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5 minutos de consciencia

Esta es la propuesta que ha surgido en nuestro Centro de Yoga durante este mes de mayo para que aprendas a centrar y a potenciar tu atención y para que, casi sin darte cuenta, accedas al hábito saludable de hacer diariamente unos minutos de práctica.

Unos consejos a la hora de afrontarlo:

  • No te crees ninguna expectativa.
  • El tiempo es orientativo, ni se te ocurra practicar con reloj, si tienes que finalizar a una hora determinada puedes utilizar una alarma con algún tono suave que no te sobresalte.
  • Para la posición es importante que la espalda esté recta y sin apoyo, puedes hacerlo en postura de meditación (sobre un cojín o banquito) y si eso no es posible, lo haces en una silla pero sin apoyar la espalda.
  • Dedica unos instantes a obtener la inmovilidad, relajada, sin necesidad de esfuerzo.
  • Observa el proceso espontáneo de tu respiración, sin dirigirla, ni modificarla.
  • Deja que tu atención se exteriorice suavemente, estírate, desperézate y tranquilamente abandona la postura.

Si tienes alguna duda o comentario consultanos o llamanos 976 734 812  y  696 144 665

5-minutos

Pautas para vivir plenamente un āsana आसन

Un āsana, en sánscrito आसन, es una especie de configuración (la haces de manera intencionada, por medio de tu voluntad) que adoptamos con el cuerpo, con la finalidad de actuar sobre el cerebro e incluso sobre estructuras más sutiles o profundas.

al solEn realidad no eres tú el hacedor del āsana . No es algo que  hagamos nosotros, en el sentido más puro, esta actitud por supuesto no es algo que captes en un principio, requiere constancia y tiempo de práctica, te pones en sintonía con la energía del Universo para que cuando esa energía te penetra o te atraviesa te haga adoptar ese tipo de posiciones, en definitiva fluir. Si impones tu voluntad se produce una lucha, mientras seas tú el que hace, no fluyes, tienes que aprender a relajarte y dejar que la energía fluya a través de ti. Esto se puede comprender con los mudras que sirven para modelar una experiencia, como se producen espontáneamente en los estados modificados de consciencia, si los haces previamente estás allanando el terreno. Lo mismo sucede en el âsana. Tienes que abrirte al Universo y a la Madre Tierra para que la shakti fluya a través de ti, sin ofrecer resistencia. Entonces en cuando sientes

Con la perseverancia en la práctica vives el āsana como una meditación:

  • Posición física: inmóvil, cómoda y mantenida.
  • Respiración: coordinada, específica dependiendo de la postura que estés haciendo.
  • Actitud interior, mental.

La respiración debe ser consciente, eres tu quien la dirige; profunda o completa en la medida que la postura te lo permite; rítmica ya que si la alteras te sentirás inestable.

La actitud depende del objetivo: pratyahara-interiorización, dharana-concentración. El protocolo mental a seguir dependerá de la finalidad, no será lo mismo si va encaminada hacia la relajación que hacia dhyana-meditación o técnicas de meditación. Cuando rebasas los límites del cuerpo físico es fácil llegar a estados modificados de consciencia. Respecto a donde concentrarse hay unas reglas generales que, obviamente, varían para un principiante o para un veterano, al principio son estructuras físicas como la columna vertebral o la glándula tiroides, por ejemplo.

Para vivir plenamente cada postura en el Centro de Yoga Shakti aconsejamos seguir el protocolo de los cinco puntos:

  • Relaja todo lo que no participa en la postura, especialmente la cara.
  • Dosifica el esfuerzo, asúmelo sin necesidad de forcejear. Lo que trabaja en la postura tiene que tener un tono adecuado y correcto, no una hipotonicidad generalizada, un ejemplo lo encontramos en la postura de la vela, en la que tiene que haber cierto tono en las nalgas y en las piernas.
  • Acaricia mentalmente las zonas donde notas tirantez. Utiliza la sofro-sustitución sensorial, la autosugestión que funciona, al acariciar el músculo tenso, se relaja y se estira.
  • La respiración es el mejor soporte de la postura, es lo suficientemente atractiva para que la mente no se vaya. Amplia, completa, en la medida que la postura te lo permite, dándole primacía a la expulsión para que sea más larga, rítmica. En las posturas en las que interviene la fuerza, la inspiración te sujeta; en la expulsión parece que pierdes apoyo y cuerpo parece que empieza a temblar, por eso tiene que ser lenta y controlada para que no se pierda la postura.
  • Concentración en la zona estratégica: de lo más físico y ahí para arriba hacia lo más sutil: columna vertebral, una glándula u órgano (corazón, tiroides, etc.); un concepto o trayecto sutil, como si el cuerpo fuese mapa místico hacia el cielo, no tiene entidad real pero si en el plano sutil para utilizarlo como soporte; respiración asociada a un color o a una sensación, etc.

Es importante también, después de cada āsana , observarte, sentirte, abandonarte a la agradable sensación del cuerpo relajado, sin esfuerzo, a las actitudes de tu mente que posiblemente esté más apacible y serena.

Así experimentarás que un āsana constituye una puerta por donde la conciencia del hombre, debidamente despierta e integrada, puede profundizar y extenderse hasta más allá de su habitual limitación personal.                                                                                    HARI OM TAT SAT

 

Kapalabhati para prevenir y aliviar catarros y gripe

Practicar yoga habitualmente ayuda a reforzar el sistema inmunológico, pero es especialmente en esta época del año cuando algunas de sus técnicas son muy beneficiosas para combatir, aliviar y prevenir los catarros y la gripe. Una práctica muy recomendable es la técnica llamada KAPALABHATI

Kapala, literalmente, significa cráneo, cabeza y todo su contenido y bhati significa purificar, hacer brillar, limpiar.

Kapalabhati es además uno de los ejercicios de purificación (ṣaṭkarman) que limpia las vías respiratorias de mucosidades e impurezas y estimula el metabolismo elevando el calor corporal.

I.- Cuando hacemos kapalabhati limpiamos los senos (frontales, maxilares, etmoidal y esfenoidal), los senos sirven de caja de resonancia, también para acondicionar el aire que entra y tienen como función aligerar el peso de la cara y del cráneo, intervienen en la respiración y en el olfato.

II.- La acción del kapalabhati sobre el cerebro está vinculada a crear estados de alcalosis respiratoria, por ello tiene una profunda repercusión en todas las células del cuerpo y especialmente en las neuronas. La respiración es el único mecanismo que permite literalmente masajear el cerebro por los cambios de presión que se producen en el líquido cefalorraquídeo, este beneficioso masaje se potencia aún más con la práctica de kapalabhati.

Técnica:

Consiste en una serie de ráfagas respiratorias, en las que la expulsión es activa a base de contraer bruscamente el abdomen y, a continuación, dejar que el abdomen se relaje, vuelva hacia delante y el aire entrará pasivamente. Un ciclo consiste en cada una de esas expulsiones activas y su correspondiente inspiración pasiva, normalmente se practican varias rondas de 40 ciclos en adelante, pero puedes comenzar perfeccionando la técnica haciendo series más cortas. Te propongo realizar tres rondas de 40, 50 y 60 ciclos, respectivamente.

La práctica debes realizarla en posición sentada (postura de meditación) pero tienes que  expandir el tórax hacia Kapalabhatiarriba y hacia delante, al hacerlo notarás que el abdomen se estira y se esconde un poquito. Manteniendo esa posición del tórax expandido, inspira profundamente y, sin que decaiga el tórax, relaja un poquito el abdomen y comienza la primera serie de 40 ciclos. (Comprueba que el aire entra después de salir, sino poco a poco te vas a quedar sin aire. Evita fruncir el ceño o ejecutarlo con demasiada fuerza y como consecuencia mover todo el cuerpo).

Una vez que has hecho los 40 ciclos, al terminar expulsa todo el aire, vacía bien tus pulmones, después inspira de forma completa y vuelves a expulsar alargando la expulsión. Después deja la respiración espontánea para que se relaje la musculatura del abdomen y observa las sensaciones que ha dejado la práctica en tu cuerpo y en tu mente.

A continuación te aconsejo realizar unas cuantas respiraciones completas.

Efectos:

Estos son algunos de los beneficiosos efectos de esta maravillosa técnica: gran oxigenación en todo el organismo. Purifica los pulmones y aumenta su elasticidad. Mejora muchas afecciones respiratorias. Masajea y activa el sistema digestivo, tonificando los músculos abdominales. Excelente  tónico para todo el sistema nervioso. El cerebro se ve irrigado por una sangre rica en oxígeno, beneficiándose con un estímulo natural, mejorando las capacidades mentales e intelectuales. Aporta vitalidad y despeja la mente.

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La respiración yóguica.-El aliento de la Vida

Tal y como os prometimos en la entrada  de  La respiración y considerando su importancia dentro del Yoga, en este post detallamos la práctica de la Respiración Yóguica, animandoos a que pase a ser un hábito saludable (física, psíquica, emocional y espiritualmente hablando) en vuestro día a día. Disfrutad de ella, aprended a fluir con ella… porque eso no tiene precio.

Consciencia de la respiración natural

Antes de comenzar a dirigir tu respiración te sugiero que comiences por conocerla un poquito más, tomando consciencia de tu respiración natural. Es una técnica simple que te introduce en el modo y los patrones de tu propia respiración, no olvides que tu respiración refleja siempre tu estado interior, sobre todo como te encuentras anímica y emocionalmente. Es muy relajante y la puedes practicar en cualquier momento. El simple hecho de observar la respiración es suficiente para disminuir la frecuencia de las inspiraciones y las expulsiones y establecer un ritmo más relajado.

Puedes hacerlo sentado en la postura de meditación o echado (en el suelo, sobre una esterilla o una alfombra) en shavasana (postura de relajación).

Shavasana

Shavasana

Personalmente  te aconsejo la primera opción para evitar la somnolencia o el sopor.

Observa el proceso de tu respiración natural, espontánea, sin dirigirla, ni modificarla. Siente el aire entrando y saliendo, no controles la respiración. Nota como el aire es fresco cuando entra por las fosas nasales y tibio cuando sale, observa este proceso con la actitud de testigo, como si fueras un espectador, pasivamente, sin involucrarte, durante unos minutos.

Sigue observando tu respiración espontánea pero ahora toma consciencia del movimiento que se produce, de forma espontánea, en tu abdomen: como al inspirar se distiende (se hincha) ligeramente y como al expulsar desciende (se deshincha) y permanece así durante unos minutos.

Tras esta sencilla práctica percibe tu estado interno durante unos instantes.

Respiración abdominal

En este tipo de respiración se enfatiza la acción del diafragma, músculo en forma de cúpula que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal. Durante la inspiración el diafragma se mueve hacia abajo y durante la expulsión se mueve hacia arriba (en la imagen está representado por una gruesa línea de color verde, haz clic para observar el movimiento).Diaphragmatic_breathing

El uso correcto del diafragma propicia la expansión equilibrada de los alveolos, mejora el drenaje linfático desde la base de los pulmones, masajea el hígado, el estómago, los intestinos y otros órganos situados justo debajo de él, ejerce un efecto positivo sobre la función cardiaca y la irrigación coronaria y mejora la oxigenación de la sangre y la circulación.

Este tipo de respiración es la más natural y eficaz. Por la falta de práctica, las tensiones que acumulamos, las posturas inadecuadas, las ropas ceñidas, etc., perdemos el uso de este tipo de respiración. Cuando se restablece y vuelve a formar parte de la vida diaria se produce una notable mejoría en el bienestar físico y mental.

Práctica:

Acuéstate en shavasana y relaja bien todo el cuerpo. Observa la respiración espontánea durante unos instantes.

Coloca la mano derecha sobre el abdomen, a la altura del ombligo y la izquierda sobre las costillas móviles. Durante la respiración abdominal la mano derecha debe subir con la inspiración y debe bajar con la expulsión; la mano izquierda no debe moverse.

Tanto la inspiración como la expulsión debes hacerlas por la nariz. No crees tensión en el abdomen y respira de forma lenta y profunda, cómodamente.

Inspira mientras expandes el abdomen, sin modificar la caja torácica. Al final de la inspiración el diafragma comprime el abdomen y el ombligo está en su punto más alto.

Expulsa de forma lenta y continua, comprobando como el diafragma se mueve hacia arriba y abdomen hacia abajo. Al final de la expulsión el abdomen está retraído, el ombligo se dirige hacia la columna vertebral.

Practica y perfecciona la técnica durante unos minutos, sensibilizándote a este tipo de respiración. Una vez que la tengas bien integrada pasas a la fase siguiente.

Respiración torácica

En este tipo de respiración intervienen los músculos intercostales, expandiendo y retrayendo la caja torácica. Se suele asociar al ejercicio físico y al esfuerzo excesivo, así como al estrés y a la tensión, porque ayuda al cuerpo a obtener más oxígeno. Sin embargo, la tendencia de muchas personas es la de continuar con este tipo de respiración bastante tiempo después de haber finalizado la situación de esfuerzo, prolongando la tensión y creando así malos hábitos de respiración.

Práctica:

Acuéstate en shavasana y relaja bien todo el cuerpo. Observa la respiración espontánea durante unos instantes, tomando consciencia de la caja torácica que habitualmente no interviene en la respiración natural.

Coloca la mano derecha sobre el abdomen, a la altura del ombligo y la izquierda sobre las costillas móviles. Durante la respiración torácica la mano derecha no debe  moverse; la mano izquierda debe moverse hacia  arriba y lateralmente con la inspiración y debe volver a su posición inicial con la expulsión.

Manteniendo controlado el abdomen, comienza a inspirar despacio notando la expansión de la caja torácica. Siente el movimiento de las costillas hacia afuera y hacia arriba, tomando consciencia de cómo esta expansión lleva el aire hacia los pulmones.

Expulsa despacio, sintiendo la pasividad de la salida del aire conforme se van relajando los músculos intercostales y la caja torácica desciende.

Asegúrate de que, en este caso, no interviene la respiración diafragmática para integrar bien el proceso de la respiración costal o torácica.

Practica y perfecciona la técnica durante unos minutos, sensibilizándote a este tipo de respiración. Una vez que la tengas bien integrada pasas a la fase siguiente.

Respiración clavicular

Esta respiración es la etapa final de la expansión total de la caja torácica. Tiene lugar después de completar la respiración torácica. Con el fin de que entre una mayor cantidad de aire en los pulmones, los músculos del cuello y del esternón tiran hacia arriba las costillas superiores y las clavículas, con el fin de favorecer la ventilación de los lóbulos superiores. En la vida cotidiana la respiración clavicular se utiliza solamente en condiciones de esfuerzo  físico extremo y en los casos de enfermedades que obstruyen el paso del aire como el asma.

Práctica:

Acuéstate en shavasana y relaja bien todo el cuerpo.

Practica la respiración torácica durante unos minutos.

Inspira y expande bien toda la caja torácica, cuando las costillas estén totalmente expandidas continua inspirando un poco más hasta que sientas la expansión en la parte superior de los pulmones, alrededor de la base del cuello. Los hombros y las clavículas se mueven un poco hacia arriba. Esto requiere un poco de esfuerzo.

Expulsa despacio, relajando primero los músculos intercostales para que descienda la caja torácica, después la parte superior del pecho y por último deja que las clavículas desciendan.

Continúa practicando durante unos cuantos minutos y observa el efecto de este tipo de respiración.

 

RESPIRACIÓN YÓGUICA

La respiración yóguica combina las tres técnicas descritas anteriormente. Proporciona un perfecto control sobre la respiración, ayuda a corregir malos hábitos respiratorios y a aumentar la entrada de oxígeno.

Se puede practicar en cualquier momento y es especialmente útil para calmar los nervios en situaciones de estrés o falta de autocontrol. Y aunque corrige y profundiza el patrón de respiración natural, no debe practicarse de forma permanente, pero si habitualmente, como un hábito higiénico y saludable dentro de tu vida cotidiana.

Práctica:

Sentado en postura de meditación o acostado en shavasana, relaja bien todo el cuerpo.

Recuerda que la respiración tiene que ser: lenta, silenciosa, profunda y cómoda. Tiene que ser fluida, sin cortes, ni sacudidas; un flujo ininterrumpido tanto en la entrada como en la salida del aire. Todo el proceso debe realizarse con un movimiento continuo en el cual cada fase se incorpora a la siguiente sin marcar los puntos de transición. No debes sentir movimientos espasmódicos ni tensiones innecesarias. La respiración se debe asemejar al oleaje del mar, de un mar tranquilo y sereno. Con una actitud relajada, toda tu atención debe estar focalizada únicamente en la respiración.

 

Comienza a inspirar lentamente, permitiendo que el abdomen se expanda al descender el diafragma; al final de la expansión abdominal continúa introduciendo aire, notando como se ensancha  el tórax y se separan las costillas; después sigue inspirando un poco más hasta sentir el ascenso del aire hasta la parte superior de los pulmones, alrededor de la base del cuello, notarás como las clavículas ascienden. Mientras tanto el resto del cuerpo debe permanecer completamente relajado.  Así habrás completado la inspiración.

Ahora comienza a expulsar en el mismo orden en el que ha inspirado, en una lenta y larga expulsión: primero el abdomen se hunde, después el tórax se cierra y por último las clavículas descienden, sin llegar a forzar la expulsión, siente que la acabas cómodamente.

Continúa practicando y perfeccionando la técnica durante unos minutos.

No olvides reservar unos minutos cada día para realizar esta práctica (preferiblemente siempre a la misma hora). Y utilízala siempre que te sientas cansado, deprimido, sin ánimo…, la fatiga desaparecerá, tu mente experimentará sus beneficios y en unos pocos minutos te sentirás renovado y vital.

 Bibliografía consultada:

“Asana, Pranayama, Mudra, Bandha”  de Swami Satyananda Saraswati

“Aprendo Yoga” de André Van Lysebeth

Sentada en la playa

 

La importancia de la respiración

Es posible permanecer sin comer durante semanas, es posible estar sin beber varios días, pero sin respirar apenas podemos estar unos minutos.

Respirar es una función que llevamos a cabo en nuestra vida de forma permanente, pero muchos de nosotros no tenemos consciencia de ello y solo respiramos superficialmente. Mediante la práctica consciente de respirar, aportaremos numerosos beneficios para nuestro cuerpo y nuestra mente.

RespiraciónLa respiración es el único proceso biológico que podemos controlar a voluntad, cuando no te ocupas de ella se hace automáticamente, vehiculizada a través del sistema nervioso autónomo; cuando quieres ocuparte de ella, toma el relevo la corteza cerebral. Por tanto el hecho de que pertenezca a esos dos mundos, el mundo de la incosciencia y el mundo de la consciencia, es lo que reviste a la respiración de una importancia capital para poder controlar la mente y para poder alcanzar estados expandidos de consciencia. Por eso a lo largo de la historia de la humanidad la respiración, en muchas culturas, se ha utilizado como una forma de modificar y de expandir la consciencia.

El centro respiratorio autónomo del bulbo raquídeo recibe influencias de muchos otros elementos del cuerpo, tiene receptores que están el cayado aórtico, en las carótidas, pero sobre todo recibe influencia del diencéfalo (cerebro mamífero, donde se ubican las emociones) y de la corteza cerebral. Por tanto cuando decimos que la respiración está condicionada por nuestro sistema emocional y afectivo es rigurosamente cierto, la prueba más evidente es que no respiramos igual cuando reímos que cuando lloramos, cuando estamos excitados que cuando estamos tranquilos, cuando estamos nerviosos que cuando estamos relajados, cuando estamos despiertos que cuando dormimos; la respiración siempre refleja en todo momento como estamos.

Por tanto, dado que en el yoga uno de los aspectos fundamentales es el autocontrol emocional y el autocontrol mental, la herramienta básica para conseguirlo es la respiración. El control de la respiración da lugar a una mente centrada; aumenta la capacidad respiratoria y repercute positivamente en nuestra vivencia emocional, con lo cual disminuye la angustia, ayuda a controlar la ansiedad, desaparecen o se aprenden a relativizar las preocupaciones; en ese sentido los suspiros o los bostezos que se producen muchas veces en el yoga están relacionados precisamente con esa eliminación y esa liberación de tensiones, de conflictos…

Por otra parte, en el yoga es muy importante el concepto de prana, un término complejo de definir pero que podríamos traducir como “fuerza vital” o “energía vital” y que muchos autores identifican con la biolectricidad del aire y otros que lo  relacionan con una energía más bien de tipo electromagnético. La respiración es la expresión básica de esa energía vital que también captamos a través de los alimentos y del agua.
Todo ese prana que, según la filosofía del yoga, se halla en el universo está siempre disponible para nosotros y la mejor manera de captarlo y vivenciarlo es mediante la respiración. Con la expulsión nos desprendemos del aire viciado de nuestros pulmones, de la energía estancada, pero también nos permite descargar la tensión acumulada. Con cada inspiración recibimos aire renovado en nuestros pulmones y abundante energía fresca y purificada. Esto nos va a reportar un estado más saludable y vital, incrementando la vitalidad de todo el organismo, nos va a ayudar enormemente a que nuestro mundo emocional y afectivo esté armonizado y a que nuestra mente se encuentre más serena y calmada y, por lo tanto, más lúcida y despierta para desarrollar toda nuestra creatividad y nuestro discernimiento.

Por todas estas y otras muchas razones es por lo que lo primero que aprende el alumno es a conocer, dirigir y controlar su respiración y lo primero que se le enseña es la respiración yóguica o respiración completa de la que hablaremos ampliamente en otra “entrada”.

 

El mantra OM

Razones para comenzar tu sadhana de Yoga con el canto del mantra OM:

OMlamparita

  –   Es el

sonido primordial, la vibración cósmica de donde proviene todo.

  –   Depende de la intención y comprensión de cada uno es una invocación (in – hacia adentro), si percibe que   su propia conciencia o ser interior (Atman) forma parte de la Conciencia Universal (Brahman); evocación (e – hacia fuera), si su relación con esa Conciencia es de identificarse con ella pero sintiéndose separado de ella; o convocación que serviría para ambos casos ya que convoca, reúne.

– Te ayuda a armonizarte interiormente, apaciguando la mente para crear una buena disposición para la práctica.

–      Es una vibración que unifica el ambiente y armoniza al grupo, cuando la práctica es colectiva, como cuando una orquesta antes de comenzar a tocar afinan los instrumentos para que estén en consonancia.

–       La vibración de la “O” (au) en la caja torácica ejerce un suave y beneficioso masaje pulmonar y alveolar. La vibración de la “M” al resonar en la cavidad craneal, supone un suave masaje para el cerebro y sus neuronas.

–       Se alarga beneficiosamente la salida del aire con lo que se prepara la respiración.

–       Crear armonía tanto en quien lo canta o repite mentalmente, como en el espacio en el que se realiza.