
De lo irreal condúceme a lo real
De la oscuridad condúceme a la luz.
De la muerte condúceme a la inmortalidad.
Que todos los seres podamos vivir en la alegría.
Que todos los seres podamos vivir en la paz.
Que todos los seres podamos vivir en la plenitud.
Que todos los seres podamos vivir en la prosperidad.
Que todo el mundo alcance paz y felicidad, que todo el mundo alcance paz y armonía.
A continuación se recita el Mahamrityunjaya Mantra que nos libera de la muerte y nos concede la inmortalidad.
Deseo que todo lo que menciona esta hermosa invocación para la Paz, que solemos utilizar a menudo al final de nuestras sesiones, llegue a todos vosotros con creces y desde ahí, con nuestro pequeño granito de arena, se extienda y se expanda a toda la humanidad. Con todo mi amor. OM SHANTI
