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महाशिवरात्रि Mahāśivarātri

Panchakshara mantra

             OM NAMAH SHIVAYA

Hoy celebramos Mahāśivarātri, la sagrada noche del Señor Shiva

La catorceava noche de la quincena oscura del mes lunar (de la luna llena a la nueva), es decir, la noche anterior a la luna nueva, es conocida como Shivaratri. La correspondiente al mes de Magha (enero-febrero) es llamada Mahashivaratri, el gran Shivaratri. Este día se celebra la manifestación de Shiva como el linga de luz que apareció entre Brahma y Vishnú cuando contendían entre sí para averiguar quién era el más poderoso y el origen del otro. El Kannashasha Ramayana dice que como ese hecho sucedió el día chaturdashi del mes de Magha, el Señor ordenó que se observe como una fecha sagrada. El mismo día se celebra el matrimonio de Shiva con Parvati, el momento en que el asceta se convirtió en un hombre casado.
Shiva es uno de los pocos dioses de la tradición hindú que es adorado en la quincena oscura del mes lunar, pues el periodo cuando la luna decrece y los dioses se debilitan es considerado por muchos un momento poco auspicioso. Los asuras (titanes), rakshasas (ogros) y bhutas (fantasmas) dominan el mundo. Sólo el Señor Shiva puede contener sus oscuros poderes. Por ello el devoto ofrece oraciones especiales en cada Shivaratri.
Durante el Mahashivaratri los devotos hacen vrata (penitencia), es decir, permanecen despiertos toda la noche relatando las historias de Shiva sobre su nacimiento, manifestaciones, matrimonios, hechos heroicos y la ayuda que ha dado a sus devotos a través del tiempo. Practican bhajans y kirtans (cantos y música devocionales) a la gloria del Señor y se abstienen de alimento y bebida. Derraman agua fresca y perfumada sobre el linga y le ofrecen hojas de bilva, leche y alimentos dulces.

Shiva contraluzSe cuentan varias historias acerca de la grandeza de Shivaratri. Una de ellas dice que en esa fecha se perdió el miembro de una tribu en la jungla y al caer la tarde buscó refugió en la copa de un árbol bilva. Pero como los aullidos de los chacales y leopardos llenaban el aire, decidió permanecer despierto toda la noche. Para evitar dormirse se pasó la noche entera quebrando las ramitas del árbol, las cuales cayeron accidentalmente sobre un pequeño linga situado en la base del árbol. Sin proponérselo, el hombre había adorado a Shiva, pues había permanecido despierto ayunando y ofreció hojas de bilva a su lingam.

Según otra versión se trataba de un cazador que no habiendo podido cobrar ninguna presa durante el día, decidió esconderse al atardecer sobre un árbol bilva. Removió las ramas para tener una mejor vista y unas cuantas hojas cayeron accidentalmente sobre el linga que se hallaba entre las raíces del árbol. Pero su tiempo en la Tierra se había cumplido, así que los servidores de Yama acudieron para llevárselo al infierno por sus numerosas faltas. Sin embargo, como había ayunado, se mantuvo despierto, sirvió al Señor y no mató a ningún animal ese día, aparecieron los ganas (servidores) de Shiva y detuvieron a los enviados de Yama. Fue tal la pelea que se armó que aparecieron ambos dioses. “¿Por qué deseas salvarlo?”, preguntó Yama a Shiva, “Chitragupta, mi asistente, quien lleva un registro completo de las acciones de cada persona, dice que este hombre ha vivido descuidadamente, matando cruelmente, cazando sin misericordia”. El amado esposo de Parvati le respondió: “Él me sirvió con las hojas que me gustan y permaneció despierto toda la noche. Me siento complacido, así que lo he bendecido y le he concedido la salvación”. Es notorio que en ambas versiones, por un involuntario acto de piedad, Shiva concede la salvación. Por esa razón el Señor es conocido como Asutosha, El que es complacido fácilmente. Todo seguidor de Shiva busca su gracia en Shivaratri.
MahashivratriJ4ACOtra historia narrada en el Shivaratrimahatmya cuenta que el ministro brahmán del rey de Kuñjara, un reino a las orillas del río Sindhu, tuvo un hijo al que llamó Sukamara. A pesar de su buena educación, el niño creció hasta convertirse en un hombre inmoral y se casó con una mujer chandala (paria), que le dio cinco hijas y dos varones. Un día Sukamara buscaba una flor para adornar el cabello de la chandala y llegó hasta un templo de Shiva llamado Nageshvara (Señor de los nagas). El festival de Mahashivaratri apenas comenzaba y sin proponérselo Sukamara participó en él. Pero su vida mortal se había agotado y los mensajeros de Kala (dios del tiempo) llegaron para llevarse su alma. Casi al mismo tiempo aparecieron los servidores de Shiva y comenzaron a pelear por el alma del ruin brahmán. Finalmente los mensajeros de Shiva vencieron y se llevaron a Sukamara, ya que había participado, aunque accidentalmente, en un Shivaratri.