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Tantra. Fisiología sutil (I): el prana y los nadis.

La fisiología sutil del Yoga proviene del Tantra. Lo que los hindúes llaman prāṇa प्राण significa literalmente “vida” o “fuerza vital”. Según esta visión tántrica, la fuerza vital universal se condensa en el cuerpo sutil individual y fluye a través de unos canales que en sánscrito se llaman nāḍī नाडी

Los textos tradicionales hacen referencia a 72.000 nadis en total. Todos ellos se origina en el “bulbo”, en sánscrito llamado kanda, localizado según algunas corrientes en la zona genial o del perineo, aunque algunos textos lo sitúan en la zona del ombligo. Dentro de esos innumerables nadis 14 son importantes:

1. Sushumna
2. Ida
3. Pingala
4. Gandhari
5. Hastajihva
6. Kuhu
7. Saraswati
8. Pusha
9. Sankhini
10. Payasvini
11. Varuni
12. Alambusha
13. Vishvodhara
14. Yasasvini

De todos ellos, en toda la tradición yóguica, se establecen tres corrientes principales: suṣumṇā सुषुम्णा  iḍā इडा  y piṅgala पिङ्गल    *

Sushumna nadi, literalmente “la más propicia”, es el principal y viene a ser la contraparte sutil de la columna vertebral, a esta corriente axial también se la conoce como brahma nadi. Solamente este nadi se extiende desde la base de la columna vertebral hasta la coronilla.pranaCal-09

Según la mayoría de los textos tántricos, a la izquierda del canal axial se encuentra ida nadi que literalmente significa “pálido” y cuyo símbolo es la luna y a la derecha se encuentra pingala nadi que literalmente significa rojizo y cuyo símbolo es el sol. Estos nadis se enroscan alrededor de sushumna formando una escalera helicoidal. confluyen encontrándose en cada uno de los seis chakras (centros psico-energéticos) y finalizan en el centro que esta situado en el interior de la cabeza.

Mediante las diferentes técnicas del yoga se pretende canalizar el flujo bioenergético hacia el nadi sushumna, ya que mientras la fuerza vital oscila entre ida y pingala la consciencia permanece exteriorizada. Dirigiendo el prana hacia el nadi sushumna el yogui estimula la fuerza/energía latente llamada kuṇḍalinī कुण्डलिनी para que ascienda por ese canal hasta la cima de la cabeza, llegando así a un estado de éxtasis beatífico conocido como samadhi.

El conocimiento de los nadis sushumna, ida y pingala es básico en el hatha yoga. A nivel físico se relacionan con el Sistema Nervioso Autónomo: el nadi ida o nadi lunar se relaciona con el sistema nervioso parasimpático y el nadi pingala o nadi solar se relaciona con el sistema nervioso simpático.

Existe una interdependencia entre la actividad de los nadis y la respiración nasal. Debido a su conexión con los conductos nasales, ida y pingala regulan toda la actividad cuerpo-mente. Los conductos nasales tienen un funcionamiento cíclico, de forma que, normalmente, predomina la respiración de uno de ellos. En las personas que están equilibradas, la respiración va cambiando a lo largo del día de un conducto a otro, en periodos que oscilan entre una y dos horas. Esta alternancia crea armonía en todos los sistemas.

Los nadis y los conductos nasales también están conectados con los hemisferios cerebrales: el conducto nasal izquierdo (ida) esta ligado al hemisferio cerebral derecho que es el responsable de la orientación en el espacio, la percepción psíquica, la intuición, la creatividad, la sensibilidad artística, etc. El conducto nasal derecho (pingala) está ligado al hemisterio cerebral izquierdo que se encarga del análisis lógico-matemático: la mente racional. Cada nadi proporciona energía al hemisferio asociado, por esta causa la actividad cerebral se ve condicionada por el flujo de los nadis y la respiración nasal. El Swara Yoga se dedica al estudio en profundidad de los nadis, su funcionamiento, alternancia, predominio de uno u otro, y a como diferentes aspectos: alimentación, descanso, estado ánimo, respiración, fases lunares, etc. influyen positiva o negativamente en esa alternancia o predominio.

 

*Hemos hecho referencia una vez a los nombres en sánscrito de manera que figuren en grafías devanágari y en su transliteración con signos diacríticos, por una cuestión práctica luego hemos continuado con la trasliteración habitual que se adapta mejor a las grafías latinas.