Vedanta, la vía del autoconocimiento.

El nombre Vedanta se compone del término sánscrito veda: ‘conocimiento, sabiduría’ y anta: ‘final, conclusión’.

Esta denominación se interpreta en un doble sentido:

  • Como ‘la culminación de la sabiduría’, en sentido absoluto, como el conocimiento espiritual más elevado.
  • Como ‘la última parte de los Vedas’, en sentido cronológico.

Pero la reflexión es más profunda, la filosofía del Vedanta y el Yoga te hace reconocer cuándo hay expectativas adecuadas o cuándo te dejas tiranizar por fantasías. Vedanta trata con realidades objetivas sobre ti y el  mundo para enseñarte a vivir bien, sin necesidad de experiencias extraordinarias ni prácticas esotéricas o fenomenológicas, sino con una visión de la realidad que se traduzca en una actitud adecuada sobre cómo vivir tu vida cotidiana de la mejor manera.

Vedanta es un estudio que no habla de una felicidad basada en conseguir nuevos logros personales, profesionales o espirituales para verte feliz en el futuro, ni tener que vivir experimentado el éxito de manera constante. Vedanta muestra cómo la felicidad que buscas no se basa en conseguir más cosas, situaciones y personas, o deshacerte de ellas. Tampoco habla de una felicidad fruto de un proceso de perfeccionamiento, transformación y de mejora constante, lo que te mantiene en una búsqueda infinita, te conduce simplemente a descubrir que el buscador no está separado de lo buscado. Que lo que anhelas ser ya lo eres. Que lo que amas ser no está separado de ti.

Lo que crea esa distancia entre el buscador y lo buscado no es otra cosa que el conocimiento incompleto, la ignorancia de tu verdadera naturaleza. Vedanta te ayuda a reconocer la libertad que ya hay en ti mediante el análisis de las creencias que tienes sobre ti mismo, la forma en la que te ves a ti mismo, como percibes tus capacidades, cómo te relacionas contigo mismo, con el mundo y con Dios .

En Vedanta, la meta del conocimiento no es intelectual, como el conocimiento limitado que adquirimos al leer libros; este conocimiento se refiere al conocimiento de Dios y de tu naturaleza divina. Por lo tanto, Vedanta es la búsqueda del autoconocimiento (o descubrimiento de tu propio Ser) y, por lo tanto, la búsqueda de Dios.

Según Vedanta, Dios (Brahman/Ātman) es pura existencia, pura consciencia y dicha infinita, así mora en nuestros corazones. Vedanta asevera que la meta de la vida humana consiste en darte cuenta de tu divinidad y en hacerla patente. Y esto no sólo es posible, sino que es inevitable. Tu verdadera naturaleza es divina; conocer a Dios es un derecho de nacimiento, es inherente a la condición humana. Tarde o temprano todos manifestamos nuestra divinidad,  puesto que nuestra naturaleza divina es la mayor verdad de nuestra existencia.

Vedanta es un medio de conocimiento (pramāṇa) para revelar la naturaleza del individuo, de Dios y del Mundo. Vedanta no es para el que que busca experiencias místicas sino para aquel que quiere conocer la verdad de toda experiencia.

El tema central en Vedanta es algo que todo individuo anhela: verse libre de la infelicidad, de la inseguridad, de toda limitación, en otras palabras, ser eterno, completo, pleno. Este es el corazón de Advaita Vedanta. Para llegar a asimilar la enseñanza vedántica es imprescindible la madurez personal; la práctica del yoga (en su sentido amplio) facilita aquellos requisitos de crecimiento interior necesarios para que el conocimiento se adquiera, sea asimilado y se establezca firmemente.