LOS RITMOS DE LA VIDA II. Con la influencia positiva de Chandra Namaskara.

El yoga propicia nuestro bienestar físico y psíquico, esto se debe en gran parte al reajuste que va haciendo su práctica sistemática sobre nuestros propios ritmos biológicos, acercándote a los que son más acordes a tu verdadera naturaleza y distanciándote de los que impone la sociedad y el modo de vida actual. También a la armonía que fomenta entre la parte física y la parte mental, los dos hemisferios cerebrales, el sistema nervioso simpático y el parasimpático y aspectos sutiles que yoga contempla, como el equilibrio de los nadis.

Por todo ello, para alternar o combinar de vez en cuando con Suryanamaskar (el saludo al sol), te sugiero practicar Chandranamaskar (el saludo a la luna).  Como en el saludo al sol, el punto más importante es evitar el esfuerzo descontrolado o desmedido. Cada movimiento debe realizarse con un mínimo de esfuerzo, utilizando solamente los músculos requeridos para asumir y mantener la postura. El resto del cuerpo debe permanecer lo más relajado posible. Relájate en cada posición. De esta manera, el estiramiento será más eficaz y placentero y podrás conservar la energía. Trata de hacer que los movimientos se fundan suavemente el uno en el otro, como si fuera una danza que ofreces a la luna.

Te colocas en la parte posterior de la toalla o de la esterilla y vas desarrollando los movimientos, de forma consciente y suave y perfectamente coordinados con la respiración:

  1. Postura del diamante, sentado sobre los talones, con la espalda recta y la manos en anjali mudra, palmas unidas delante del pecho,  en esta posición expulsa hasta vaciar bien tus pulmones.
  2. Postura del diamante en extensión, al inspirar, con las palmas de las manos unidas, eleva los brazos a la vertical al tiempo que te arqueas hacia atrás, llevando el quiebro a nivel dorsal.
  3. Postura de flexión hacia delante, reteniendo el aliento vuelves a la vertical, diriges las palmas de las manos hacia delante y  flexionas el tronco hacia delante, llevando la frente y las palmas de las manos al suelo, manteniendo las nalgas sobre los talones,  los brazos estirados y separados la anchura de los hombros. Expulsando, te deslizas hacia delante, pasando entre tus manos, hasta extender todo el cuerpo.
  4. Postura de la cobra, al inspirar, traccionando con las manos hacia abajo y hacia atrás, con los codos un poquito flexionados y pegados a los costados, para que los hombros queden bajos y hacia atrás.
  5. Postura de la montaña, expulsando dejas la cobra, empujando con tus manos, llevas la pelvis arriba y atrás, haciendo una uve invertida.
  6. Postura del ángel, lanza el pie izquierdo entre las manos, une las palmas de las manos y al inspirar  eleva los brazos a la vertical al tiempo que te arqueas hacia atrás.
  7. Postura de la pinza de pie, expulsando deshaces la postura, llevando el pie derecho hacia delante, hasta que llegue a la altura de tus manos para hacer la pinza de pie.
  8. Postura de la media rueda, une las palmas de las manos y al inspirar, rectificando la espalda, vas elevando primero los brazos y luego el tronco. Contrae las nalgas y arquea bien tu espalda para hacer una extensión de la columna hacia atrás.
  9. Postura de la pinza de pie, flexionas el tronco hacia delante con la espalda recta y expulsando te cierras en la pinza de pie. (Igual que la 7)
  10. Postura del ángel, desliza el pie izquierdo hacia atrás, une las palmas de las manos e inspirando elevas los brazos a la vertical y te arqueas hacia atrás. (Igual que la 6)
  11. Postura de la montaña, deshaces la postura colocando las manos a ambos lados del pie, llevas el pie derecho hacia atrás y expulsando, la uve invertida. (Igual que la 5)
  12. Postura de la cobra, desciende el pubis hasta apoyarlo en el suelo y, al inspirar, haces la cobra dejando que el pecho se proyecte entre tus brazos. (Igual que la 4)
  13. Postura de flexión hacia delante, expulsando desciende el pecho y la frente al suelo, empujando con las manos, elevas la pelvis tirando de ella hacia atrás, para ir a sentarte sobre los talones, con la frente en el suelo y los brazos estirados hacia delante. (Igual que la 3)
  14. Postura del diamante en extensión, une las palmas de las manos y, al inspirar, eleva los brazos y el tronco a la vertical arqueándote hacia atrás. (Igual que la 2)
  15. Postura del diamante, desciende los brazos con las manos unidas por delante del pecho en una lenta y larga expulsión, hasta colocar de nuevo el anjali mudra. (Igual que la 1)

Nota: aunque en el dibujo, en la postura de la pinza de pie (7 y 9), eleva los brazos, puedes mantener las manos o la punta de los apoyados en el suelo a ambos lados de los pies.

Esta entrada complementa a la dedicada a Surya Namaskara.

Chandranamaskar

Chandranamaskar