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Abhyasa y Vairagya – Yoga Sutra de Patanjali

Los Yoga Sutra de Patanjali son 196 aforismos divididos en cuatro capítulos. Cubren todos los aspectos de la vida, comienzan con un código de conducta y finalizan con un estudio de la meditación, dando pautas para llevar a la mente hacia un estado de armonía y equilibrio que derive en la experiencia. Encontrarás las referencia a los ocho pasos “Ashtanga”  en los que el sabio Patanjali sistematizó el Yoga en el artículo dedicado a los Yama y Niyama.

Hoy quiero referirme a dos aspectos fundamentales a los que hace referencia y que todo yogui que se precie debe conocer y, por supuesto, aplicar: Abhyasa Vairagya.

Los define en el sutra I.12 y siguientes:

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I.12  La detención de esto (vrittis) a través de la práctica repetida y vairagya.

En este sutra, Patanjali describe dos métodos para detener las fluctuaciones de la mente (vrittis): abhyasa y vairagya. Abhyasa significa práctica repetida y perseverante. Vairagya ya es un concepto más controvertido, podemos decir que es la condición mental de no apego o de desapego, lo que significa estar libre de raga (atracción) y dwesha (repulsión). Cuando la mente se libera de estos, ese estado se llama vairagya. Muchos buscadores espirituales tratan de concentrar la mente sin haberse establecido antes en estos dos conceptos y sin haber conquistado raga y dwesha, lo que hace que la mente sea muy inestable. Patanjali dice que abhyasa y vairagya son los medios que debes dominar primero para continuar con facilidad hacia la meditación.

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I.13 De los dos (mencionados en el sutra anterior) “estar establecido en el esfuerzo” es abhyasa.

Abhyasa significa práctica continuada, no se debe dejar en ningún momento. Se vuelve parte de la personalidad, una parte de la naturaleza individual. Para enfatizarlo ha utilizado la palabra sthitatu que significa ser o estar constante o firmemente establecido. La palabra yatna, esfuerzo, indica todo esfuerzo, ya sea kriya yoga, hatha yoga o meditación. Cuando abhyasa se vuelve natural, firmemente enraizado y completo, conduce al samadhi.

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1.14  Ello (abhyasa) queda firmemente establecido cuando se continúa por largo tiempo, con reverencia, sin interrupción.

Hay tres condiciones para la práctica de abhyasa: se tiene que practicar con plena fe, se debe continuar sin interrupciones y debe seguir durante un largo periodo de tiempo. De esta forma queda firmemente establecido como parte de la propia naturaleza. Es muy habitual tener mucho entusiasmo al comienzo, pero después va disminuyendo. Si las prácticas se interrumpen una y otra vez, no puedes obtener un beneficio pleno. La continuidad requiere de madurez espiritual. El aspirante no debe tener ni prisa ni afán.La fe es determinante, nos da la paciencia y la energía para continuar con la práctica a pesar de las dificultades de la vida. Es importante que ames tu práctica, sentirte atraído por ella, no sentirla como una obligación, este es el significado de satkara: sinceridad, respeto y devoción.

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 1.15 Cuando un individuo se libera de los deseos de los objetos de los sentidos, tanto de los que ya ha experimentado, como de los que ha oído hablar, ese estado de conciencia es vairagya.

No es necesario de ninguna manera renunciar a los propios deberes. Lo que se necesita es abandonar completamente raga y dwesha, que son la causa del sufrimiento subconsciente. La práctica de vairagya comienza desde el interior, nunca desde el exterior. Lo que verdaderamente importa es el tipo de actitud que se tiene hacia las diferentes cosas, personas y acontecimientos que aparecen en la vida. Vairagya nos invita al equilibrio, a la integración de lo vivido, a un sentimiento de amor y compasión por todos. Es una manifestación de la pureza y calma de la mente. Le aporta al sadhaka (aspirante) felicidad sin turbulencia y silencio que permanece inmutable, independientemente de que se enfrente a circunstancias que le agraden o le desagraden. Hay tres niveles de vairagya: 1. La atracción y la repulsión por los objetos del mundo están activas en la mente, este nivel se caracteriza por el esfuerzo en superar los efectos de raga y dwesha. 2. La mente controla ciertas manifestaciones de raga y dwesha, pero subsisten todavía manifestaciones inconscientes. 3. El aspecto consciente de raga y dwesha ha evolucionado completamente y la mente queda libre de ellos.

El sentido de los Shanti Path

Los Shanti Path  o “Shanti Mantras” son invocaciones hindúes para la Paz (Shanti), generalmente se recitan al principio y al final de los rituales, meditaciones, clases y discursos.

Son invocaciones que se encuentran en el inicio de algunos Upanishads (colección de textos que contienen algunos de los conceptos filosóficos centrales del hinduismo). Su recitación tiende a calmar la mente del recitador y el entorno que le rodea, así como también la eliminación de los obstáculos para la tarea que se va iniciar.

La palabra “Shanti” (paz) se repite tres veces no para dar más énfasis, sino para  traer paz a tres niveles de alteraciones. En sánscrito se les llama: adhi-daivikam (las que vienen del plano divino), adhi-bhautikam (las que vienen del mundo) y adhi-atmikam (las que provienen de uno mismo).

El que recitamos al comienzo de nuestras sesiones aparece en el Taittiriya Upanishad (siglo V a. C.) es una de las más antiguas y describe los diversos grados de felicidad que disfrutan los diferentes seres de la creación:

shanti-path

O sahanāvavatu 
Saha nau bhunaktu
 
Saha v
īrya karavāvahai 
Tejasvi n
āvadhītamastu 
M
ā vidviṣāvahai
Om
śānti śānti śānti

Que Ello nos proteja a los ambos (el que transmite la enseñanza y el que la recibe)

Que nos nutra a ambos

Que ilumine nuestro entendimiento para alcanzar las más altas cotas de sabiduría

Que el fruto de ese trabajo llegue a todos los seres

Que no haya ninguna desavenencia entre nosotros

OM Paz, paz, paz

De los que recitamos al final, uno aparece en el Brihadharanyaka Upanishad (entre el siglo VIII y el II a.C.), también una de las más antiguas y con un importante contenido filosófico. Lo puedes encontrar en una anterior entrada de nuestro blog Invocación para la Paz.

Y el otro aparece en el Isha Upanishad (siglo IV a II a. C.) que tiene la forma de un poema o secuencia de mantras en sánscrito:

Om purnamadah purnamidam purnat purnamudacyate
purnasya purnamadaya purnameva vashissyate
Om
śānti śānti śānti

shanti

Aquello es Plenitud. Esto es Plenitud;

De la Plenitud sale sólo la Plenitud.

Aún después de quitar  Plenitud,

Sigue quedando Plenitud.

 

La intención de comenzar y terminar con estas hermosas invocaciones no es otra que la inducir un estado de paz y armonía, tanto individual como de todos los participantes, así como del lugar en el que nos reunimos.

OM SHANTI SHANTI SHANTI

PUENTE A LA INMORTALIDAD

Manifiesto, bien fijado, con el lugar secreto por nombre, gran soporte, allí se enraíza lo que se mueve, alienta o parpadea, lo que Él es, ser y no ser a un tiempo, conocéis: deseable, más allá del discernimiento, lo más preferible de las criaturas.
Lo que es resplandeciente y sutil entre lo sutil,

donde están colocados mundos y mundanales,

eso es este Brahman imperecedero,Meditación mudra adornos

eso es este prana, la palabra, el pensamiento,

eso es esta verdad, esta inmortalidad,

eso hay que penetrar, sábelo, querido.

 

Tras tomar el arco, el gran arma de la Upanishad,

colocad una flecha afilada con la meditación;

tras tensarlo con la consciencia de su sacralidad,

penetra en la diana, querido, en lo imperecedero.

 

Om vidrieraLa sílaba mistica1 es el arco, la flecha el Atman2,

el Brahman se dice que es la diana;

hay que penetrarlo sin fallar,

lleno de flechas, hágase idéntico a esto.

 

Donde están cielo y tierra y espacios intermedios,

tejido está el pensamiento junto con todos los pranas.

¡Conoced a este único Atman, libraos de otras enseñanzas,

Él es el puente de la inmortalidad!

 

Donde, como radios en el cubo de la rueda, confluyen las arterias3,

Él se mueve por dentro, naciendo de muchos modos.

¡Om, meditad así en el Atman!

¡Éxito a vosotros al cruzar a la otra orilla de las tinieblas!

 

Pranavah: designación de la sílaba mística OM.

2La Consciencia individualizada en la persona que medita.

3Literalmente “río”.

 Mundaka Upanishad 2.2.1 a 2.2.6

Yamas y Niyamas

arbol-ashtanga

Patanjali en los Yoga Sutra sintetiza el Yoga en ocho pasos (ashtanga):

1. Yama – principios universales
2. Niyama – preceptos individuales
3. Asana – postura
4. Pranayama – control de la energía vital a través de la respiración
5. Pratyahara – retracción de los sentidos
6. Dharana – concentración
7. Dhyana – meditación
8. Samadhi – supraconsciencia, experiencia del Ser

Comienza proponiendo una serie de principios para basar en ellos las relaciones con los demás y con todo cuanto nos rodea –YAMAS-: Ahimsa, Satya, Asteya, Brahmacharya y Aparigraha y una serie de preceptos destinados a las actitudes que tenemos con nosotros mismos –NIYAMAS-: Saucha, Santosha, Tapas, Swadahyaya e Ishwarapranidhana.

YAMAS

Ahimsa: no violencia. Comprender la naturaleza inherente a no dañar o no perjudicar. El respeto por la vida. Ser consciente de tus pensamientos, palabras y acciones es el primer paso para responsabilizarte de ellos. No se refiere únicamente a no matar, sino que implica la abstinencia de causar dolor físico o emocional a cualquier ser vivo, bien sea por pensamiento, palabra o acción. Este Yama engloba a todos los demás, su práctica desarrolla la sensibilidad y conduce a la experiencia del amor incondicionado, no un “amor” hacia las criaturas vivas como algo accesorio y de interés por su bienestar, sino como una emanación verdadera de lo que es la esencia de la paz.

Satya: verdad. Implica veracidad en la palabra, el pensamiento y la acción, la perfecta coherencia entre estos tres aspectos es la que te hace libre. Ser honesto con otros requiere primero que lo seas contigo mismo. Su práctica te acerca a la percepción del Ser por medio de la apertura al Yo espiritual a medida que te desprendes de lo que no eres en realidad. La única realidad es el Atman (la esencia espiritual, la Consciencia cósmica –Brahman– individualizada).

Asteya: no robar. Ausencia de codicia, capacidad de resistir el deseo de lo que no te pertenece, honestidad. No apropiarte de objetos, ni atribuirte ideas, palabras o pensamientos ajenos. Se refiere también al respeto hacia los demás: su tiempo, su espacio. Su práctica te lleva a pasar de los valores del tener a los valores del Ser, a la comprensión de tu verdadera naturaleza.

Brahmacharya: continencia sensual, moderación en todos tus actos, moderación o renuncia sexual (castidad). Regulación sobre la atracción, el deseo y el disfrute. Literalmente significa “conducirse en Brahman (lo Absoluto)”, actuar de una forma acorde con tu esencia espiritual –Atman-, ser un servidor de lo Absoluto, fluir con el orden del universo (dharma), profundizar en el conocimiento de esa Consciencia cósmica.

Aparigraha: no posesión. Realmente es la actitud que tienes hacia todo cuanto te rodea (objetos, personas, bienes, el propio cuerpo, los pensamientos, las ideas, etc.), comprendiendo que nada te pertenece y que realmente tu valoración está en el Ser y no en el tener, esto te permite cultivar una actitud de generosidad y servicio a los demás. Su práctica te lleva a tomar consciencia de que nada permanece y que todo en esta existencia es transitorio. Ten presente que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.

NIYAMAS

Saucha: pureza. Referido tanto a la pureza exterior: del propio cuerpo (higiene, alimentación, técnicas de purificación –shat karmas-, ayunos, etc.); pureza del lugar (limpieza, evitar todo tipo de contaminación nociva, orientación, respeto a la naturaleza, cuidado del medio ambiente, etc.); como a la pureza interior: pureza de las acciones, la pureza de la mente, prescindir de los pensamientos innecesarios, eliminar del intelecto (buddhi) todo tipo de pensamientos que dispersen tu concentración en el momento presente y ensucien tu materia mental (citta), lo conseguirás mediante el autoestudio (swadhyaya) y las prácticas regulares de concentración (dharana) y meditación (dhyana). Mediante la práctica de la pureza en el plano físico se gana la indiferencia hacia el cuerpo y el desapego hacia los demás. Cuando la mente se ha purificado surge la alegría como el espejo de la mente que está limpia y, por lo tanto, es capaz de ver a tu Yo real ya que se refleja en ella.

Santosha: contentamiento. Estar contento con lo que eres, estar satisfecho con las propias acciones y con lo que tienes y con lo has hecho o lo que estás haciendo. No debes soñar permanentemente con el futuro ni tu mente debe permanecer anclada en el pasado. Si no quieres ser lo que eres, no encontraras ninguna felicidad en la vida tampoco. La insatisfacción es causa de complejos y de enfermedades psíquicas. El contentamiento es esencial para la vida espiritual. Si no puedes obtener lo que quieres, aprende a querer lo que tienes.

Tapas: austeridad. Su objetivo es ser capaz de meditar adecuadamente, fortalecer el autocontrol para no aceptar las inferencias del cuerpo “tengo hambre”, “tengo sed”, “me duele” Fortalecer el cuerpo y la mente, mantenerlos sanos a fin de acallar las distracciones durante la meditación. Conduce a la abstracción de los sentidos (pratyahara). En el Bhagavad Gita se menciona que hay tres tipos de austeridades: la austeridad del cuerpo físico, la austeridad de la comunicación y el lenguaje, el silencio (mouna), y la austeridad de la mente. Incluye el control sobre los pensamientos a fin de evitar hablar innecesariamente. Hacer las cosas que no te apetecen por pereza o inercia (tamas) es otra forma de trabajar la austeridad. Lo mismo ocurre con la moderación del entretenimiento que sólo te agrada a ti mismo y no hace ningún bien a los demás, de esta forma se ayuda a controlar el ego, haciéndolo más disciplinado.

Swadhyaya: estudio de uno mismo. Es una buena forma de mejorarte a ti mismo y de encontrar el camino correcto. Hay que desarrollar la actitud de testigo, del observador pasivo (sakshi bhava), aplicándola puedes observar y modificar tus propias reacciones, se puede moderar la propia negatividad y mejorar el modo de percibir cosas a través de la observación de uno mismo. También comprende el estudio de los textos tradicionales de la literatura yóguica: Bhagavad Gita, Upanishads, Yoga Sutra, etc. Invocar lo Absoluto, la Consciencia Cósmica, recitando o cantando el Gayatri mantra, el mantra Om, una oración, kirtan (canto védico), etc., ayuda a centrar la mente y favorece el autoestudio. Cuando uno canta un mantra desde corazón, no necesariamente tiene que entender lo que está cantando para experimentar elevación espiritual.

Ishwarapranidhana: abandono a la divinidad. Tal es la mente humana que se puede desarrollar la fe sólo cuando surge una situación desesperada, donde sólo Él (Ishwara, Dios, Alá, Yahvé, o nuestra idea personal de lo Absoluto) puede ayudar. La gente entiende a Dios de muchas maneras diferentes. Algunos ni siquiera creen en el concepto de Dios. Sin embargo, todos aquellos que buscan orientación espiritual y la evolución, llegan a esta etapa, si son sinceros en su búsqueda. Como el concepto de Dios es diferente en cada uno (en la filosofía hindú se dice que sólo existe una única Realidad, pero tantas verdades como seres se acercan a ella), llegamos a esta etapa a través de diferentes medios y situaciones. Es el momento cuando dejas ir por completo los deseos del ego y te entregas a una voluntad superior. Patanjali dice en los Yoga Sutra que uno puede incluso alcanzar la más alta forma de realización (samadhi), la última etapa antes la liberación (kaivalya), si es capaz de entregarse verdadera y plenamente a lo Inmanifestado. Su auto-entrega debe ser libre e incondicional.

Patañjali enumera cinco Yama, aunque en otros textos se mencionan hasta diez, añadiéndose a los ya citados: Kshama (paciencia), Dhriti (determinación), Daya (amor y compasión por todos los seres), Arjana (franqueza) y Mitahara (moderación).

También en algunos textos encontramos diez Niyama, añadiendo a los referidos por Patañjali: Hri (modestia), Dana (generosidad), Astikya (fé), Siddhanta Shramana (escuchar los textos y a los gurus), Mati (consideración), Vrata (lealtad).

No obstante, como en la tradición hindú la transmisión siempre ha sido oral y la enseñanza sólo se plasmaba por escrito cuando esa transmisión peligraba por alguna razón, por lo tanto al consultar diferentes textos aparecen también distintos valores, indudablemente todos ellos son complementarios entre sí y una forma de desarrollarlos es mediante una práctica continuada, sistemática y constante (sadhana) que facilite la autoconsciencia y esta, a su vez, el autoconocmiento y este la autorrealización como finalidad última del Yoga.

Hari om tat sat

¿Por qué el nombre de Centro de Yoga Shakti?

El mandala más importante de la tradición hindú, que simboliza la creación a partir de la unión de los aspectos femenino y masculino de la divinidad.

SRI YANTRA 
El mandala más importante de la tradición hindú, que simboliza la creación a partir de la unión de los aspectos femenino y masculino de la divinidad.

¿Por qué el nombre de Centro de Yoga Shakti?

Shakti es un término sanscrito utilizado en la cosmología hindú para definir el poder o la fuerza manifestadora de la Consciencia del Universo.

Shakti es la Fuerza de la Vida por excelencia, la fuerza motriz que se halla detrás de todo cambio y evolución. Constituye la Energía universal de la Consciencia, Shiva.

Sin embargo, Shakti o Devi, no es nada sin el polo masculino de la existencia. Shiva y su eterna consorte suelen representarse en unión extática. Forman una unidad. Su unión trascendente es el arquetipo de la relación empírica entre cuerpo y mente, conciencia y materia, masculino y femenino. Tal y como dice el Tantra “Shiva sin Shakti es un shava (cadáver)”, es decir, es incapaz de crear. Pero lo mismo es cierto para Shakti por sí sola. En el Tantra hindú, Shiva representa la Condición primordial en su aspecto no condicionado, como pura Consciencia o Luz. Shakti simboliza es misma Realidad en su movimiento dinámico.

Según observó hace mucho Sir John Woodroffe (Arthur Avalon), Shakti es el Poder o la Capacidad cósmica y, en cuanto tal, es Dicha (ananda), Supraconsciencia (chit) y Amor (prema). Algunos expertos la llaman “Inteligencia Divina”.

La manifestación microcósmica de esta Energía primordial en cada ser individual, constituye el Poder Universal conectado con el cuerpo-mente finito y es la fuerza psicoespiritual que se conoce como kundalini-shakti.

Por todo esto y más, considerando este pequeño espacio, donde tratamos de transmitir un yoga fiel a tradición, como una mínima manifestación del poder de esa “Madre Cósmica”, conscientes de la fuerza creadora que lo impregna y en tributo y entrega a Ella, invocando su eterna inspiración divina OM SHAKTI OM.

Un gran libro de Yoga

La Tradición del Yoga

La Tradición del Yoga

 

**Acaban de publicar la traducción al castellano del gran libro sobre Yoga de Georg Feuerstein: “La Tradición del Yoga”: Una exposición exhaustiva del multifacético fenómeno de la espiritualidad india, que permite captar la asombrosa complejidad del yoga y su relación con la cultura de la India. El autor cubre los aspectos históricos, filosóficos, literarios, psicológicos y prácticos de los numerosos caminos del yoga. La obra se complementa con traducciones de fuentes originales en sánscrito, una cronología, un glosario y una biografía especialmente preparada para la edición en castellano.

La tradición del yoga resultará un valioso material de referencia tanto para profesores como para estudiantes y practicantes de esta disciplina. Asimismo, no solo supone una importante aportación al desarrollo de los estudios indológicos en el mundo de habla hispana, sino que resultará de gran utilidad como material de consulta para los especialistas en historia de la religión, teología, filosofía y el estudio psicológico de la conciencia. Finalmente, por su carácter introductorio y por la fluidez de su discurso está destinado asimismo al público general. Ed. Heder – ISBN: 9788425427435

 

Un poco de literatura yóguica

La filosofía del Yoga comprende una serie de códigos de conducta universales (Yamas y Niyamas) entre los que se incluye Swadhyaya, que se puede interpretar como el estudio y conocimiento de uno mismo y también como el estudio consciencial y en profundidad de los textos tradicionales. Así que os damos una pequeña orientación para todos los que tenéis inquietudes a este respecto, con la bendición auspiciosa de Saraswati, la diosa hindú del conocimiento, la música, las artes y las ciencias. 

Sobre Hatha Yoga:

–       “Aprendo Yoga” de André Van Lysebeth.  – Ed. Urano    ISBN: 9788479537104

–       “Perfecciono mi Yoga” de André Van Lysebeth.  – Ed. Urano   ISBN: 9788479537111

–       “Pranayama. A la serenidad por el Yoga” de André Van Lysebeth. –  Ed. Urano                 ISBN: 9788486344108 (descatalogado)

–       “Claves del Yoga” de Swami Digambarananda Saraswati – Ed. La Liebre de Marzo               ISBN: 9788487403279

–        “Yoga para dummies” de Georg Feuesrtein. – Ed. CEAC  ISBN: 9788432920950

–         “Yoga. Teoría, práctica y metodología aplicada” de Manuel Morata. – Ed. Manuel Morata                       ISBN: 8492222319

 

Tratados clásicos medievales sobre el Hatha Yoga:

–       Hatha Yoga Pradipika. Escrito por Swami Swatmarama. Se puede descargar en internet.

–       Gheranda Samhita.  Diálogo entre el sabio Gheranda a su discípulo Chanda Kapalse. Se puede descargar en internet.

–       Shiva Samhita”. Diálogo entre Shiva y su consorte Parvati, el autor se desconoce. Se puede descargar en internet.

 

Para un védico el conjunto de escrituras que son fuente de autoridad se llama Prasthanatraya y son: Bhagavad Gita, Brahma Sutra y los 12 principales Upanishads: Isha, Kena, Katha, Prasna, Mundaka, Mandukya, Taittiriya, Aitareya, Candogya, Brihadaranyaka, Svetasvatara Kaushitaki y Maitrayaniya.

En lo referente al Yoga, además de todo lo visto, habría que completar la clasificación anterior, haciendo énfasis en los 24 Upanishads específicamente yóguicos, llamados Yoga Upanishads, de los cuales los más importantes son: Dhyanabindu, Darshana, Trisikhibrahmana, Kshurika, Advayataraka, Yogakundalini, Yogachudamani, Yogatattva, Yogashika, Sandilya y Hamsa. 

Saraswati

Saraswati

Del Bhagavad Gita es recomendable elegir un texto que venga comentado por alguien con conocimiento sobre el tema, por ejemplo.

–       Bhagavad Gita. Con los comentarios advaita de Sankara. Edición de Consuelo Martín. Editorial Trotta.

–       Bhagavad Gita. Edición bilingüe con comentarios finales de Roberto Pla. Editorial Etnos Indica.

–       El Canto del Señor. Bhagavad-Gita. Traducción y edición de Fernando Tola. Editorial Biblioteca Nueva. Colección Taxila.

 

Respecto a los Upanishad también conviene elegir ediciones comentadas:

–       Upanishad. Con los comentarios advaita de Sankara. Edición de Consuelo Martín. – Ed. Trotta.

–       Upanishads. Ediciones Siruela. Colección el Árbol del Paraíso.

–       La ciencia del Brahman. Once Upanisad antiguas. Traducción, introducción y notas de Ana Agud y Francisco Rubio. – Ed. Trotta. Colección: Pliegos de Oriente.

 

Para profundizar en la filosofía del Yoga:

–       El Yoga de Patañjali: Los Yoga Sutras, con el comentario Yoga Bhasya de Vyasa. De José Antonio Offroy Arranz. – Editorial E.L.A. ISBN: 9788499500867

–       Técnicas del Yoga. De Mircea Eliade. – Ed. Kairos. ISBN: 9788472454767

–       Yoga, Inmortalidad y Libertad. De Mircea Eliade. – Ed. Fondo de Cultura Económica de España, S.L.  ISBN: 9789681635299

–       El Hinduismo. De Gavin Flood. – Ed. Akal. ISBN: 9788446028390

–       Libros de Swami Sivananda. Acerca del Yoga, el Bhagavad Gita, Upanishads, salud, ética, espiritualidad, relatos, poemas, etc. Muchos de ellos se pueden descargar en internet.

 

Sobre Tantra:

–       Kundalini Tantra. De Swami Satyananda Saraswati. – Ed. Yoga Publications Trust. ISBN: 9589763723

–       Meditaciones de los Tantras. De Swami Satyananda Saraswati. – Ed. Yoga Publications Trust. ISBN: 9789589763759

–       TANTRA el culto de lo femenino. de André Van Lysebeth.  – Ed. Urano    ISBN: 8486344778

–       El cuerpo tántrico. De Gavin Flood. – Ed. Paidos Ibérica. ISBN: 9788449321450

 

Sobre la cultura de la India:

–       Cosas que aprendí de Oriente. De Francisco López-Seivane. – Ed. Oberon. ISBN: 9788496511408

–       La India por dentro: Una guía cultural para el viajero.  De Álvaro Enterria.- Ed. Jose J. de Olañeta. ISBN: 9788497164900

–       Mientras los dioses juegan. De Alain Danielou. – Ed. Atlanta. ISBN: 9788493846688

–       Dioses y Mitos de la India. De Alain Danielou. – Ed. Atlanta. ISBN: 9788493651053

 

**Acaban de publicar la traducción al castellano del gran libro sobre Yoga de Georg Feuerstein: “La Tradición del Yoga”: Una exposición exhaustiva del multifacético fenómeno de la espiritualidad india, que permite captar la asombrosa complejidad del yoga y su relación con la cultura de la India. El autor cubre los aspectos históricos, filosóficos, literarios, psicológicos y prácticos de los numerosos caminos del yoga. La obra se complementa con traducciones de fuentes originales en sánscrito, una cronología, un glosario y una biografía especialmente preparada para la edición en castellano.
La tradición del yoga resultará un valioso material de referencia tanto para profesores como para estudiantes y practicantes de esta disciplina. Asimismo, no solo supone una importante aportación al desarrollo de los estudios indológicos en el mundo de habla hispana, sino que resultará de gran utilidad como material de consulta para los especialistas en historia de la religión, teología, filosofía y el estudio psicológico de la conciencia. Finalmente, por su carácter introductorio y por la fluidez de su discurso está destinado asimismo al público general. Ed. Heder – ISBN: 9788425427435