Cómo es una sesión

Las clases de Yoga están perfectamente estructuradas en sesiones de una hora y media a las que el alumno puede incorporarse en cualquier momento, dado que todos los meses organizamos clases de iniciación. Para facilitar la continuidad y la constancia, dos factores imprescindibles en el Yoga para notar la progresión en la práctica y sus innumerables efectos, permitimos a los alumnos recuperar las clases a las que no pueden asistir, ya que como mínimo se recomienda acudir dos veces por semana. Si quieres conocer nuestras clases te invitamos a una sesión sin compromiso alguno, ponte en contacto con nosotros para concertarla.

Al ser el Yoga una vía de crecimiento personal, aspecto en el que uno nunca deja de progresar y evolucionar, nuestro objetivo es que el alumno integre el Yoga como una sana disciplina en su vida, por esta razón cada curso comprende el periodo que va desde primeros de septiembre hasta finales de julio para volver a retomar las clases tras el periodo vacacional.

– Las clases comienzan con una Toma de consciencia que sirve para desconectar de lo que se queda fuera de la clase para poder vivenciar el aquí y ahora con plenitud.

Amanecer en el mar– Seguidamente continuamos con el bloque que llamamos Preparación respiratoria,  puesto que la respiración afecta nuestro estado mental y emocional, a la concentración y a nuestros  niveles de estrés, e incluso al sueño. El aprender a respirar de la forma correcta te  hará sentir más vital y saludable, calmado y preparado para afrontar situaciones estresantes.

– A continuación nos dedicamos al Acondicionamiento psicofísico, consistente en una serie de ejercicios dinámicos (karana) destinados principalmente a movilizar y preparar la columna vertebral y por añadadidura también las demás articulaciones del cuerpo. En esta parte se incluyen también los encadenamientos o salutaciones, como por ejemplo el Saludo al sol.

– Tras una breve relajación, nos introducimos en el bloque de Asana (posturas). Un asana es una especie de configuración que adoptamos con el cuerpo con la finalidad de actuar sobre el propio cuerpo, sobre la mente e incluso en estructuras más profundas, más sutiles. Para que la sesión de asana sea efectiva debe estar perfectamente ordenada y estructurada según su finalidad.

– En la parte final de la sesión y dependiendo del objetivo de la misma, tenemos varias opciones:

  •  Practicar alguna Técnica de relajación que contribuye a integrar los efectos de la sesión.
  •  Realizar Pranayama, técnicas basadas en la respiración que facilitan un estado de interiorización y de quietud mental.
  •  Hacer alguna Técnica de concentración o meditación que nos permitan entrenar y disciplinar la mente con el fin de  transcenderla y expandir la consciencia, incluyendo también en este bloque de la sesión el canto védico (kirtan).