Momento de aquietar tu mente y escuchar a tu corazón.

Ahora que las circunstancias nos han obligado a hacer un parón, a recluirnos en nuestras casas, a no hacer vida social, es un momento perfecto para revisar nuestro modo de vida. ¿Realmente llevas la vida que quieres llevar o, sin darte cuenta, te dejas arrastrar por lo que marca la sociedad, las tendencias, el mercado, etc.?

Precioso momento para comprender la necesidad de una vida sencilla, dándote cuenta de que lo más valioso no se puede comprar y que lo echas de menos cuando no lo tienes: ver a familiares y amigos, abrazarlos, pasear, estar en contacto con la naturaleza…

Damos por hecho muchas cosas, vivimos en la sociedad de los «derechos», que permanentemente reclamamos, olvidando que también debemos contribuir para que el «engranaje» social funcione. La situación que estamos viviendo hace que nos demos cuenta de cuanto nos necesitamos los unos a los otros, permitiendo salir lo mejor de nosotros mismos, los valores intrínsecos que son aquellos inherentes a la persona: la verdad, la lealtad, la generosidad, la honradez, la solidaridad, la libertad, etc., constituyen el verdadero patrimonio del ser humano. Se nace con ellos y se los acrecienta con la educación y el ejemplo.

Esta crisis sanitaria, que nos iguala a todos y nos hace ver nuestra vulnerabilidad como especie, puede servir para rebajar algunos egos y plantearnos algunas reflexiones: ¿cómo estás viviendo la situación de aislamiento, cuál es tu diálogo interior?, ¿sientes miedo a veces?, ¿qué tal gestionas vivir en la incertidumbre?, ¿qué puedes mejorar en tu vida y en ti mismo al salir de esta situación?

Son cuestiones que requieren mirar hacia dentro, aprovecha para interiorizarte, escucha tu corazón, tu sentir más íntimo, profundiza en tu espacio de amor y compasión para hallar respuestas y para morar en tu propia paz y serenidad, aprendiendo a mirarte y a mirar desde esa perspectiva más amplia, más plena, más libre.  OM SHANTI