Resultados de la búsqueda para: yamas

Yamas y Niyamas

arbol-ashtanga

Patanjali en los Yoga Sutra sintetiza el Yoga en ocho pasos (ashtanga):

1. Yama – principios universales
2. Niyama – preceptos individuales
3. Asana – postura
4. Pranayama – control de la energía vital a través de la respiración
5. Pratyahara – retracción de los sentidos
6. Dharana – concentración
7. Dhyana – meditación
8. Samadhi – supraconsciencia, experiencia del Ser

Comienza proponiendo una serie de principios para basar en ellos las relaciones con los demás y con todo cuanto nos rodea –YAMAS-: Ahimsa, Satya, Asteya, Brahmacharya y Aparigraha y una serie de preceptos destinados a las actitudes que tenemos con nosotros mismos –NIYAMAS-: Saucha, Santosha, Tapas, Swadahyaya e Ishwarapranidhana.

YAMAS

Ahimsa: no violencia. Comprender la naturaleza inherente a no dañar o no perjudicar. El respeto por la vida. Ser consciente de tus pensamientos, palabras y acciones es el primer paso para responsabilizarte de ellos. No se refiere únicamente a no matar, sino que implica la abstinencia de causar dolor físico o emocional a cualquier ser vivo, bien sea por pensamiento, palabra o acción. Este Yama engloba a todos los demás, su práctica desarrolla la sensibilidad y conduce a la experiencia del amor incondicionado, no un “amor” hacia las criaturas vivas como algo accesorio y de interés por su bienestar, sino como una emanación verdadera de lo que es la esencia de la paz.

Satya: verdad. Implica veracidad en la palabra, el pensamiento y la acción, la perfecta coherencia entre estos tres aspectos es la que te hace libre. Ser honesto con otros requiere primero que lo seas contigo mismo. Su práctica te acerca a la percepción del Ser por medio de la apertura al Yo espiritual a medida que te desprendes de lo que no eres en realidad. La única realidad es el Atman (la esencia espiritual, la Consciencia cósmica –Brahman– individualizada).

Asteya: no robar. Ausencia de codicia, capacidad de resistir el deseo de lo que no te pertenece, honestidad. No apropiarte de objetos, ni atribuirte ideas, palabras o pensamientos ajenos. Se refiere también al respeto hacia los demás: su tiempo, su espacio. Su práctica te lleva a pasar de los valores del tener a los valores del Ser, a la comprensión de tu verdadera naturaleza.

Brahmacharya: continencia sensual, moderación en todos tus actos, moderación o renuncia sexual (castidad). Regulación sobre la atracción, el deseo y el disfrute. Literalmente significa “conducirse en Brahman (lo Absoluto)”, actuar de una forma acorde con tu esencia espiritual –Atman-, ser un servidor de lo Absoluto, fluir con el orden del universo (dharma), profundizar en el conocimiento de esa Consciencia cósmica.

Aparigraha: no posesión. Realmente es la actitud que tienes hacia todo cuanto te rodea (objetos, personas, bienes, el propio cuerpo, los pensamientos, las ideas, etc.), comprendiendo que nada te pertenece y que realmente tu valoración está en el Ser y no en el tener, esto te permite cultivar una actitud de generosidad y servicio a los demás. Su práctica te lleva a tomar consciencia de que nada permanece y que todo en esta existencia es transitorio. Ten presente que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.

NIYAMAS

Saucha: pureza. Referido tanto a la pureza exterior: del propio cuerpo (higiene, alimentación, técnicas de purificación –shat karmas-, ayunos, etc.); pureza del lugar (limpieza, evitar todo tipo de contaminación nociva, orientación, respeto a la naturaleza, cuidado del medio ambiente, etc.); como a la pureza interior: pureza de las acciones, la pureza de la mente, prescindir de los pensamientos innecesarios, eliminar del intelecto (buddhi) todo tipo de pensamientos que dispersen tu concentración en el momento presente y ensucien tu materia mental (citta), lo conseguirás mediante el autoestudio (swadhyaya) y las prácticas regulares de concentración (dharana) y meditación (dhyana). Mediante la práctica de la pureza en el plano físico se gana la indiferencia hacia el cuerpo y el desapego hacia los demás. Cuando la mente se ha purificado surge la alegría como el espejo de la mente que está limpia y, por lo tanto, es capaz de ver a tu Yo real ya que se refleja en ella.

Santosha: contentamiento. Estar contento con lo que eres, estar satisfecho con las propias acciones y con lo que tienes y con lo has hecho o lo que estás haciendo. No debes soñar permanentemente con el futuro ni tu mente debe permanecer anclada en el pasado. Si no quieres ser lo que eres, no encontraras ninguna felicidad en la vida tampoco. La insatisfacción es causa de complejos y de enfermedades psíquicas. El contentamiento es esencial para la vida espiritual. Si no puedes obtener lo que quieres, aprende a querer lo que tienes.

Tapas: austeridad. Su objetivo es ser capaz de meditar adecuadamente, fortalecer el autocontrol para no aceptar las inferencias del cuerpo “tengo hambre”, “tengo sed”, “me duele” Fortalecer el cuerpo y la mente, mantenerlos sanos a fin de acallar las distracciones durante la meditación. Conduce a la abstracción de los sentidos (pratyahara). En el Bhagavad Gita se menciona que hay tres tipos de austeridades: la austeridad del cuerpo físico, la austeridad de la comunicación y el lenguaje, el silencio (mouna), y la austeridad de la mente. Incluye el control sobre los pensamientos a fin de evitar hablar innecesariamente. Hacer las cosas que no te apetecen por pereza o inercia (tamas) es otra forma de trabajar la austeridad. Lo mismo ocurre con la moderación del entretenimiento que sólo te agrada a ti mismo y no hace ningún bien a los demás, de esta forma se ayuda a controlar el ego, haciéndolo más disciplinado.

Swadhyaya: estudio de uno mismo. Es una buena forma de mejorarte a ti mismo y de encontrar el camino correcto. Hay que desarrollar la actitud de testigo, del observador pasivo (sakshi bhava), aplicándola puedes observar y modificar tus propias reacciones, se puede moderar la propia negatividad y mejorar el modo de percibir cosas a través de la observación de uno mismo. También comprende el estudio de los textos tradicionales de la literatura yóguica: Bhagavad Gita, Upanishads, Yoga Sutra, etc. Invocar lo Absoluto, la Consciencia Cósmica, recitando o cantando el Gayatri mantra, el mantra Om, una oración, kirtan (canto védico), etc., ayuda a centrar la mente y favorece el autoestudio. Cuando uno canta un mantra desde corazón, no necesariamente tiene que entender lo que está cantando para experimentar elevación espiritual.

Ishwarapranidhana: abandono a la divinidad. Tal es la mente humana que se puede desarrollar la fe sólo cuando surge una situación desesperada, donde sólo Él (Ishwara, Dios, Alá, Yahvé, o nuestra idea personal de lo Absoluto) puede ayudar. La gente entiende a Dios de muchas maneras diferentes. Algunos ni siquiera creen en el concepto de Dios. Sin embargo, todos aquellos que buscan orientación espiritual y la evolución, llegan a esta etapa, si son sinceros en su búsqueda. Como el concepto de Dios es diferente en cada uno (en la filosofía hindú se dice que sólo existe una única Realidad, pero tantas verdades como seres se acercan a ella), llegamos a esta etapa a través de diferentes medios y situaciones. Es el momento cuando dejas ir por completo los deseos del ego y te entregas a una voluntad superior. Patanjali dice en los Yoga Sutra que uno puede incluso alcanzar la más alta forma de realización (samadhi), la última etapa antes la liberación (kaivalya), si es capaz de entregarse verdadera y plenamente a lo Inmanifestado. Su auto-entrega debe ser libre e incondicional.

Patañjali enumera cinco Yama, aunque en otros textos se mencionan hasta diez, añadiéndose a los ya citados: Kshama (paciencia), Dhriti (determinación), Daya (amor y compasión por todos los seres), Arjana (franqueza) y Mitahara (moderación).

También en algunos textos encontramos diez Niyama, añadiendo a los referidos por Patañjali: Hri (modestia), Dana (generosidad), Astikya (fé), Siddhanta Shramana (escuchar los textos y a los gurus), Mati (consideración), Vrata (lealtad).

No obstante, como en la tradición hindú la transmisión siempre ha sido oral y la enseñanza sólo se plasmaba por escrito cuando esa transmisión peligraba por alguna razón, por lo tanto al consultar diferentes textos aparecen también distintos valores, indudablemente todos ellos son complementarios entre sí y una forma de desarrollarlos es mediante una práctica continuada, sistemática y constante (sadhana) que facilite la autoconsciencia y esta, a su vez, el autoconocmiento y este la autorrealización como finalidad última del Yoga.

Hari om tat sat

Un poco de literatura yóguica

La filosofía del Yoga comprende una serie de códigos de conducta universales (Yamas y Niyamas) entre los que se incluye Swadhyaya, que se puede interpretar como el estudio y conocimiento de uno mismo y también como el estudio consciencial y en profundidad de los textos tradicionales. Así que os damos una pequeña orientación para todos los que tenéis inquietudes a este respecto, con la bendición auspiciosa de Saraswati, la diosa hindú del conocimiento, la música, las artes y las ciencias. 

Sobre Hatha Yoga:

–       “Aprendo Yoga” de André Van Lysebeth.  – Ed. Urano    ISBN: 9788479537104

–       “Perfecciono mi Yoga” de André Van Lysebeth.  – Ed. Urano   ISBN: 9788479537111

–       “Pranayama. A la serenidad por el Yoga” de André Van Lysebeth. –  Ed. Urano                 ISBN: 9788486344108 (descatalogado)

–       “Claves del Yoga” de Swami Digambarananda Saraswati – Ed. La Liebre de Marzo               ISBN: 9788487403279

–        “Yoga para dummies” de Georg Feuesrtein. – Ed. CEAC  ISBN: 9788432920950

–         “Yoga. Teoría, práctica y metodología aplicada” de Manuel Morata. – Ed. Manuel Morata                       ISBN: 8492222319

 

Tratados clásicos medievales sobre el Hatha Yoga:

–       Hatha Yoga Pradipika. Escrito por Swami Swatmarama. Se puede descargar en internet.

–       Gheranda Samhita.  Diálogo entre el sabio Gheranda a su discípulo Chanda Kapalse. Se puede descargar en internet.

–       Shiva Samhita”. Diálogo entre Shiva y su consorte Parvati, el autor se desconoce. Se puede descargar en internet.

 

Para un védico el conjunto de escrituras que son fuente de autoridad se llama Prasthanatraya y son: Bhagavad Gita, Brahma Sutra y los 12 principales Upanishads: Isha, Kena, Katha, Prasna, Mundaka, Mandukya, Taittiriya, Aitareya, Candogya, Brihadaranyaka, Svetasvatara Kaushitaki y Maitrayaniya.

En lo referente al Yoga, además de todo lo visto, habría que completar la clasificación anterior, haciendo énfasis en los 24 Upanishads específicamente yóguicos, llamados Yoga Upanishads, de los cuales los más importantes son: Dhyanabindu, Darshana, Trisikhibrahmana, Kshurika, Advayataraka, Yogakundalini, Yogachudamani, Yogatattva, Yogashika, Sandilya y Hamsa. 

Saraswati

Saraswati

Del Bhagavad Gita es recomendable elegir un texto que venga comentado por alguien con conocimiento sobre el tema, por ejemplo.

–       Bhagavad Gita. Con los comentarios advaita de Sankara. Edición de Consuelo Martín. Editorial Trotta.

–       Bhagavad Gita. Edición bilingüe con comentarios finales de Roberto Pla. Editorial Etnos Indica.

–       El Canto del Señor. Bhagavad-Gita. Traducción y edición de Fernando Tola. Editorial Biblioteca Nueva. Colección Taxila.

 

Respecto a los Upanishad también conviene elegir ediciones comentadas:

–       Upanishad. Con los comentarios advaita de Sankara. Edición de Consuelo Martín. – Ed. Trotta.

–       Upanishads. Ediciones Siruela. Colección el Árbol del Paraíso.

–       La ciencia del Brahman. Once Upanisad antiguas. Traducción, introducción y notas de Ana Agud y Francisco Rubio. – Ed. Trotta. Colección: Pliegos de Oriente.

 

Para profundizar en la filosofía del Yoga:

–       El Yoga de Patañjali: Los Yoga Sutras, con el comentario Yoga Bhasya de Vyasa. De José Antonio Offroy Arranz. – Editorial E.L.A. ISBN: 9788499500867

–       Técnicas del Yoga. De Mircea Eliade. – Ed. Kairos. ISBN: 9788472454767

–       Yoga, Inmortalidad y Libertad. De Mircea Eliade. – Ed. Fondo de Cultura Económica de España, S.L.  ISBN: 9789681635299

–       El Hinduismo. De Gavin Flood. – Ed. Akal. ISBN: 9788446028390

–       Libros de Swami Sivananda. Acerca del Yoga, el Bhagavad Gita, Upanishads, salud, ética, espiritualidad, relatos, poemas, etc. Muchos de ellos se pueden descargar en internet.

 

Sobre Tantra:

–       Kundalini Tantra. De Swami Satyananda Saraswati. – Ed. Yoga Publications Trust. ISBN: 9589763723

–       Meditaciones de los Tantras. De Swami Satyananda Saraswati. – Ed. Yoga Publications Trust. ISBN: 9789589763759

–       TANTRA el culto de lo femenino. de André Van Lysebeth.  – Ed. Urano    ISBN: 8486344778

–       El cuerpo tántrico. De Gavin Flood. – Ed. Paidos Ibérica. ISBN: 9788449321450

 

Sobre la cultura de la India:

–       Cosas que aprendí de Oriente. De Francisco López-Seivane. – Ed. Oberon. ISBN: 9788496511408

–       La India por dentro: Una guía cultural para el viajero.  De Álvaro Enterria.- Ed. Jose J. de Olañeta. ISBN: 9788497164900

–       Mientras los dioses juegan. De Alain Danielou. – Ed. Atlanta. ISBN: 9788493846688

–       Dioses y Mitos de la India. De Alain Danielou. – Ed. Atlanta. ISBN: 9788493651053

 

**Acaban de publicar la traducción al castellano del gran libro sobre Yoga de Georg Feuerstein: “La Tradición del Yoga”: Una exposición exhaustiva del multifacético fenómeno de la espiritualidad india, que permite captar la asombrosa complejidad del yoga y su relación con la cultura de la India. El autor cubre los aspectos históricos, filosóficos, literarios, psicológicos y prácticos de los numerosos caminos del yoga. La obra se complementa con traducciones de fuentes originales en sánscrito, una cronología, un glosario y una biografía especialmente preparada para la edición en castellano.
La tradición del yoga resultará un valioso material de referencia tanto para profesores como para estudiantes y practicantes de esta disciplina. Asimismo, no solo supone una importante aportación al desarrollo de los estudios indológicos en el mundo de habla hispana, sino que resultará de gran utilidad como material de consulta para los especialistas en historia de la religión, teología, filosofía y el estudio psicológico de la conciencia. Finalmente, por su carácter introductorio y por la fluidez de su discurso está destinado asimismo al público general. Ed. Heder – ISBN: 9788425427435

 

Alimentación

En lo que se refiere a la alimentación hay que tender a que sea lo más sana y natural (lo menos manufacturada) posible. Pongo un prasadamejemplo muy clarificador: un filete de carne es más natural ya que no está manufacturado, sólo extraído directamente del animal, que unas albóndigas vegetales industriales ya que estás han tenido todo un proceso de elaboración; sin embargo esas albóndigas son más sanas (ya que como mucho llevarán algún conservante) que ese mismo filete extraído del cadáver de un animal criado en cautividad y tratado con antibióticos, hormonas, anabolizantes, etc. Siempre será más sano comerte una pieza de fruta, a la que bien lavada e incluso pelada le habrás eliminado gran parte de los pesticidas que pueda llevar, que un alimento procesado y refinado como pueda ser una pieza de bollería industrial.

Hay que tener en cuenta también que en el mercado de los productos de agricultura biológica, aunque muchos ya tienen controles y certificados de garantía de calidad, a veces también hay fraude.  Tu buena fe no te garantiza que el que te vende los productos no utilice pesticidas o plaguicidas o que lo hagan en los cultivos que están al lado de los suyos  y estos se vean contaminados. Ahí es cuando uno debe aplicar el sentido común y el viveka (discernimiento).

Desde el punto de vista de la filosofía yóguica, la alimentación que se recomienda suele ser vegetariana, pero no por razones salutíferas como a veces creemos, sino sobre todo por cuestiones de naturaleza filosófica, teniendo en cuenta la estructuración de la naturaleza en función de sus tres cualidades, con arreglo a la filosofía samkhya, que son: satwa, rajas  y tamas.

Y luego por una cuestión también filosófica pero de naturaleza ética: el amor y el respeto por los demás seres sintientes.

De manera que el motivo por el que en el yoga se es fundamentalmente vegetariano obedece a esas dos causas: la ética esta clara, y en la parte filosófica tenemos que referirnos al primer yamas (códigos de conducta) que es ahimsa y significa “no violencia”, lo que influyó en la mentalidad del yogui en cuanto al respeto a los animales.

El concepto del Anna Yoga, el yoga de la alimentación, es relativamente nuevo y de dudosa factura. Los antiguos yoguis no se planteaban el tema de la dietética por cuestiones de salud sino como algo fundamentalmente filosófico y espiritual. En cualquier caso hay que huir de las clasificaciones y de las  etiquetas (vegetariano, vegano, ovolactovegetariano, crudívoro, frugívoro y un interminable etc.). Lo mejor es observar al propio cuerpo y comprobar como tolera los diferentes alimentos; comer lo que te apetece, dentro de una dieta de acuerdo con tu ética y tu filosofía de vida, y lo que te sienta mal, analiza porque te sienta mal y si una segunda vez te vuelve a sentar mal, no habrá una tercera. Esto es viveka también, basado en tu propia experiencia personal, porque ¿quién mejor que tú para conocer tu cuerpo? Por eso es tan importante ser conscientes de lo que comemos y tratar de modificar los hábitos alimentarios perjudiciales. La salud es un bien muy preciado por eso debemos aprender a autogestionar nuestra propia salud, sobre todo con unos buenos hábitos higiénicos y la dieta es uno de ellos.

La nutrición o el alimento en la antigüedad no se reducía a un concepto del alimento físico, sino también en el alimento para el intelecto, para el aspecto emocional y también espiritual. Actualmente miramos lo que introducimos como alimento en nuestro cuerpo físico pero no tenemos en cuenta lo que “ingerimos” a otros niveles, sobre todo mental y emocional (ejemplo: tele-basura). Además, en todas las culturas existe un agradecimiento o petición vinculado a la alimentación, lo que convierte el hecho de alimentarse en un acto consciente y sagrado.