Amada India

En este año 2019 por fin llegó la tan deseada oportunidad de conocer mi amada India.

El viaje lo organizaba Vedanta Academy, la plataforma en la que actualmente estoy recibiendo la enseñanza del Vedanta. Por supuesto el viaje no tenía nada que ver con la idea preconcebida: norte de India, viaje tranquilo, actitud meditativa, etc. ya que era en grupo, casi 40 personas de Argentina, México, Colombia, Chile, Brasil y España, ¡casi nada!, todo un reto para mi que estoy acostumbrada a muchos momentos de estar a solas conmigo misma, además no fue por el norte sino completamente al sur de India. También hubo un factor determinante en la dinámica del Yatra (peregrinación) que fue la ausencia de nuestro querido maestro Óscar Montero, a causa de un problema familiar grave, aunque eso hizo que se reforzara el sentimiento de grupo, ya que fue petición suya que el Yatra siguiera adelante.

Así pues, con la incertidumbre de no saber muy bien con qué me iba a encontrar, pero con las ganas y el entusiasmo que me caracterizan, comienza el Yatra el día 26 de septiembre. Tras todo el periplo del viaje (con algún pequeño incidente burocrático), llegamos (varias personas desde Madrid) a Bangalore, al pisar suelo indio me sentí inmensamente feliz y acogida, como si ya hubiera estado allí, ¡por fin en mi anhelada India!

El recorrido fue largo, comenzando en Bangalore, después Mysore, Coimbatore, Kerala, Cochin,    Thekkady (Periyar),  Madurai, Tanjavur, Chidambaram y Kanchipuram. En todo ese amplio trayecto recibimos enseñanzas variadas: clases de música, de recitación sánscrita, Yoga, Vedanta, entre nosotros hicimos alguna reunión (satsang) para trabajar acerca de los valores. Pudimos alojarnos en el Ashram de Swami Dayananda, Arsha Vidya Gurukulam, en Coimbatore, donde nos integramos en la vida sencilla de devoción y enseñanza siguiendo las rutinas del ashram. Visitamos el Ashram de Swami Chinmayananda, Chinmaya International Foundationen Kerala, donde también recibimos enseñanza de Vedanta e hicimos una bonita ofrenda de lamparitas de aceite.

Las fechas del viaje eran muy auspiciosas ya que se programó para la celebración de Navaratri (las nueve noches de la diosa) entonces tuvimos la oportunidad de asistir a muchas celebraciones y pujas (ofrendas), visitando muchísimos templos en los que pudimos comprobar la ferviente espiritualidad del pueblo indio, su cercanía y la gran aceptación que tienen ante los acontecimientos de la vida, su hospitalidad, su generosidad y su paciencia, van a otro ritmo ¡te lo aseguro! Contando con la presencia de buenos guías que nos permitieron entender mejor el pensamiento hindú y sus innumerables tradiciones.

En resumen, para ser la primera vez, fue un viaje intenso, a veces agotador por las horas de viaje en autobús de un sitio a otro, con constante bullicio de gente, en India hay gente y tráfico por todos lados; por otro lado fue un Yatra bello, por la oportunidad de conocer a compañeros de Vedanta de diferentes países y convivir con ellos, fue muy enriquecedor; porque se dieron circunstancias muy especiales en diferentes ocasiones, como que un brahman nos invitara a comer y a pasar el día en su casa y otro, al día siguiente, para transmitirnos su enseñanza y a desayunar.

Aunque a la vuelta no fui muy consciente, si que hay un antes y un después de India, allí respiras, sientes, conectas, ves en vivo y en directo, a cada instante, en su cultura, en su modo de vida, todo aquello que sabes que está en lo más profundo de ti y que los hindúes lo tienen presente sin tener que estudiarlo ni pensarlo, puro Vedanta y devoción.

¡Gracias a todo lo que ha hecho posible este Yatra y todas las personas con las pude sentir, aprender, crecer y compartir hermosos momentos! HARI OM

 

 

La naturaleza de la mente – Cuento hindú

Hari era un peregrino que llevaba muchas horas viajando a pie y estaba realmente cansado y sudoroso bajo el implacable sol de la India. Extenuado y sin poder dar un paso más, se tumbó a descansar bajo un frondoso árbol. El suelo estaba duro y el hombre pensó en lo agradable que sería disponer de una cama. Resulta que aquél era un árbol celestial de los que conceden los deseos de los pensamientos y los hacen realidad. Así es que al punto apareció una confortable cama.

El hombre se echó sobre ella y estaba disfrutando en el mullido lecho cuando pensó en lo placentero que resultaría que una joven le diera masaje en sus fatigadas piernas. Al momento apareció una bellísima joven que comenzó a procurarle un delicioso masaje.

Bien descansado, sintió hambre y pensó en qué grato sería poder degustar una sabrosa y opípara comida. En el acto aparecieron ante él los más suculentos manjares. El hombre comió hasta saciarse y se sentía muy dichoso. De repente le asaltó un pensamiento: “!Mira que si ahora un tigre me atacase!” Apareció un tigre y lo devoró.

Conclusión:

Cambiante y descontrolada es la naturaleza de la mente. Dedícate a conocerla, enfocarla y disciplinarla y disiparás para siempre el peor de los tigres: el que mora dentro de ella misma.

¡Cumplimos 17 años!

Cada año que cumplimos se me quedan más cortas las palabras para todo lo que este Centro de Yoga aporta a mi vida y a mi crecimiento personal.

Estamos en plena adolescencia, ¡hoy cumplimos 17 años!

Conforme evoluciona el Centro y su enseñanza mejora la calidad de personas que a él se acercan y el crecimiento y, en muchos casos gran amistad, de las que «casi estabais allí cuando llegué», ¡son tantos años de crecer y compartir!.

Mil gracias a todo y a todos lo que hace y hacéis que siga siendo posible. ¡Un abrazo lleno de amor!

Vedanta, la vía del autoconocimiento.

El nombre Vedanta se compone del término sánscrito veda: ‘conocimiento, sabiduría’ y anta: ‘final, conclusión’.

Esta denominación se interpreta en un doble sentido:

  • Como ‘la culminación de la sabiduría’, en sentido absoluto, como el conocimiento espiritual más elevado.
  • Como ‘la última parte de los Vedas’, en sentido cronológico.

Pero la reflexión es más profunda, la filosofía del Vedanta y el Yoga te hace reconocer cuándo hay expectativas adecuadas o cuándo te dejas tiranizar por fantasías. Vedanta trata con realidades objetivas sobre ti y el  mundo para enseñarte a vivir bien, sin necesidad de experiencias extraordinarias ni prácticas esotéricas o fenomenológicas, sino con una visión de la realidad que se traduzca en una actitud adecuada sobre cómo vivir tu vida cotidiana de la mejor manera.

Vedanta es un estudio que no habla de una felicidad basada en conseguir nuevos logros personales, profesionales o espirituales para verte feliz en el futuro, ni tener que vivir experimentado el éxito de manera constante. Vedanta muestra cómo la felicidad que buscas no se basa en conseguir más cosas, situaciones y personas, o deshacerte de ellas. Tampoco habla de una felicidad fruto de un proceso de perfeccionamiento, transformación y de mejora constante, lo que te mantiene en una búsqueda infinita, te conduce simplemente a descubrir que el buscador no está separado de lo buscado. Que lo que anhelas ser ya lo eres. Que lo que amas ser no está separado de ti.

Lo que crea esa distancia entre el buscador y lo buscado no es otra cosa que el conocimiento incompleto, la ignorancia de tu verdadera naturaleza. Vedanta te ayuda a reconocer la libertad que ya hay en ti mediante el análisis de las creencias que tienes sobre ti mismo, la forma en la que te ves a ti mismo, como percibes tus capacidades, cómo te relacionas contigo mismo, con el mundo y con Dios .

En Vedanta, la meta del conocimiento no es intelectual, como el conocimiento limitado que adquirimos al leer libros; este conocimiento se refiere al conocimiento de Dios y de tu naturaleza divina. Por lo tanto, Vedanta es la búsqueda del autoconocimiento (o descubrimiento de tu propio Ser) y, por lo tanto, la búsqueda de Dios.

Según Vedanta, Dios (Brahman/Ātman) es pura existencia, pura consciencia y dicha infinita, así mora en nuestros corazones. Vedanta asevera que la meta de la vida humana consiste en darte cuenta de tu divinidad y en hacerla patente. Y esto no sólo es posible, sino que es inevitable. Tu verdadera naturaleza es divina; conocer a Dios es un derecho de nacimiento, es inherente a la condición humana. Tarde o temprano todos manifestamos nuestra divinidad,  puesto que nuestra naturaleza divina es la mayor verdad de nuestra existencia.

Vedanta es un medio de conocimiento (pramāṇa) para revelar la naturaleza del individuo, de Dios y del Mundo. Vedanta no es para el que que busca experiencias místicas sino para aquel que quiere conocer la verdad de toda experiencia.

El tema central en Vedanta es algo que todo individuo anhela: verse libre de la infelicidad, de la inseguridad, de toda limitación, en otras palabras, ser eterno, completo, pleno. Este es el corazón de Advaita Vedanta. Para llegar a asimilar la enseñanza vedántica es imprescindible la madurez personal; la práctica del yoga (en su sentido amplio) facilita aquellos requisitos de crecimiento interior necesarios para que el conocimiento se adquiera, sea asimilado y se establezca firmemente.

Pranayama – Segunda parte

Kumbhaka y bandhas

El objetivo de la práctica sistemática es alargar el kumbhaka, con lo que se hace indispensable a aplicación de bandhas. La palabra bandha significa bloquear, enlazar, atar juntos. Así, los bandha son cierres, contracciones musculares de tres zonas específicas del cuerpo que actúan como “cerraduras fisiológicas y energética”:

  • Jalandhara bandha: consiste en situar la barbilla en el hueco de la parte superior del esternón. Regula el flujo de prana al cerebro, los pulmones y el corazón. Se realiza al final de la inhalación y en la retención.
  • Uddiyana bandha: el abdomen se contrae y se retrae intensamente, elevando el diafragma hacia arriba en el pecho. Se realiza al final de la espiración, durante bahya kumbhaka(retención seguida de exhalación).
  • Mula bandha: consiste en contraer el perineo.

Tipos de pranayama:

  • Estimulantes como kapalabhati, bhastrika, ujjayi kumbhaka y surya bedha.
  • Refrescantes como sitkari y shitali.
  • Moderadores y armonizadores como samavrtti, nadi sodhana y anuloma viloma.
  • Propicios para la interiorización como ujjayi, bhramari, murccha y maha yoga pranayama.

Práctica y método

Hay algunas normas básicas para realizar correctamente el pranayama. Las recomendaciones principales son:

  • Tener cierta experiencia previa en la práctica de asana, ya que nos ayudan a desarrollar control sobre el movimiento del diafragma y de la musculatura intercostal.
  • Dominar la práctica de la respiración yóguica completa y del control de la cintura abdominal. Igualmente, conocer la técnica de la utilización de los bandha o cierres energéticos.
  • Colocarte correctamente en una de las posturas de meditación. Las más adecuadas son ardha siddhasana, vajrasana, ardha padmasana y padmasana Estas posturas permiten que la espalda quede erguida, el tórax abierto y dejan espacio para que el diafragma pueda moverse. Brazos, lengua, garganta deben estar relajados y sin tensión. Los ojos permanecen cerrados.
  • Practicar con los intestinos y la vejiga vacíos. La mejor hora para practicar es por la mañana temprano o dejar pasar un mínimo de 4 horas antes de practicar.
  • Si tienes las fosas nasales obstruidas puedes hacer la ducha nasal (neti) antes de practicar.
  • Mejor no practicar si la mente o el cuerpo se encuentran débiles (por ejemplo si los pulmones están congestionados o te encuentras enfermo).
  • Es importante realizar bien la técnica de cada ejercicio y no forzar. Se recomienda practicar bajo las indicaciones de un maestro con experiencia.
  • Al acabar la práctica de pranayama, puedes relajarte en savasana durante unos minutos.

Objetivo:

El objetivo general del pranayama es controlar el prana (mediante la regulación del ritmo de respiración) y, a través, del control del prana, aquietar y clamar la mente. Otros de sus objetivos principales son:

  • Purificar el cuerpo físico y el cuerpo energético (pranamaya kosha).
  • Aumentar el nivel de energía (prana).
  • Equilibrar los flujos de la energía vital y mental.
  • Regular el flujo de las corrientes de prana para estabilizar la mente.

Efectos:

La práctica de pranayama ofrece múltiples beneficios a nivel físico:

  • Mejora la capacidad pulmonar, incrementando la capacidad respiratoria y contribuyendo a una mayor oxigenación de la sangre y de todo el organismo.
  • Ayuda a eliminar residuos de dióxido de carbono que generamos al exhalar limpiando el sistema respiratorio.
  • Asegura una adecuada circulación de fluidos corporales en riñones, estómago, intestinos e hígado.
  • Ayuda a limpiar la sangre.
  • Tonifica el corazón, el sistema nervioso y la médula espinal.
  • Incide físicamente en una función de masaje al cerebro.
  • Da vitalidad.

A nivel energético:

  • Purifica los nadis y deshace bloqueos en la circulación de la energía.
  • Equilibra la actividad de los canales principales: Ida y Pingala.
  • Armoniza prana y apana.
  • Activa e incrementa el potencial de los chakras.

A nivel mental:

  • Aporta calma y serenidad.
  • Mejora la memoria y estimula el rendimiento intelectual.

Induce a un estado mental profundo que favorece la interiorización, concentración y los estados de meditación.

Buñuelos de calabaza

Hoy te propongo una receta muy fácil y reconfortante para estos días invernales. Ponte manos a la obra, ¡merece la pena!

Ingredientes:

  • 125 gr de harina de trigo
  • 300 gr de calabaza
  • 3 gr (media cucharadita) de levadura en polvo
  • 2 huevos
  • 25 gr de azúcar
  • Ralladura de una naranja
  • Una pizca de sal

Preparación:

Pelas la calabaza, le quitas las semillas, la troces y la pones a hervir en agua. Dejas que la calabaza hierva hasta que estén muy tierna, entonces la sacas el agua, la escurres y la trituras con un tenedor. Reserva el agua de cocción de la calabaza por si hace falta un poco para la preparación de la masa.

Separa las yemas de las claras del huevo, monta las claras a punto de nieve y la reservas. Tamiza la harina en un cuenco y le agregas la levadura, el azúcar, la sal, la ralladura de naranja y las dos yemas de huevo. A continuación añade el puré de calabaza y mezcla para conseguir una masa uniforme. Por último, agrega las claras montadas a punto de nieve y mezclas con movimientos envolventes para que no se bajen y se pierda el aire incorporado con el batido. Mezcla hasta conseguir una masa homogénea a la que añades, en caso de que esté muy densa, un poco del agua de la cocción de la calabaza (cuando los he hecho no ha sido necesario).

A la hora de freír, dependiendo de la densidad de la masa, para hacer las porciones, puedes utilizar una cuchara o una manga pastelera con una boquilla redonda.

Calienta abundante aceite de girasol o vegetal en una sartén pequeña y, cuando esté listo, vas echando pequeñas porciones de la masa. Les das la vuelta para que se doren por ambos lados, luego las sacas, las dejas escurrir sobre papel absorbente, las pasas por una mezcla de azúcar y canela y ¡a disfrutar!.

 

Pranayama – Primera parte

¿Qué es pranayama?

Pranayama, el arte yóguico de la respiración. El término proviene de la raíz prana y ayama. Prana significa «energía o fuerza vital» y ayama significa «expansión, manifestación o control». Por lo tanto una buena definición es “control y expansión de la energía vital por medio de la respiración.”

La respiración es el puente entre el cuerpo físico y la mente. A través de la práctica del yoga podemos actuar sobre el movimiento y la distribución de prana en el cuerpo e incidir sobre las constantes vitales y la actividad cerebral. De este modo, cuando la respiración se hace más lenta y más profunda, la mente se calma, puesto que es la energía vital que captamos con la respiración la que alimenta la generación de pensamientos en nuestra mente.

Pranayama según la tradición del Yoga

Pranayama es el cuarto anga (parte o paso) de los ocho que comprende el Yoga Clásico de Patañjali .

  1. Yama: actitudes hacia lo que nos rodea.
  2. Niyama: actitudes hacia nosotros mismos.
  3. Asana: posturas para acondicionar el cuerpo.
  4. Pranayama: practicas respiratorias.
  5. Pratyahara: interiorización, retracción de los sentidos.
  6. Dharana: concentración, capacidad de focalizar la mente.
  7. Dhyana: meditación, contemplación.
  8. Samadhi: supraconsciencia, estado de absorción.

Según lo expresa el Yoga Bija: “Aquél que desea la unión (yoga) sin controlar la respiración es, para los yoguis, como aquél que quiere cruzar el océano en una embarcación de barro sin cocer”

Según la Hatha Yoga Pradipika: “Cuando la respiración se mueve, la consciencia (chitta) también se mueve; pero cuando esta inmóvil, la consciencia está también inmóvil y el yogui alcanza la calma. Por lo tanto, se debe controlar la respiración.” (2.2)

“Se dice que mientras haya aliento en el cuerpo, habrá vida. Su partida implica la muerte. Por tanto, se debe controlar la respiración.” (2.3)

La Gheranda Samhita subraya la importancia de una dieta y un entorno adecuados y hace hincapié en la importancia de purificar los nadi, canales por los que fluye la fuerza vital.

Fases del pranayama

Pranayama es el control de la respiración a nivel físico y control del prana (energía vital) a nivel sutil. Esto se logra a través de la inspiración consciente (puraka), la expulsión (rechaka) y la retención (kumbhaka) de la respiración.

La esencia del pranayama es la cesación voluntaria de la inspiración y la espiración. Esta retención del aliento, denominada en sánscrito kumbhaka, es la práctica más importante. Se efectúa con los pulmones completamente llenos (antara kumbhaka) o completamente vacíos (bhaya kumbhaka).

Desde el Centro de Yoga Shakti os deseamos ¡Feliz Navidad!

prakāśo’rkasya toyasya śaityamagneryathoṣṇatā
svabhāvaḥ saccidānandanityanirmalatātmanḥ

Del mismo modo que la luz es la naturaleza esencial del sol, el frío del agua y el calor del fuego, la naturaleza del Ser es Existencia-Consciencia-Beatitud y pureza eterna.

Que la luz del discernimiento nos ilumine
y que el amor incondicionado irradie nuestros corazones.
Aprovecho para deciros que el Centro permanecerá cerrado por vacaciones desde el día 24 de diciembre hasta el día 8 de enero. ¡Feliz Navidad!

Los seis ciegos y el elefante, leyenda popular de la India.

LOS SEIS CIEGOS Y EL ELEFANTE, leyenda popular. Nuestra verdad es solo la porción de Realidad que percibimos.

En la Antigüedad, vivían seis hombres ciegos que pasaban las horas compitiendo entre ellos para ver quién era el más sabio. Exponían sus saberes y luego decidían entre todos quién era el más convincente.

Un día, discutiendo acerca de la forma exacta de un elefante, no conseguían ponerse de acuerdo. Como ninguno de ellos había tocado nunca uno, decidieron salir al día siguiente a la busca de un ejemplar, y así salir de dudas.

Puestos en fila, con las manos en los hombros de quien les precedía, emprendieron la marcha enfilando la senda que se adentraba en la selva. Pronto se dieron cuenta que estaban al lado de un gran elefante. Llenos de alegría, los seis sabios ciegos se felicitaron por su suerte. Finalmente podrían resolver el dilema.
El más decidido, se abalanzó sobre el elefante con gran ilusión por tocarlo. Sin embargo, las prisas hicieron tropezar y caer de bruces  contra  el costado del animal. “El elefante  –exclamó– es como una pared de barro secada al sol”.
El segundo avanzó con más precaución. Con las manos extendidas fue a dar con los colmillos. “¡Sin duda la forma de este animal es como la de una lanza!”
Entonces avanzó el tercer ciego justo cuando el elefante se giró hacía él. El ciego agarró la trompa y la resiguió de arriba a abajo, notando su forma y movimiento. “Escuchad, este elefante es como una larga serpiente”.
Era el turno del cuarto sabio, que se acercó por detrás y recibió un suave golpe con la cola del animal, que se movía para asustar a los insectos. El sabio agarró la cola y la resiguió con las manos. No tuvo dudas, “Es igual a una vieja cuerda” exclamo.
El quinto de los sabios se encontró con la oreja y dijo: “Ninguno de vosotros ha acertado en su forma. El elefante es más bien como un gran abanico plano”.
El sexto sabio que era el más viejo, se encaminó hacia el animal con lentitud, encorvado, apoyándose en un bastón. De tan doblado que estaba por la edad, pasó por debajo de la barriga del elefante y tropezó con una de sus gruesas patas. “¡Escuchad! Lo estoy tocando ahora mismo y os aseguro que el elefante tiene la misma forma que el tronco de una gran palmera”.
Satisfecha así su curiosidad, volvieron a darse las manos y tomaron otra vez la senda que les conducía a su casa. Sentados de nuevo bajo la palmera que les ofrecía sombra retomaron la discusión sobre la verdadera forma del elefante. Todos habían experimentado por ellos mismos cuál era la forma verdadera y creían que los demás estaban equivocados.

 

Las aflicciones de la mente, kleshas.

La traducción que habitualmente encontramos para la palabra klesha es:  aflicción, pena y  también lo que causa pena o aflicción.  Las olas emocionales negativas o excesivas son una de las causas de nuestra aflicción.

Según el Yoga Sutra de Patañjali son cinco:

1.- La principal, de la cual derivan las demás es  adviya y hace referencia a la ignorancia, entendida aquí como  el conocimiento erróneo de la realidad.

Según la filosofía yoga, el desconocimiento de tu verdadera realidad de Ser, de unión con el todo, hace que te identifiques con lo  concreto, lo material e impermanente.

arbol kleshasHablamos pues, de una ignorancia  que no tiene nada que ver con el conocimiento mental, es algo más profundo, se trata de  las ilusiones creadas por la mente, por eso aquí no profundizaremos demasiado en este tema, ya que resulta imposible tratar de entender o explicar con la mente o  con el intelecto, un tema que esta mas allá de nuestro razonamiento, hemos de lograr una comprensión que es mas intuitiva y experimental que mental y esto lo conseguiremos con la practica de la introspección.

2.- La segunda es asmita, traducida como la identificación con el ego,  confundir la Consciencia verdadera, con una parte de nuestra mente. Queda claro que esta nace de la anterior, de la percepción errónea de la realidad.

Esta identificación  con la mente  es muy válida para explicar de qué manera nos sentimos identificados con una emoción cuando esta invade nuestra  mente. En ese momento te sientes  emoción, todo tu ser está identificado con esa emoción. Muy interesante para el objetivo del trabajo emocional: estás sintiendo una emoción pero tu no eres esa emoción.

Hacer trabajos que disocien la conciencia de “tu cuerpo», “tu mente», lo que “te pertenece”, ayuda  a observar la realidad desde otro punto de vista para trascender esta klesha y desvincularte de la identificación con las olas emocionales  entre otras cosas .

3.- La siguiente Klesha es raga, traducida como la atracción o el apego que acompaña al placer. Servirá  para reflexionar sobre un tema que ha planteado algunas dudas, podríamos decir existenciales, o quizás dudas que vienen dadas por la educación recibida o por el gran culto de nuestra sociedad occidental hacia “los placeres de la vida”

El enfoque general de este estudio trata de  cómo gestionar  o paliar los efectos de las emociones perturbadoras,  pero en la filosofía oriental se nos dice que también debemos estar al tanto  de las emociones positivas: están hechas para nuestro gozo y  es muy importante y necesario vivenciarlas, pero he aquí la clave: vivenciarlas con consciencia, con presencia,  no dejándote atrapar por ellas  creándote una dependencia que a la larga atraerá con seguridad a las emociones negativas, has de comprender que la vida es cambiante y no puedes permanecer constantemente en un estado de placer y gozo.

Según Patanjali y la filosofía Yoga, sí que hay una felicidad absoluta (ananda), pero esta no la puedes conocer hasta no armonizar y desidentificarte de tu cuerpo, tus emociones y tu mente. Por eso cuando atisbas una sombra de esa felicidad la reacción automática es intentar aferrarte a ella, pues todo es impermanente y el apego te asegura tarde o temprano tristeza, rabia o frustración.

4.- Dvesa es la cuarta de las Kleshas y se define como  la aflicción que nos causa la repulsión o rechazo a las cosas que nos desagradan, estaríamos aquí tratando el contrario de raga y encontramos un aspecto clave en el funcionamiento emocional: si en tu memoria tienes almacenada alguna experiencia negativa, en el momento que algo te recuerda esa experiencia negativa tu mente reacciona automáticamente ante el estímulo, causándote el respectivo malestar o sufrimiento.

Raga y dvesa son la clave con la que, magistralmente, Patanjali y la filosofía del yoga nos explican las claves del sufrimiento humano y de la raíz de todas las emociones pues, ¿que son las emociones si no las reacciones al apego y a la repulsión que sientes?  De hecho, normalmente, nuestra vida se mueve agitada constantemente por la atracción y la repulsión. La sociedad, las decisiones de la política que inciden sobre el planeta y los seres que en él habitan, en definitiva la mente humana, están movidos por lo que podríamos llamar “la loca danza de la dualidad”.     

5.- Abhinivesha, la quinta y última de las kleshas, se podría traducir como deseo de seguir viviendo  o apego a la vida. Para nosotros es algo normal el apegarnos a la vida pero seguramente será  la misma vida la que nos acabará convenciendo de esto tarde o temprano.

Abhinivesha es una consecuencia de las otras cuatro. Si Adviya, la ignorancia de tu verdadera naturaleza, es la raíz de todas; Abhinivesha, el apego a la vida,  es la consecuencia.

Estamos desconectados de la realidad verdadera de quien somos, esto nos produce aferrarnos o repudiar cosas con las que erróneamente nos identificamos, a lo que más nos aferramos es a lo que tenemos más apego: a nuestro ego . 

La gran clave del Yoga es llegar a la verdadera comprensión que te liberará de las causas de todo el sufrimiento.

El objetivo final de la práctica  del yoga,  se basa en eliminar estas kleshas. Las técnicas de yoga tienen por objetivo final superar  estas aflicciones que nos limitan, para llegar a comprender nuestra verdadera naturaleza.

Que las enseñanzas de Patañjali nos animen a continuar con una práctica sistemática para superar todas estas aflicciones tan limitantes.

                                                                                                 HARI OM TAT SAT