
El día 19 de mayo disfrutamos de una preciosa, enriquecedora y entrañable charla sobre los procesos de duelo. Nos brindó esta oportunidad mi querida tocaya Pilar Segura Marcen, excelente persona, dedicada al arte y la arteterapia, también tanatóloga especializada en el acompañamiento en el duelo. ¡Muchísimas gracias, querida Pilar!
Quería compartir una pequeña reseña de esta charla-coloquio y el audio para que podáis escucharla los que no pudisteis asistir.
- Uno debe acompañar al ser doliente con la escucha interior, con el silencio en uno para poder escuchar al otro. Comprensión de la persona y sus circunstancias. No juzgar. Lo que vamos es a mitigar el dolor.
- Llegar siempre libre, si tienes problemas los dejas fuera.
- Trabajar la parte espiritual con el que se va y con los que se quedan.
- Hay muchos tipos de “muertes”: separación, cambio de país, nido vacío, etc.
- Es un trabajo hermoso, de Ser a Ser.
- Las cinco fases del duelo: negación, ira, negociación, depresión y aceptación.
- Comprender que todo es prestado en esta vida. Hay que entender que lo que se va es el cuerpo.
- Agradecer el tiempo que estuvo con nosotros.
- Reconocer la misión que tienes en esta vida. Integrar la muerte como parte de la vida.
- Incrementar la autoestima.
- Caminar ligeros en la vida para morir mejor, soltar cosas de la “mochila”.
- Trilogía del perdón: perdonar al que te hizo, pedir perdón al que le hiciste y perdonarse uno mismo de lo que pensó o hizo. Ayuda a estar más ligeros y tranquilos.
- Trabajar con el amor incondicional. De corazón a corazón, de Ser a Ser.
- Tratar de quitar pendientes, rencores, miedos.
- Cada uno tiene un concepto diferente de la muerte. Puede servir escribirlo e incluso compartir, también plantearse ¿quién soy yo?, ¿por qué estoy aquí?
- Escuchas con los dos oídos: con uno lo que dice y con el otro lo que el corazón adolorido oculta, para así poder comprender las necesidades desde el corazón.
- Antes de entrar a estar con un ser en duelo o con una enfermedad, una pérdida, una discapacidad, tienes que prepararte con unas respiraciones o una pequeña meditación. También al finalizar para no llevarte lo que has estado escuchando. Estar en paz.
- Sembrar en el alma de los dolientes la esperanza de un mejor mañana a través de la parte espiritual. Mantener el equilibrio, estar bien con uno mismo, autoconocimiento, conocer cada vez más quienes somos.
