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Karma Yoga

Loto en la manoEl Karma Yoga se traduce literalmente como el yoga de la acción. Pero aquí el término karma apunta a un tipo de acción específica. Concretamente, denota una actitud interna hacia la acción, que en sí misma constituye una forma de acción.

Junto con el Jñana Yoga y el Bhakti Yoga es uno de los tres Yogas principales que Krishna expone en el Bhagavad Gita:

 

Haz la acción que te es obligatoria;

la acción es mejor que la inacción.

Si te abstuvieses de la acción

no podrían llevarse a cabo los procesos corporales (yâtrâ) (3.8)

Este mundo es encadenado por la acción,

con excepción de aquella que tiene como fin el sacrificio.

Realiza la acción que tenga ese fin,

liberado de todo apego, oh Kaunteya (3.9)

Por eso, liberado de todo apego,

realiza siempre la acción que tienes que realizar (kârya),

pues actuando sin ningún apego

el hombre alcanza lo Supremo (3.19)

Lo que Krishna transmite a Arjuna es que toda actividad surge de forma espontánea como parte del juego de la naturaleza (prakriti). La idea de que “yo hago esto o aquello” es ilusoria, una suposición fatal que solemos sobreponer sobre lo que está ocurriendo realmente. En este sentido, ni siquiera generamos nuestros propios pensamientos. Los pensamientos, como todos los procesos de la naturaleza, simplemente suceden. De hecho, el mismo sentido del ego o yo personal aparece también como una de las actividades espontáneas de la naturaleza, creyéndose a sí mismo autor de la mayoría de los actos que realizamos y suponiendo que es quien sufre sus consecuencias.

Mediante el Karma Yoga cada acción se convierte en un sacrificio; concepto que realmente no implica una penitencia o dolor, sino una ofrenda a una deidad en señal de homenaje o expiación y también el concepto de un acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor. Lo que se sacrifica es, en última instancia, el ego. Mientras se considere al ego (ahâmkara) como autor de las acciones, tales actos reforzarán el propio ego y será un obstáculo en el camino espiritual.

El objetivo del Karma Yoga es la liberación a través de la acción. No es lo que tú haces lo que cuenta, es la actitud durante la acción lo que determina si una tarea es una labor de karma yoga. Lo mismo que sucede con la actitud sucede con el motivo que hay detrás, el motivo debe ser puro. Sea lo que sea lo que tengas que hacer, hazlo lo mejor que puedas. Da lo mejor de ti. Trata de cumplir acciones que puedan traer el máximo de bondad, pero nunca te consideres como el hacedor sino un instrumento porque realmente desconoces los planes que el Universo tiene para ti. Trata de vivir cada acción o trabajo como si fuese un maestro porque seguro que a través de ellos aprenderás a desarrollar diferentes destrezas para descubrir y despertar todo tu potencial interno.

La acción convertida en el espíritu de la auto-entrega eleva el nivel del Ser y nos convierte en una fuente de crecimiento espiritual para los demás. Krishna, en el Bhagavad Gîtâ habla del trabajo del karma yogui para el beneficio del mundo entero. La frase sánscrita que utiliza es loka—samgraha, que significa literalmente “reunión mundial” o “unir a todo el mundo”. Lo que quiere expresar es que nuestra totalidad personal, mediante la auto-entrega, transforma de forma activa nuestro entorno social, contribuyendo a su propia totalidad.

El karma yoga es el enfoque yóguico más fundamentado. Su gran ideal de la inacción en la acción (naishkarmya-karma) puede aplicarse a todas las demás disciplinas espirituales y es tan relevante hoy en día como lo fue cuando los sabios de la India lo formularon por primera vez hace más de dos mil años.

Bibliografía consultada: “La tradición del Yoga” de Georg Feuerstein.

 

Técnicas del Yoga

Aunque el Yoga es uno, dentro de él existen distintas sendas que, llevando al mismo objetivo, siguen caminos diferentes ajustándose mejor a los principales tipos de temperamento del ser humano.

Un aspecto del que los Indios se dieron cuenta en la antigüedad es que todas las funciones del psiquismo: desde la más básica que es la sensopercepción, que la tenemos en común con los gusanos; hasta la más elevada como sería imaginación, la creatividad, la elaboración del pensamiento, el amor, se pueden agrupar en tres categorías, tal y como se estudian en la psicología actual, lo que pasa es que los indios ya lo enseñaron muchos siglos antes de nuestra era. Estás tres categorías son: el mundo del pensamiento, del intelecto, lo que en psicología se llama lo cognitivo; el mundo de las emociones, de los afectos, de los sentimientos, que en psicología es lo emocional, lo afectivo; y la capacidad de acción que tenemos que es la voluntad. Descubrieron que en el Yoga, como vía soteriológica, dependiendo de que elemento de los tres predomina en ti (todos tenemos los tres, pero siempre predomina uno), existe un tipo de Yoga: el Jñana Yoga o yoga del conocimiento, para la parte cognitiva; el Bhakti Yoga o yoga de la devoción y del amor,  para la parte emocional; y el Karma Yoga o yoga de la acción desinteresada, para la parte volitiva. Aparte dos tipos de yoga para la parte psico-fisica, el Hatha Yoga (que procede del Tantra) y para los que son más mentales y con facilidad para la concentración, el Raja Yoga.

Dentro de las técnicas más difundidas dentro del Yoga encontramos:

–       Yama, código de conducta social: no violencia, verdad, honestidad, etc.

–       Niyama, código de conducta personal: pureza, contento interior, austeridad, etc.

–       Asana o postura: son un conjunto de prácticas que permiten múltiples combinaciones con el objetivo de sensibilizar todo el esquema corporal, armonizándolo, posibilitando una expansión de conciencia y el incremento de la misma. No es un trabajo exclusivamente físico, es un ejercitamiento psico-físico, utilizando el cuerpo para que la mente se estabilice.

–       Pranayama, control de la respiración con el fin de detener la actividad mental, aumentando la energía vital.pranayama

–       Técnicas de relajación, El término relajación engloba las técnicas para llegar a ese estado de consciencia, hay diferentes grados para profundizar en el cuerpo, la mente, las emociones. La relajación total supone un equilibrio a todos los niveles, a ese estado de relajación profunda se llega con la práctica. Las técnicas son infinitas porque se pueden adaptar a cada persona, fomentando siempre el equilibrio del Sistema Nervioso Autónomo y una vía de auto exploración, es un mundo ilimitado ya que las técnicas pueden combinarse entre sí y personalizarse según las necesidades del momento. La relajación es un arte para el que es necesario un aprendizaje pero que sobre todo es eminentemente práctica. Científicamente sus beneficios son objetivables y se pueden demostrar

–       Técnicas de interiorización, concentración y meditación. Permiten una limpieza de los procesos mentales y una percepción de nuestra dimensión interior. Potenciando así todos las facultades de la mente como son la atención, la memoria, la concentración, la creatividad, etc. En este apartado podemos incluir el canto védico (kirtan) y la lectura consciencial y el comentario de textos sagrados.