. Anudvegakaram, que no dañe.

  3. Priya, amorosa, compasiva.

  4. Hitam, beneficiosa para la persona a la que va dirigida.

  1. Satyam: Para que el habla sea verdadera tienes que decir la verdad, aunque mentir te ahorre problemas, a vece esa es la ventaja que tiene mentir, sea una mentira grande, pequeña, espontánea o deliberada, te puede sacar de algún apuro. La desventaja es que no crea una mente conducente para moksha (la liberación), te aleja de moksha, crean una mente que va a tener que esconder, va a tener que hacer un esfuerzo para que no vean, para que no sepan y esa es una mente no clara, una mente que no vive en paz, que le cuesta encontrar su propia tranquilidad. Por un lado, tiene una ventaja, pero por otro lado tiene un coste muy grande, cada uno tiene que sopesar y decidir qué es lo que quiere.

  2. Anudvegakaram: Que no sea dañina, puede que lo que digas sea verdadero pero seguro que va a hacer daño a muchas personas. Seguro que conoces a alguien que presume de decir siempre la verdad, de decir lo que piensa, esa persona es adhármica, no tiene una conducta acorde con unos valores firmemente establecidos. Una persona que no tiene pelos en la lengua, dice verdades como puños pero que causan daño a otras personas, no tiene habla refinada, es un habla brusca, daña a los demás, se sienten atacados. Cuando hables tendrás que conocer las circunstancias de la persona o del grupo para poder evitar las palabras que puedan hacer daño, implica un conocimiento de la persona que está delante, para no dañar. Estas reglas no son absolutas, hay excepciones, hay momentos en los que será inevitable dañar porque no haya otro remedio, requiere interpretar y valorar cada situación. Es mejor seguir la regla que acogerse a la excepción para justificar una debilidad personal y decir lo que te dé la gana.

  3. Priya: Que te importe la persona. No sólo es lo que dices, sino el tono, la manera de decirlo, los decibelios, aunque digas una cosa, el tono o la actitud quiere decir otra, no hay una comunicación amorosa, compasiva, la actitud, como habla el cuerpo, si te importa como puede afectar a la otra persona. La expresión amorosa hacia la otra persona incluye también saber escoger el momento adecuado para hablar, ver el impacto de tus palabras en la otra persona, tener empatía.

  4. Hitam: La persona ha de ganar algo con lo que le dices, es para su propio beneficio. Muchas veces hablamos sin pensar en si lo que estamos diciendo tiene algún interés o beneficio para la persona o personas que escuchan, si hacemos esa reflexión, tal vez aprendamos a dar más valor al silencio, a una simple pero expresiva mirada o a una sonrisa que siempre alegra y anima. Cuando eres cuidadoso con las palabras aprendes a saber callar. También evitar llevar y traer chismes y cotilleos que no benefician a nadie o criticar a otros a sus espaldas. Ten en cuenta que una vez que ha salido de tus labios ya no hay vuelta atrás.

Otro factor importante es el diálogo interno, cuidar lo que te dices a ti mismo, aplicando también estos cuatro valores. También que haya coherencia y armonía entre tus pensamientos, las palabras que los expresan y las acciones que derivan de ellos, es la mejor manera de estar en paz y sentirte bien contigo mismo. Utiliza el poder de tus palabras para avanzar en la dirección de la verdad y el amor.   HARI OM TAT SAT