El invierno es una época de regeneración y reposo en la naturaleza. Es la estación que nos conecta con la energía sutil de la madre Tierra que alberga cálidamente las semillas y raíces de todo lo que brotará la próxima primavera, la energía vital o prana se retira del exterior para almacenarse en lo más profundo de la tierra. Lo mismo ocurre en nuestro cuerpo: el prana (energía vital) se retira hacia el interior para nutrir sus estructuras vitales contribuyendo a que estemos listos para comenzar nuestro recorrido hacia la expansión y el movimiento cuando llegue la primavera.
En estos momentos la energía protectora está más débil y somos más vulnerables a gérmenes y virus del entorno, por lo que es importante conservar siempre el calor del cuerpo. Es una estación vinculada al elemento tierra (prithvi) y al elemento aire (vayu)
¿Cómo desarrollar la conexión con estos dos elementos?
Prithvi (tierra): Está relacionado con la estructura, la solidez y la estabilidad.
- Aprovecha este tiempo invernal para disminuir el ritmo acelerado y reponer fuerzas para la etapa vital de la primavera.
- Caminando descalzo para favorecer la conexión con ella, honrándola y sintiendo su poder y firmeza.
- Cultivando o interactuando directamente con la naturaleza, sintiendo su presencia y serenidad invernal.
- Practicando asanas y mudras que potencien la estabilidad del elemento tierra, que te hagan sentir enraizado y protegido.
Vayu (aire): Relacionado con el movimiento y la respiración.
- La forma más directa de conectar con este elemento es mediante la respiración consciente y la práctica de pranayama.
- Con actitud meditativa, enfocando la atención en la respiración como un manto invisible que te conecta con la totalidad. Observando el aire entrar y salir naturalmente, sintiéndote parte del universo.
- Conectando con la sabiduría interna y la capacidad de ver las cosas desde una perspectiva más amplia
- Sintiendo la conexión con la práctica de asana por medio de la respiración que favorece movimientos lentos, suaves y conscientes.
- Silencio interior: Cultiva momentos de quietud para observar tus pensamientos sin juzgarlos, logrando claridad y un foco mental.
Siente el silencio en el que la naturaleza se sumerge en la época invernal para conectar con tu espacio interior más íntimo de silencio y quietud, entra en él suave y profundamente. Allí reposas y descansas en lo que Eres.
Que el invierno nos nutra, igual que lo hace la madre Tierra, cual semillas que, mecidas por el viento, florecerán amable y amorosamente en primavera. Om shanti, shanti, shantih.
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