Archivo

Hummus, guacamole y salsa árabe de yogur

crudites

 

 

Hoy, a petición de quienes las habéis probado en alguna de nuestras actividades, os presentamos la receta de tres salsas que son perfectas para acompañar verduras cortadas en tiras finas (tipo crudité) o también con algún tipo de ensalada a la que quieras dar un toque fresco o incluso utilizarlas para untarlas con pan árabe, tostaditas, nachos o picos:

 

 

 

 

HUMMUS

Ingredientes:

  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de tahini o pasta de sésamo
  • Un pellizco de comino según el gusto
  • El zumo de 1 limón aproximadamente
  • Unas 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal

Preparación

houmousSi los garbanzos son de bote conviene lavarlos bien. A continuación mezcla todos los ingredientes en un recipiente y los bates con la batidora hasta conseguir una textura cremosa y homogénea.

Si lo quieres más cremoso le puedes echar un poco de agua o caldo de la cocción de los garbanzos.

Para servirlo lo puedes adornar con trocitos de tomate, un poco de comino y un poco de pimentón, también queda bien con semillas de sésamo, eso ya según tu creatividad, pero ponle un chorrito de buen aceite de oliva por encima.

 

GUACAMOLE

Ingredientes:guacamole

  • Un aguacate maduro
  • Un cuarto de cebolla tierna
  • Un trozo de pimiento verde, dependiendo del tamaño
  • Una pizca de sal
  • Zumo de media lima o limón
  • Un chorrito de aceite de oliva

Preparación

Pon todos los ingredientes troceados en un recipiente y  tritúralos con la batidora, el toque de cebolla, pimiento y limón es muy personal así que es preferible que al principio pongas poca cantidad y que vayas probando y añadiendo más a tu gusto.

 

SALSA DE YOGURsalsa de yogur

Ingredientes:

  • Dos yogures griegos
  • Hierbabuena, fresca o seca (molida)
  • Mezcla de pimientas o pimienta roja
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Mezcla bien todos los ingredientes, la hierbabuena tiene que estar picada muy finamente si es fresca, o bien molida si es seca.

 

“Transición a la dieta vegetariana” – Resumen

Hoy compartimos un pequeño resumen de la charla-coloquio de la que disfrutamos con el doctor Francisco Lázaro Balaguer el pasado 29 de noviembre de 2015. También puedes descargarte el siguiente pdf con la transcripción literal charla completa Transición dieta vegetariana

Como cualquier otra determinación en la vida, el decidirse por una alimentación ovolactovegetariana tiene que ser algo personal, no impuesto.

Tomar una decisión como dejar la carne y el pescado ha de ser una decisión que venga de dentro, con ideas claras, con conceptos claros: pueden ser filosóficos, pueden ser higiénico-dietéticos, pueden ser de salud, el concepto a mí en principio me da igual. Lo que sí es cierto es que uno tiene que tener la idea muy clara, si no la tiene clara posiblemente suba como la espuma para bajar después irremediablemente. Realmente una transición a una alimentación sin carne ni pescado, eliminar todo elemento de origen animal, en principio si no vamos a ser veganos, sin eliminar lácteos y huevos.

El caso es que si os fijáis, y esto es lo habitual, la cantidad de proteínas de origen animal que se comen a lo largo del día es bestial. La OMS ya recomendaba tomar 0,5 gramos por kilo de peso y día, o sea una persona de 100 kilos, tendría que tomar 50 gramos.

Fisiológicamente está comprobado que las moléculas de proteínas son mucho mayores en tamaño que el resto de moléculas. Cuando se produce la absorción de los alimentos en el intestino, pasan a la sangre y de ahí tiene que pasar al líquido intersticial, que es el que baña las células y de ahí a las células y todo esto se hace a través de unas puertas, unos poros. La proteína de origen animal tiene una molécula muy gorda, muy grande, y estas moléculas tan grandotas suelen tender a taponar, a obstruir muchos de estos poros. Que nos digan que la proteína de origen animal es necesaria, eso está tirado hace muchos años.

Estando de estudiante, vino Grande Covian a Zaragoza y se junto con mi maestro de estos temas que era Felipe de Torres en un gran salón de congresos y Grande Covian que era un bioquímico renombradísimo dejó muy claro que juntando una legumbre y un cereal teníamos todos los aminoácidos esenciales. Si tenemos todos los aminoácidos esenciales estamos cubriendo la necesidad proteica. Sabemos de culturas que llevan generaciones y generaciones sin comer carne ni pescado, incluso, por necesidad, ni siquiera otros derivados animales, hablo de huevos o lácteos, son generaciones que han pervivido y siguen allí y no tienen deficiencias de ningún tipo. Entonces es otro mito que tiene que caer: la ausencia de proteínas de origen animal genera deficiencias nutricionales, mito a tirar, absolutamente. Los que tenemos hijos criados desde nacimiento en estas condiciones somos un ejemplo, tenemos el ejemplo claro de que esto es así. Y ya no solamente nuestros hijos, sino también los hijos de los pacientes, de los amigos, etc., pueden crecer tanto y más, ser tan fuertes y más, tan listos y más, como los demás y no necesariamente han tenido que pasar por la ingesta de carnes o pescados.

corazón vegetarianoSi estamos hablando de otras deficiencias, por ejemplo vitamina B12, deficiencia de hierro, ¿cuántas mujeres omnívoras no están anémicas? Porque de repente una mujer ovolactovegetariana o vegana esté anémica, no vamos a pensar que esa alimentación es deficitaria. El problema de la ciencia es que genera unos parámetros cartesianos cuadriculados que, cuando les viene bien porque han descubierto otra cosa, se los saltan.

La naturaleza, tanto la no orgánica como la orgánica y como la animal, es adaptativa, entonces nuestro cuerpo se adapta a lo que tiene. Estamos hablando de alimentación, si tenemos mucha y variada alimentación la cosa no va mal, si tenemos pocos alimentos nuestro cuerpo se adapta a esos pocos alimentos. Si esos alimentos que tenemos tienen pocos nutrientes, todos esos nutrientes se asimilan al extremo, por ejemplo el calcio o el hierro, no hace falta en principio, estoy generalizando, los aportes extra de calcio o de hierro, lo que hay que hacer es favorecer es que ese calcio y ese hierro se aproveche, se absorba. A los elementos que tomamos, sean minerales, sean principios inmediatos, sea lo que sea, lo que tenemos que hacer es favorecerlos en su absorción, sea la cuantía que sea la que tenemos a nuestra disposición.

Tenemos todas las verduras, solas o combinadas; todas las legumbres, solas o combinadas con verdura; todos los cereales, solos o combinados con legumbres y/o verduras; esos cereales pueden ser directos, en grano, o pueden ser tratados o modificados en forma de pasta; tenemos todas las frutas del mundo.

Algo muy importante es que hay que comer siempre con hambre, el mejor aderezo para comer es el hambre, ni la sal, ni el aceite, ni el vinagre. Deberíamos ser capaces de comer solo si hay hambre, si llega la hora de comer no hay que comer por comer porque son las dos de la tarde, sería comer si tengo hambre, sino me espero a que la tenga. Que eso es difícil de acoplar a los horarios, ya buscaréis la manera de acoplarlo, pero la idea general es esa.

Convendría comer siempre frutas, verduras y hortalizas de temporada y de la zona porque tiene los principios inmediatos y las características ideales: son de la época, todo favorece su crecimiento para su óptima utilización. Vivimos en una sociedad en la que tenemos de todo en toda época del año.

La piña si es buena y es madura va muy bien para la digestión, para arreglar los estómagos y tomada con relativa frecuencia puede ayudar en algunas enfermedades sobre todo de origen nervioso.

La manzana es la fruta que se puede combinar con todo, con cualquier alimento.

Cualquier cambio es importante. Cada uno que vaya al ritmo que quiera ir. No puedes dejar en manos de nadie las decisiones.

 

CUSCÚS CON VERDURAS

Ingredientes:

2 cebollas pequeñas, en rodajas finas

3 cucharadas de aceite de oliva

1 cucharadita de cúrcuma

½ cucharadita de guindilla en polvo

2 cucharaditas de jengibre fresco rallado

1 ramita de canela y un poco de canela en polvo (si eres fanático de esta especia)

2 zanahorias medianas, en rodajascuscus con verduras

1 ½ tazas de caldo vegetal

300 gr. de calabaza, en daditos

250 gr. de coliflor, en ramilletes

2 calabacines medianos, troceados

1 bote de garbanzos, escurridos

2 cucharadas de cilantro fresco picado

250 gr de cuscús instantáneo

250 ml de agua hirviendo

30 gr de mantequilla

Sal

Preparación:

Por en aceite en una cazuela y fríe la cebolla a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna, ve incorporando las verduras y deja que se rehoguen bien. Añade la cúrcuma, la guindilla en polvo y el jengibre, rehogándolo durante un minuto más sin dejar de remover.

Incorpora la canela y el caldo. Remuévelo todo, tápalo y deja que hierva, baja el fuego y déjalo cocer hasta que las hortalizas estén tiernas. Añade los garbanzos, la sal y el cilantro, cuécelo sin tapar durante unos 5-10 minutos.

Pon el cuscús en un bol, le añades el agua (ligeramente salada) hirviendo y lo dejas reposar 2 o 3 minutos, añades la mantequilla y lo remueves con un tenedor para que se suelte bien.

Sirve las verduras junto con el cuscús. Incluso está aún mejor si preparas las verduras de un día para otro y las dejas reposar.

Puedes utilizar las verduras que más te gusten y variar la receta y el toque de las especias se lo das a tu gusto, más o menos intenso. Y si quieres que sea más nutritivo puedes añadir frutos secos al cuscús.

Las galletas de mantequilla de Beti

galletas-mantequilla1

Por fin Beti nos ha revelado su “gran secreto”, la receta de sus deliciosas galletas. Anímate a hacerlas que es muy sencillo y están muy ricas. Gracias Beti.

Ingredientes:

200 gr. de harina

100 gr. de mantequilla

100 gr. de azucar

1 huevo

Preparación:

Amasa bien todos los ingredientes. Es importante que la mantequilla esté blanda pero no caliente para poderla trabajar.

Si lo deseas puedes añadir a la masa algún ingrediente más: cacao, pepitas de chocolate, azúcar avainillado, frutos secos, ralladura de limón o de naranja, etc.) y le das la forma deseada con un cortapastas o haciendo rollos de masa que envuelves en papel film y metes en la nevera para que se enfríe y poder cortar las galletas.

Hornéalas durante 8-10 minutos, dependiendo un poco del grosor que tengan. Y ¡a disfrutar!

Simplemente maravillosas

En el Curso de Cocina India Vegetariana que organizamos aprendimos a hacer un sencillo y exquisito dulce, algunos de vosotros lo habéis probado en las celebraciones que hacemos y muchos nos pedís la receta, aquí la tenéis, así que animaros a hacerlas porque son muy fáciles de preparar.

Simplemente maravillosasIngredientes:

125 gr. de leche en polvo

125 gr. de mantequilla

100 gr. de azúcar glaçe

ralladura de naranja y/o limón

vainilla

Elaboración:

Mezcla la leche en polvo con la mantequilla, que previamente habras dejado a temperatura ambiente para que se ablande, añade el azúcar, la ralladura y la vainilla. Mezcla todo bien hasta conseguir una masa uniforme y maleable. Haces bolitas del tamaño de una nuez y las pones en la nevera para que se endurezcan. También puedes ponerles frutos secos picados ( almendras, anacardos, nueces, coco, etc.)

Para ver esta y otras exquisitas recetas visita La cocina de Gundicha

 

Croquetas de almendras

esencia-de-almendras-aromatica
Te proponemos una opción vegetariana realmente nutritiva de las tradicionales croquetas, son muy fáciles de hacer y realmente exquisitas.

Ingredientes:

Unos 250 gr. de almendras crudas y con piel

Una cebolla

5 o 6 cucharadas de harina (mejor integral)

Leche (la que admita, dependerá mucho de la clase de harina que uses)

Aceite

Sal

Pimienta molida

Harina, huevo y pan rallado para rebozarlas y aceite para freírlas.

Elaboración:

Pica las almendras muy finas y resérvalas, tritura la cebolla aparte y fríela en unas 2 o 3 cucharadas de aceite, cuando ya esté pochada y comience a dorarse añade las almendras y las rehogas con el fuego bajo para que no se quemen, cuando empiecen a tostarse añade la harina y también la tuestas un poco hasta que se una a la masa (quedan como bolitas sueltas), después vas añadiendo la leche poco a poco y sin dejar de remover para que no se pegue hasta que obtenga una consistencia blanda pero firme, que no se adhiera a las paredes del recipiente, al final le añades la sal y la pimienta a tu gusto.

Dejas que la masa se enfríe y después formas las croquetas, las pasas primero por harina, luego por huevo (o algo que lo sustituya, en el caso de que no los tomes) y después por pan rallado (así quedan muy crujientes por fuera) y las fríes en abundante aceite, dejas que escurran el aceite sobrante en un papel absorbente y a disfrutar, ¡que aproveche!

Bizcocho especiado

INGREDIENTESBizcocho

  • 1 yogur natural, puede ser griego o bífidus
  • 2 medidas de yogur de azúcar, puede ser moreno
  • 1 medida de yogur de aceite
  • 3 medidas de yogur de harina, puede ser integral
  • 3 huevos
  • 2 cucharaditas de café de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de café de canela
  • 3 clavos de olor (molidos)
  • 1/2 cucharadita de café de jengibre rallado fresco o en polvo 110 g de mantequilla
  • Una pizca de sal
  • Un poquito de aceite para engrasar el molde.

 PREPARACIÓN

Comienza batiendo los huevos con el azúcar hasta que se disuelva bien y quede una mezcla espumosa.

  1. Añade el yogur y el aceite y vuelve a batir hasta que esté todo bien mezclado.
  2. Incorpora la harina, las especias, la levadura y la sal y bátelo bien hasta que obtengas una mezcla homogénea de una textura cremosa.
  3. Engrasa el molde y vierte en él la masa.
    1. Introdúcelo en el horno, que habrás precalentado a unos 160-170 grados. Para que suba bien el bizcocho es mejor poner la rejilla (sobre la que está el molde) en una de las alturas más bajas del horno (si tiene 4, lo sitúas en la 1ª o la 2ª), eso también dependerá del horno del que dispongas.
    2. Lo horneas durante unos 30 minutos y cuando apagues el horno lo dejas reposar dentro durante unos 5 o 10 minutos. Para comprobar si está hecho, lo pinchas con un palillo y debe salir limpio.

Variaciones:

Si quieres hacerlo de naranja, sustituyes las especias por una naranja entera (sí, sí, con cáscara y todo) que deberás triturar y mezclar con el azúcar y los huevos (que en este caso pueden ser 2 en lugar de 3), seguramente para que la mezcla final no esté tan líquida deberás añadir algo más de harina.

Puedes sustituir las especias por ralladura de limón o también por trocitos de manzana (añadiéndole 2 o 3 manzanas peladas) o por cacao en polvo. No te cortes y dale rienda suelta a tu creatividad.

En cualquier variedad es perfecto para acompañar al té yóguico. ¡Que disfrutes!

 

Té yóguico

especias chai

 

Tras la insistencia de muchos de los que ya lo habéis probado, os facilito la receta de ese exquisito y aromático té. Pero tened en cuenta que, al no haber una mezcla preparada previamente, el matiz de las especias se lo vais a dar cada uno de vosotros dependiendo de vuestro gusto personal, así que las cantidades que indico son aproximadas.

Además de sentir una eclosión de sabores en tu boca, su combinación de especias hace que sea muy tonificante y vivificador para el cuerpo y la mente.

Ingredientes:

–          1 litro de agua

–          7 semillas de cardamomo

–          6 o 7 clavos

–          5 o 6 granos de pimienta o un poquito de pimienta molida (si la mueles en el instante es más aromática)

–          1 ramita de canela

–          Un poco de vainilla, puede ser en polvo o en esencia.

–          Un trocito de jengibre fresco o una pizca de jengibre seco molido.

–          Un poco de canela en polvo.

–          Una cucharadita de té negro (opcional).

–          Leche o leche de soja (opcional).

Preparación:

Pon el agua a hervir  y le vas añadiendo los ingredientes más duros: la rama de canela, el cardamomo (mejor si abres las vainas para que las semillas suelten todo el sabor), los clavos y la pimienta.

Cuando comience a hervir lo dejas a fuego mínimo durante unos 5 minutos y luego añades la vainilla, el jengibre y la canela en polvo y lo dejas unos 2 o 3 minutos más.

A continuación apagas el fuego y cuando deje de hervir añades el té y lo dejas reposar unos 4 o 5 minutos antes de colarlo. Una vez filtrado le puedes añadir la leche y endulzarlo  o tomarlo tal cual.

El té yóguico te dará más energía y vigor, prueba a hacer esta deliciosa y tradicional receta. ¡Que lo disfrutes!

 

Alimentación

En lo que se refiere a la alimentación hay que tender a que sea lo más sana y natural (lo menos manufacturada) posible. Pongo un prasadamejemplo muy clarificador: un filete de carne es más natural ya que no está manufacturado, sólo extraído directamente del animal, que unas albóndigas vegetales industriales ya que estás han tenido todo un proceso de elaboración; sin embargo esas albóndigas son más sanas (ya que como mucho llevarán algún conservante) que ese mismo filete extraído del cadáver de un animal criado en cautividad y tratado con antibióticos, hormonas, anabolizantes, etc. Siempre será más sano comerte una pieza de fruta, a la que bien lavada e incluso pelada le habrás eliminado gran parte de los pesticidas que pueda llevar, que un alimento procesado y refinado como pueda ser una pieza de bollería industrial.

Hay que tener en cuenta también que en el mercado de los productos de agricultura biológica, aunque muchos ya tienen controles y certificados de garantía de calidad, a veces también hay fraude.  Tu buena fe no te garantiza que el que te vende los productos no utilice pesticidas o plaguicidas o que lo hagan en los cultivos que están al lado de los suyos  y estos se vean contaminados. Ahí es cuando uno debe aplicar el sentido común y el viveka (discernimiento).

Desde el punto de vista de la filosofía yóguica, la alimentación que se recomienda suele ser vegetariana, pero no por razones salutíferas como a veces creemos, sino sobre todo por cuestiones de naturaleza filosófica, teniendo en cuenta la estructuración de la naturaleza en función de sus tres cualidades, con arreglo a la filosofía samkhya, que son: satwa, rajas  y tamas.

Y luego por una cuestión también filosófica pero de naturaleza ética: el amor y el respeto por los demás seres sintientes.

De manera que el motivo por el que en el yoga se es fundamentalmente vegetariano obedece a esas dos causas: la ética esta clara, y en la parte filosófica tenemos que referirnos al primer yamas (códigos de conducta) que es ahimsa y significa “no violencia”, lo que influyó en la mentalidad del yogui en cuanto al respeto a los animales.

El concepto del Anna Yoga, el yoga de la alimentación, es relativamente nuevo y de dudosa factura. Los antiguos yoguis no se planteaban el tema de la dietética por cuestiones de salud sino como algo fundamentalmente filosófico y espiritual. En cualquier caso hay que huir de las clasificaciones y de las  etiquetas (vegetariano, vegano, ovolactovegetariano, crudívoro, frugívoro y un interminable etc.). Lo mejor es observar al propio cuerpo y comprobar como tolera los diferentes alimentos; comer lo que te apetece, dentro de una dieta de acuerdo con tu ética y tu filosofía de vida, y lo que te sienta mal, analiza porque te sienta mal y si una segunda vez te vuelve a sentar mal, no habrá una tercera. Esto es viveka también, basado en tu propia experiencia personal, porque ¿quién mejor que tú para conocer tu cuerpo? Por eso es tan importante ser conscientes de lo que comemos y tratar de modificar los hábitos alimentarios perjudiciales. La salud es un bien muy preciado por eso debemos aprender a autogestionar nuestra propia salud, sobre todo con unos buenos hábitos higiénicos y la dieta es uno de ellos.

La nutrición o el alimento en la antigüedad no se reducía a un concepto del alimento físico, sino también en el alimento para el intelecto, para el aspecto emocional y también espiritual. Actualmente miramos lo que introducimos como alimento en nuestro cuerpo físico pero no tenemos en cuenta lo que “ingerimos” a otros niveles, sobre todo mental y emocional (ejemplo: tele-basura). Además, en todas las culturas existe un agradecimiento o petición vinculado a la alimentación, lo que convierte el hecho de alimentarse en un acto consciente y sagrado.