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Shakshi Bhava, la consciencia testigo.

Sakshi Bhava o actitud de la consciencia testigo, significa ser un testigo de todos los fenómenos que están sucediendo y que nuestra mente interpreta a través de los sentidos, sin identificarte con los pensamientos, sentimientos y sensaciones, no asociarte con ellos para dejar de generar deseo o aversión hacia todo lo que percibes a través de los sentidos. No verte afectado, influenciado o perturbado por todos los fenómenos que se suceden en tu cuerpo y fuera de él, en tu vida y en el mundo.

Esto no quiere decir que no te importa o ignores lo que está sucediendo. Es ser consciente de lo que está sucediendo, pero Ojo testigoidentificarte con ello. No apegarte al cuerpo y a la mente.

Sabemos que el cuerpo pasa por la vejez, la debilidad, la decadencia, la enfermedad, el dolor y la muerte, pero también sabemos que no somos el cuerpo y que nuestro verdadero Ser es ilimitado, incondicionado, sin cualidades, sin principio y sin fin, sin nacimiento ni muerte. Sabemos que la mente está percibiendo todo a través de los sentidos, el intelecto y el ego juegan un importante papel en el análisis y la generación de reacciones hacia todos los fenómenos que suceden en cada uno de nosotros y en el mundo.

Sabemos que no somos la mente, los pensamientos, los sentimientos y las sensaciones. Todos estos pensamientos, sentimientos y sensaciones vienen y van libremente. No te pertenecen ya que no necesitan tu permiso para quedarse o irse. Sabemos que el mundo sólo existe en nuestra mente. Sin la mente, no hay mundo. Todos tus pensamientos, sentimientos y emociones están sucediendo en tu mente, no en la mente de otro. La mente es sólo un proyector, sin la intención de ser bueno o malo, positivo o negativo, dichoso o  infeliz. El mundo de otra persona puede ser completamente diferente al tuyo. Todos tenemos diferente percepción y opinión sobre el mundo, cada uno lo ve manera diferente a otras personas.

Cada acción tiene su efecto,  mediante la renuncia al fruto de las acciones y no identificándote con el cuerpo y la mente es cuando actúas de forma desinteresada y cuando comprendes por tu propia experiencia la actitud del Shakshi Bhava, su significado y su poder transformador.

Tu cuerpo y tu mente no son permanentes, no te pertenecen, están en constante cambio, son limitados, condicionados, insatisfechos, dependientes y permanentemente identificados con las cualidades del bien y del mal, comodidad e incomodidad, gustos y disgustos, deseo y la aversión, la felicidad y el sufrimiento, el nacimiento y la muerte.

Ser un testigo del mundo  es como ver una película, pero no tienes que implicarte en la película en absoluto. No hiciste la película, ni puedes cambiar las escenas. Tal vez te puedes sentir molesto, triste, sorprendido, asustado y emocionado por la película, pero sabes que es sólo una película y tu no eres realmente ninguno de los personajes de la película y por lo tanto no te verás afectado o alterado por lo que en ella pase.

Sakshi Bhava es de hecho la sabiduría que nos liberará del mundo descontento, limitado y condicionado de la impermanencia y las miserias.  Sakshi Bhava es lo mismo que ser desinteresado, lo que no significa volverte insensible porque cuando comprendes y experimentas quien es el observador (la Consciencia) y que es la misma en todos los seres, también comprendes que no hay nada que afecte a algo o alguien sin que esto repercuta en el resto y por lo tanto en ti mismo.

Sin saber lo que es el desinterés, no vamos a saber lo que es Sakshi Bhava. Porque si no sabes cómo mantenerte separado o desidentificado del ego, del cuerpo y de la mente, estarás involucrando en todos los pensamientos, sentimientos y sensaciones, pensando que eres los pensamientos, los sentimientos y las sensaciones,  mostrando felicidad o sufrimiento por lo que estas viviendo en la mente y el cuerpo a través de tus sentidos.

El ego es el jefe y director de esa dualidad constante. Si todavía estas siendo controlado o influenciado totalmente por el ego, entonces no sabes lo que es estar desinteresado y no sabes cómo ser el testigo de todos los fenómenos. Pensamos que somos el que está pasando por el dolor, la vejez, la enfermedad, la irritación, la frustración, la decepción, el descontento, la baja autoestima, la depresión, la felicidad, la infelicidad, la ganancia y la pérdida, el éxito y el fracaso, la alabanza y la censura, el nacimiento y la muerte. Y vamos a tender a la comparación, la competencia, la ira, el odio, los celos, el orgullo y la arrogancia, la codicia y deseos sin fin.  Podemos detener todo esto si ponemos en práctica y nos entrenemos a desarrollar la actitud de ser un testigo.

2:56. Aquel cuya mente es tranquila en medio de
las aflicciones, quien es imperturbable en medio de los
placeres, el miedo y la ira, quien es firme en esto, se
llama muni.
2:57. Quien no está apegado a nada terrenal,
quien al encontrarse con algo agradable o
desagradable, no se regocija ni lo detesta, se ha
establecido en el conocimiento verdadero.     Bhagavad Gita

El Yoga en la actualidad

En los últimos tiempos, se ha hecho mal uso de la palabra Yoga. La gente cree que Yoga significa hacer ejercicio para permanecer joven. Se ha tergiversado la esencia profunda y eterna del Yoga para beneficio propio. En manos de algunos, el Yoga se ha reducido a la categoría de otro programa más de ejercicios, disponible en cómodos CD’s. En otros contextos, el Yoga se presenta como culto religioso, dirigido a atraer “adeptos”. El concepto claro y puro del Yoga se ha rodeado de tal confusión, que es necesario redefinir el Yoga y aclarar su significado y su propósito.

El verdadero Yoga te enseña a aplicar el discernimiento (viveka) para “poder separar el grano de la paja”. Te animo a reflexionar acerca de las siguientes cuestiones:

– Si encuentras un método recientemente creado que lleva el nombre de quien lo ha ideado. Yoga con marca registrada. O han tomado una palabra o frase sánscrita antigua que tiene un significado espiritual específico, adaptando esa terminología a una serie de prácticas que no era parte de la idea original

– Un método que profesa un desmedido culto al cuerpo, basado en el hedonismo y en alimentar el ego.

– Lo que te muestran es un método que fomenta la competitividad.

– Hay adoctrinamiento, cuando el Yoga siempre te hace ser más libre, no se basa en dogmas.

– La palabra “yoga” y la palabra “asana” (postura) no son lo mismo, las posturas son tan sólo una mínima parte, pero son lo que más ha proliferado en occidente. El Hatha Yoga es un pequeño apartado dentro de la inmensidad de técnicas y enseñanzas de las que el Yoga dispone. Para practicar Yoga no es necesario hacer contorsionismo con el cuerpo, sino trabajarlo con plena consciencia como un excelente soporte para centrar la atención.

– El aspecto terapéutico del Yoga también es  un efecto colateral y no su finalidad.

– No olvides que el Yoga tradicionalmente se ha ido transmitiendo de maestro a discípulo (gurushishya), existiendo múltiples linajes en los que te puedes remontar en esa línea de sucesión parampara. Es preferible acercarte al manantial que beber de fuentes contaminadas.”

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– En el Yoga tradicional, el practicante trabaja todos los niveles del ser y los entrena; eso incluye las relaciones, sentimientos y emociones; el  auto-estudio, los sentidos, el cuerpo, la respiración y la mente. Sin embargo, ninguno de estos es la meta del Yoga.

– Realmente lo que se pretende es poder transcenderlos para que se muestre la Esencia, la Consciencia individualizada en cada uno (Atman).

– Yoga es el medio para acceder a la Luz Íntima del Alma en el Corazón Espiritual de todo Ser Humano. El término Yoga también se extiende a la comprensión de la experiencia de nuestra Naturaleza Última: Sat-Chid-Ananda (Pura Existencia, Pura Consciencia y Dicha Absolutas).

Reflexiones a raíz de un Artículo “En busca del verdadero Yoga” publicado en el periódico “El mundo”

Meditar por el placer de meditar

La mayoría de nosotros nos vemos afectados por numerosos conflictos, tanto internos como externos, que producen constantes altibajos en nuestro estado de ánimo.
La Vida nos pone frente a frente con la impermanencia de las cosas, incluso de nuestro cuerpo que enferma y envejece y de nuestra mente generalmente agitada y confusa. Todos experimentamos ese ir y venir pendular ente el placer y el dolor; la atracción y la repulsión (raga y dwesha), nuestras luces y nuestras sombras.
Así nos acostumbramos a vivir de manera que nuestro bienestar es sumamente frágil. Basamos la felicidad en cómo estamos en lugar de basarla en lo que somos, grave error, ya que ese estado cambia constantemente y esto nos genera sufrimiento.
La razón de esta situación es que estamos desconectados de nuestra Verdadera Naturaleza y nos identificamos tan sólo con una pequeña parte de nuestro ser (cuerpo, mente, ideas, pensamientos, emociones, sentimientos, recuerdos y un largo etc.). Si consiguiéramos reconocer y sentir nuestra Esencia, la percepción y la manera de afrontar la Vida serían completamente diferentes: de una forma más plena, ecuánime, confiada, con alegría, sin miedo. Como las gotas de agua que caen sobre la flor de loto pero no la mojan.Loto blanco con hoja
Al tomar consciencia de nuestra dimensión profunda, permanente, invulnerable, inafectada por los cambios que se producen a nuestro alrededor, recuperamos la conexión con la fuente de dicha, plenitud, creatividad, sabiduría…
Esto no quiere decir que no haya situaciones difíciles o complicadas en nuestra Vida pero, una vez establecidos en nuestro Ser, las comprenderemos y afrontaremos con una actitud completamente diferente, aprovechándolas para seguir creciendo y alimentando esa “luz interior”.
Sin lugar a duda la forma de “conectar con esa Esencia” es silenciando todo aquello con lo que habitualmente nos identificamos: el cuerpo, la mente, los sentidos… y la mejor forma de conseguirlo es a través de la Meditación.
Con la actitud y disposición adecuadas, sin prisa, sin expectativas, sabiendo que no hay que llegar a ninguna parte y, aunque resulte paradójico, sabiendo también que El buscador y Lo buscado son una misma cosa: Consciencia, Plenitud, Trascendencia… llámalo como quieras porque está más allá de las palabras y tan sólo se obtiene a través de la experiencia. HARI OM TAT SAT

La respiración yóguica.-El aliento de la Vida

Tal y como os prometimos en la entrada  de  La respiración y considerando su importancia dentro del Yoga, en este post detallamos la práctica de la Respiración Yóguica, animandoos a que pase a ser un hábito saludable (física, psíquica, emocional y espiritualmente hablando) en vuestro día a día. Disfrutad de ella, aprended a fluir con ella… porque eso no tiene precio.

Consciencia de la respiración natural

Antes de comenzar a dirigir tu respiración te sugiero que comiences por conocerla un poquito más, tomando consciencia de tu respiración natural. Es una técnica simple que te introduce en el modo y los patrones de tu propia respiración, no olvides que tu respiración refleja siempre tu estado interior, sobre todo como te encuentras anímica y emocionalmente. Es muy relajante y la puedes practicar en cualquier momento. El simple hecho de observar la respiración es suficiente para disminuir la frecuencia de las inspiraciones y las expulsiones y establecer un ritmo más relajado.

Puedes hacerlo sentado en la postura de meditación o echado (en el suelo, sobre una esterilla o una alfombra) en shavasana (postura de relajación).

Shavasana

Shavasana

Personalmente  te aconsejo la primera opción para evitar la somnolencia o el sopor.

Observa el proceso de tu respiración natural, espontánea, sin dirigirla, ni modificarla. Siente el aire entrando y saliendo, no controles la respiración. Nota como el aire es fresco cuando entra por las fosas nasales y tibio cuando sale, observa este proceso con la actitud de testigo, como si fueras un espectador, pasivamente, sin involucrarte, durante unos minutos.

Sigue observando tu respiración espontánea pero ahora toma consciencia del movimiento que se produce, de forma espontánea, en tu abdomen: como al inspirar se distiende (se hincha) ligeramente y como al expulsar desciende (se deshincha) y permanece así durante unos minutos.

Tras esta sencilla práctica percibe tu estado interno durante unos instantes.

Respiración abdominal

En este tipo de respiración se enfatiza la acción del diafragma, músculo en forma de cúpula que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal. Durante la inspiración el diafragma se mueve hacia abajo y durante la expulsión se mueve hacia arriba (en la imagen está representado por una gruesa línea de color verde, haz clic para observar el movimiento).Diaphragmatic_breathing

El uso correcto del diafragma propicia la expansión equilibrada de los alveolos, mejora el drenaje linfático desde la base de los pulmones, masajea el hígado, el estómago, los intestinos y otros órganos situados justo debajo de él, ejerce un efecto positivo sobre la función cardiaca y la irrigación coronaria y mejora la oxigenación de la sangre y la circulación.

Este tipo de respiración es la más natural y eficaz. Por la falta de práctica, las tensiones que acumulamos, las posturas inadecuadas, las ropas ceñidas, etc., perdemos el uso de este tipo de respiración. Cuando se restablece y vuelve a formar parte de la vida diaria se produce una notable mejoría en el bienestar físico y mental.

Práctica:

Acuéstate en shavasana y relaja bien todo el cuerpo. Observa la respiración espontánea durante unos instantes.

Coloca la mano derecha sobre el abdomen, a la altura del ombligo y la izquierda sobre las costillas móviles. Durante la respiración abdominal la mano derecha debe subir con la inspiración y debe bajar con la expulsión; la mano izquierda no debe moverse.

Tanto la inspiración como la expulsión debes hacerlas por la nariz. No crees tensión en el abdomen y respira de forma lenta y profunda, cómodamente.

Inspira mientras expandes el abdomen, sin modificar la caja torácica. Al final de la inspiración el diafragma comprime el abdomen y el ombligo está en su punto más alto.

Expulsa de forma lenta y continua, comprobando como el diafragma se mueve hacia arriba y abdomen hacia abajo. Al final de la expulsión el abdomen está retraído, el ombligo se dirige hacia la columna vertebral.

Practica y perfecciona la técnica durante unos minutos, sensibilizándote a este tipo de respiración. Una vez que la tengas bien integrada pasas a la fase siguiente.

Respiración torácica

En este tipo de respiración intervienen los músculos intercostales, expandiendo y retrayendo la caja torácica. Se suele asociar al ejercicio físico y al esfuerzo excesivo, así como al estrés y a la tensión, porque ayuda al cuerpo a obtener más oxígeno. Sin embargo, la tendencia de muchas personas es la de continuar con este tipo de respiración bastante tiempo después de haber finalizado la situación de esfuerzo, prolongando la tensión y creando así malos hábitos de respiración.

Práctica:

Acuéstate en shavasana y relaja bien todo el cuerpo. Observa la respiración espontánea durante unos instantes, tomando consciencia de la caja torácica que habitualmente no interviene en la respiración natural.

Coloca la mano derecha sobre el abdomen, a la altura del ombligo y la izquierda sobre las costillas móviles. Durante la respiración torácica la mano derecha no debe  moverse; la mano izquierda debe moverse hacia  arriba y lateralmente con la inspiración y debe volver a su posición inicial con la expulsión.

Manteniendo controlado el abdomen, comienza a inspirar despacio notando la expansión de la caja torácica. Siente el movimiento de las costillas hacia afuera y hacia arriba, tomando consciencia de cómo esta expansión lleva el aire hacia los pulmones.

Expulsa despacio, sintiendo la pasividad de la salida del aire conforme se van relajando los músculos intercostales y la caja torácica desciende.

Asegúrate de que, en este caso, no interviene la respiración diafragmática para integrar bien el proceso de la respiración costal o torácica.

Practica y perfecciona la técnica durante unos minutos, sensibilizándote a este tipo de respiración. Una vez que la tengas bien integrada pasas a la fase siguiente.

Respiración clavicular

Esta respiración es la etapa final de la expansión total de la caja torácica. Tiene lugar después de completar la respiración torácica. Con el fin de que entre una mayor cantidad de aire en los pulmones, los músculos del cuello y del esternón tiran hacia arriba las costillas superiores y las clavículas, con el fin de favorecer la ventilación de los lóbulos superiores. En la vida cotidiana la respiración clavicular se utiliza solamente en condiciones de esfuerzo  físico extremo y en los casos de enfermedades que obstruyen el paso del aire como el asma.

Práctica:

Acuéstate en shavasana y relaja bien todo el cuerpo.

Practica la respiración torácica durante unos minutos.

Inspira y expande bien toda la caja torácica, cuando las costillas estén totalmente expandidas continua inspirando un poco más hasta que sientas la expansión en la parte superior de los pulmones, alrededor de la base del cuello. Los hombros y las clavículas se mueven un poco hacia arriba. Esto requiere un poco de esfuerzo.

Expulsa despacio, relajando primero los músculos intercostales para que descienda la caja torácica, después la parte superior del pecho y por último deja que las clavículas desciendan.

Continúa practicando durante unos cuantos minutos y observa el efecto de este tipo de respiración.

 

RESPIRACIÓN YÓGUICA

La respiración yóguica combina las tres técnicas descritas anteriormente. Proporciona un perfecto control sobre la respiración, ayuda a corregir malos hábitos respiratorios y a aumentar la entrada de oxígeno.

Se puede practicar en cualquier momento y es especialmente útil para calmar los nervios en situaciones de estrés o falta de autocontrol. Y aunque corrige y profundiza el patrón de respiración natural, no debe practicarse de forma permanente, pero si habitualmente, como un hábito higiénico y saludable dentro de tu vida cotidiana.

Práctica:

Sentado en postura de meditación o acostado en shavasana, relaja bien todo el cuerpo.

Recuerda que la respiración tiene que ser: lenta, silenciosa, profunda y cómoda. Tiene que ser fluida, sin cortes, ni sacudidas; un flujo ininterrumpido tanto en la entrada como en la salida del aire. Todo el proceso debe realizarse con un movimiento continuo en el cual cada fase se incorpora a la siguiente sin marcar los puntos de transición. No debes sentir movimientos espasmódicos ni tensiones innecesarias. La respiración se debe asemejar al oleaje del mar, de un mar tranquilo y sereno. Con una actitud relajada, toda tu atención debe estar focalizada únicamente en la respiración.

 

Comienza a inspirar lentamente, permitiendo que el abdomen se expanda al descender el diafragma; al final de la expansión abdominal continúa introduciendo aire, notando como se ensancha  el tórax y se separan las costillas; después sigue inspirando un poco más hasta sentir el ascenso del aire hasta la parte superior de los pulmones, alrededor de la base del cuello, notarás como las clavículas ascienden. Mientras tanto el resto del cuerpo debe permanecer completamente relajado.  Así habrás completado la inspiración.

Ahora comienza a expulsar en el mismo orden en el que ha inspirado, en una lenta y larga expulsión: primero el abdomen se hunde, después el tórax se cierra y por último las clavículas descienden, sin llegar a forzar la expulsión, siente que la acabas cómodamente.

Continúa practicando y perfeccionando la técnica durante unos minutos.

No olvides reservar unos minutos cada día para realizar esta práctica (preferiblemente siempre a la misma hora). Y utilízala siempre que te sientas cansado, deprimido, sin ánimo…, la fatiga desaparecerá, tu mente experimentará sus beneficios y en unos pocos minutos te sentirás renovado y vital.

 Bibliografía consultada:

“Asana, Pranayama, Mudra, Bandha”  de Swami Satyananda Saraswati

“Aprendo Yoga” de André Van Lysebeth

Sentada en la playa

 

Estudio sobre los efectos de la meditación realizado en Zaragoza

LOS MEDITADORES DISFRUTAN DE MEJOR SALUD Y BIENESTAR (artículo publicado en el Periódico de Aragón el 03/05/2013)

Los meditadores son personas que gozan de mejor salud y bienestar. Esta es la principal conclusión de un estudio en el que participaron los doctores Nicolás Fayed, jefe de servicio de diagnóstico por imagen de Hospital Quirón Zaragoza, Yolanda Lopez del Hoyo, del departamento de sociología y psicología de la Universidad de Zaragoza, y Javier García-Campayo del servicio de psiquiatría del hospital Miguel Servet, y publicado el pasado mes de marzo en la prestigiosa revista científica Plos One.

El estudio fue realizado con técnicas de resonancia magnética que permiten medir las sustancias químicas e interconexiones neuronales y, por lo tanto, los cambios cerebrales que se producen en meditadores zen.

Se compararon los cerebros de diez meditadores de un monasterio budista, quienes contaban con una media de 191 meses y por lo menos una hora diaria de meditación, y otras diez personas sanas que no practicaban meditación, pertenecientes al equipo del hospital Miguel Servet de Zaragoza. “Tal y como muestran este y otros estudios de investigación, hay una clara relación entre nuestras neuronas y las emociones”. señaló Fayed.

Por otro lado, el jefe de servicio de diagnóstico por imagen de Quirón Zaragoza explicó que “otros estudios en pacientes con estrés han demostrado cambios cerebrales en tan solo ocho semanas después de comenzar la meditación”Vela piedras

Por su parte, García-Campayo añadió que “estos datos confirman las bases biológicas de la eficacia de la meditación en el tratamiento coadyuvante de diferentes enfermedades como dolor crónico o depresión, entre otras”.

A los dos grupos se les facilitaron cuestionarios de ansiedad, depresión, deterioro cognitivo y atención, y se les realizó una resonancia magnética cerebral con estudios de espectroscopia. Al comparar, los meditadores mostraron una significativa disminución de la ansiedad y depresión, así como aumento muy importante de la atención con respecto a los controles.

Así, los autores concluyeron que la meditación mejora la coordinación entre las neuronas y altera los circuitos cerebrales, por lo que esta práctica puede ser de gran ayuda en aquellas enfermedades que producen alteración en la atención, depresión, ansiedad o estrés.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/aragon/los-meditadores-disfrutan-de-mejor-salud-y-bienestar_851278.html

 

La importancia de la respiración

Es posible permanecer sin comer durante semanas, es posible estar sin beber varios días, pero sin respirar apenas podemos estar unos minutos.

Respirar es una función que llevamos a cabo en nuestra vida de forma permanente, pero muchos de nosotros no tenemos consciencia de ello y solo respiramos superficialmente. Mediante la práctica consciente de respirar, aportaremos numerosos beneficios para nuestro cuerpo y nuestra mente.

RespiraciónLa respiración es el único proceso biológico que podemos controlar a voluntad, cuando no te ocupas de ella se hace automáticamente, vehiculizada a través del sistema nervioso autónomo; cuando quieres ocuparte de ella, toma el relevo la corteza cerebral. Por tanto el hecho de que pertenezca a esos dos mundos, el mundo de la incosciencia y el mundo de la consciencia, es lo que reviste a la respiración de una importancia capital para poder controlar la mente y para poder alcanzar estados expandidos de consciencia. Por eso a lo largo de la historia de la humanidad la respiración, en muchas culturas, se ha utilizado como una forma de modificar y de expandir la consciencia.

El centro respiratorio autónomo del bulbo raquídeo recibe influencias de muchos otros elementos del cuerpo, tiene receptores que están el cayado aórtico, en las carótidas, pero sobre todo recibe influencia del diencéfalo (cerebro mamífero, donde se ubican las emociones) y de la corteza cerebral. Por tanto cuando decimos que la respiración está condicionada por nuestro sistema emocional y afectivo es rigurosamente cierto, la prueba más evidente es que no respiramos igual cuando reímos que cuando lloramos, cuando estamos excitados que cuando estamos tranquilos, cuando estamos nerviosos que cuando estamos relajados, cuando estamos despiertos que cuando dormimos; la respiración siempre refleja en todo momento como estamos.

Por tanto, dado que en el yoga uno de los aspectos fundamentales es el autocontrol emocional y el autocontrol mental, la herramienta básica para conseguirlo es la respiración. El control de la respiración da lugar a una mente centrada; aumenta la capacidad respiratoria y repercute positivamente en nuestra vivencia emocional, con lo cual disminuye la angustia, ayuda a controlar la ansiedad, desaparecen o se aprenden a relativizar las preocupaciones; en ese sentido los suspiros o los bostezos que se producen muchas veces en el yoga están relacionados precisamente con esa eliminación y esa liberación de tensiones, de conflictos…

Por otra parte, en el yoga es muy importante el concepto de prana, un término complejo de definir pero que podríamos traducir como “fuerza vital” o “energía vital” y que muchos autores identifican con la biolectricidad del aire y otros que lo  relacionan con una energía más bien de tipo electromagnético. La respiración es la expresión básica de esa energía vital que también captamos a través de los alimentos y del agua.
Todo ese prana que, según la filosofía del yoga, se halla en el universo está siempre disponible para nosotros y la mejor manera de captarlo y vivenciarlo es mediante la respiración. Con la expulsión nos desprendemos del aire viciado de nuestros pulmones, de la energía estancada, pero también nos permite descargar la tensión acumulada. Con cada inspiración recibimos aire renovado en nuestros pulmones y abundante energía fresca y purificada. Esto nos va a reportar un estado más saludable y vital, incrementando la vitalidad de todo el organismo, nos va a ayudar enormemente a que nuestro mundo emocional y afectivo esté armonizado y a que nuestra mente se encuentre más serena y calmada y, por lo tanto, más lúcida y despierta para desarrollar toda nuestra creatividad y nuestro discernimiento.

Por todas estas y otras muchas razones es por lo que lo primero que aprende el alumno es a conocer, dirigir y controlar su respiración y lo primero que se le enseña es la respiración yóguica o respiración completa de la que hablaremos ampliamente en otra “entrada”.

 

Beneficios del Yoga

BENEFICIOS DEL YOGA

El Yoga tiene innumerables beneficios, muchos de ellos preventivos y terapéuticos.

Científicamente se ha demostrado que ofrece beneficios tanto como para el cuerpo como para la mente, puesto que el Yoga no hace una clara diferenciación entre ambos, considerando el cuerpo como una manifestación tangible de la mente y al individuo como un todo, de manera que si actuamos en cualquier ámbito o aspecto (físico, psíquico, emocional, etc.) va repercutir en todo lo demás.

Dentro de los beneficios físicos del Yoga podemos decir que mejora la flexibilidad y la movilidad muscular; mantiene más ágiles y saludables las articulaciones, previniendo su degeneración; tonifica y fortalece los músculos; sirve de corrección y reeducación postural ya que  fortalece la columna vertebral y te hace tomar consciencia de tus malos hábitos posturales; alivia y previene el dolor de espalda; mejora las condiciones músculo-esqueléticas; contribuye a mejorar en casos de hiperlordosis y de escoliosis; aumenta la fuerza y la resistencia; desarrolla el equilibrio; contribuye a equilibrar el funcionamiento de las glándulas del sistema endocrino; mejora la digestión y estreñimiento; favorece la circulación y mejora las condiciones del corazón; sirve de gran ayuda para controlar la hipertensión arterial; actúa positivamente sobre los trastornos de la respiración; aumenta la respuesta inmune; refresca y revitaliza el cuerpo mediante el alivio de la tensión muscular, por enumerar tan sólo algunos de sus innumerables beneficios.

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Entre los beneficios mentales del yoga encontramos que aumenta la consciencia corporal, alivia los patrones de estrés crónico, relaja la mente y el cuerpo, mejorando notablemente los casos de ansiedad, centra la atención, ayuda a disciplinar la mente, la concentración se agudiza, potencia la memoria. Contribuye a desarrollar tu fuerza de voluntad y la confianza en ti mismo con lo que aprendes a liberarte de pensamientos y emociones negativas. Desarrollas virtudes como la paciencia, la tolerancia, la compasión y el perdón, lo que va a mejorar tus relaciones con los demás.

Aumentará tu consciencia permitiéndote enfrentar con más serenidad las diferentes circunstancias de la vida. La práctica del yoga se adapta a las necesidades de cada uno por lo que es compatible con cualquier otra disciplina física o mental que realices.
Si estás muy estresado, el Yoga es una gran ayuda ya que te permitirá reducir los círculos viciosos de pensamientos repetitivos de enojo, ira, frustración y miedo.

Pero nunca debemos olvidar que el Yoga es una vía de crecimiento personal cuya finalidad última es el autoconocimiento para, a través de él, alcanzar la autorrealización, es decir comenzar a desarrollar todo nuestro potencial interno para comprender lo que en realidad somos. Es llegar a ser uno mismo en plenitud. La Autorrealización es un camino de autodescubrimiento, experiencia en la cual contactamos con el Yo real y vivimos desde esa verdadera identidad. Sólo así sentimos íntegramente nuestra vida y la vivimos con gozo, creatividad y plenitud. La autorealización o realización de Sí mismo tiene que ver con la autenticidad, con ser lo que se es, y no con lo que se ha aprendido o con lo que uno pretende ser, alejado de su verdad o realidad interior.

 

Introducción al Yoga

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Los orígenes del Yoga se pierden en la noche de los tiempos.

Nadie sabe como, los antiguos yoguis descifraron muchas leyes universales, que hoy en día está corroborando la ciencia y otras que aún hoy nos resultan desconocidas. Supieron con precisión la fisiología del cuerpo y sus diferentes funciones, la energía que fluye en él y sus distintos aspectos y diseñaron métodos para equilibrarla y canalizarla. Trazaron el mapa preciso de las emociones humanas, cuando nuestros antepasados occidentales se limitaban a pintar venados en las pareces de las cuevas. Y lo más importante: entendieron que la consciencia individual debía ser trascendida, que la sabiduría proviene de la experiencia, principalmente de la experiencia meditativa que trasciende la propia mente.

Yoga quiere decir unión y también se define como yoga las técnicas o métodos para llegar a dicha unión. Esa unión puede entenderse en un doble sentido: la unión con uno mismo, la integración armónica de todos los elementos del ser humano; la unión del individuo con el cosmos, en la que prevalece el sentimiento de ser una misma y única cosa con el Todo.

“El Yoga es un sistema de progresión evolutiva, que comprende una parte teórica, pero cuya base fundamental es la práctica. Está avalado por su antigüedad, hay pruebas arqueológicas que datan de al menos unos 5000 años de antigüedad, y por su amplia difusión en todo el mundo.

Dada su extensa metodología permite un trabajo integral, contribuyendo a la armonización de todos los constituyentes del ser humano, aportándole salud física y equilibrio mental y emocional, siendo fuente de autoconocimiento y de evolución espiritual.”

En realidad, se trata de una compleja tecnología espiritual que incluye el manejo de innumerables principios físicos, psíquicos y químicos para restablecer la armonía interior y acelerar el desarrollo personal. Si alguna virtud destaca sobre otras en el yoga, es justamente su poder transformador. Cuando algo cambia en el individuo, algo cambia en el universo. Nada hay más ansiado para el auténtico buscador que esta herramienta incomparable que le convierte en arquitecto de su propio destino.

Todo el mundo puede beneficiarse del yoga, cualquiera que sea su actitud. El yoga siempre devuelve ciento por uno, pero hay que aportar por lo menos ese uno. Basta con acercarse con una actitud abierta para que esos cambios progresivos tengan lugar.

El yoga es un camino alternativo que comienza con la experiencia, que procura el equilibrio físico y el orden y la limpieza mental antes de iniciar la búsqueda, que no impone las respuestas antes de que el individuo se formule las preguntas, que no se afana en crear adeptos, que acepta las verdades parciales de cada uno, porque sabe que toda verdad está condenada a morir ante otra superior.

El yoga es el método más potente, riguroso y completo de transformación y crecimiento personal. Comparado con el yoga, cualquier otro sistema es como un juego de niños. Ninguno dispone de la profundidad, los conocimientos, la experiencia, ni los resultados avalados por el tiempo que ofrece el yoga. Si cualquier cosa que haya durado miles de años en estos tiempos cambiantes merece un gran respeto, habría que añadir que el yoga es la escuela viva más antigua que existe. Sus principios, afirmaciones, postulados y técnicas permanecen inalterables y plenamente vigentes. Nadie ha sido capaz de mejorar nada. No queda más remedio que pensar que, ante la constante fluctuación de todas las cosas, el yoga representa el núcleo duro de la sabiduría perenne.