Como el yoga te ayuda a conocer tu mente y a calmarla.

por | Abr 11, 2026 | Filosofía del Yoga, Tu práctica de Yoga | 0 Comentarios

Cuando en yoga hablamos de un estado meditativo, nos referimos a un estado de conciencia elevada, concentración profunda y quietud interior. En este estado, la mente y  los sentidos van hacia el interior y el meditador es consciente del observador silencioso, el Ser. Para ello, el cuerpo se relaja profundamente, liberando cualquier tensión o estrés. El parloteo constante de la mente se aquieta y se experimenta una profunda sensación de calma, pudiendo observar los pensamientos y emociones con total claridad y sin juzgarlos.

¡Con la mente hemos topado!
Ese camino no es fácil, tal y como indica el sabio Patañjali cuando se refiere a cinco estados de la mente:

    1. Kshipta, perturbada.
    2. Mudha, embotada.
    3. Vikshipta, distraída.
    4. Ekagra, enfocada.
    5. Nirodhah, aquietada.

El primer estado yóguico de la mente es kshipta, o mente de mono. En este estado, la mente está inquieta, cambiando constantemente de un pensamiento o emoción a otro, lo que dificulta la concentración o la búsqueda de la calma interior. En este estado te distraes fácilmente con influencias externas e internas y careces de estabilidad y claridad, la mente va saltando de un impulso a otro.

El segundo estado, mudha, se caracteriza por la torpeza y la pereza, la fatiga mental y la falta de claridad son síntomas comunes de este estado. Otros síntomas son la tristeza, la depresión, la desesperanza, la falta de concentración y la falta de propósito en la vida.

Ksipta y mudha son estados donde la mente no es apta para la meditación profunda, y se busca evolucionar hacia los dos estados últimos a través de la práctica de asana, pranayama, concentración, relajación y meditación.

Vikshipta es el tercer estado de la mente y puede describirse como una mente distraída y, ocasionalmente, centrada. En este estado, la mente a veces está concentrada pero rápidamente es arrastrada en diferentes direcciones, como una mariposa inquieta que salta de una flor a otra.

Aunque  en vikshipta la mente está más concentrada, los momentos de claridad son ocasionales y la mente sólo experimenta una quietud momentánea. Como resultado, es un obstáculo común en la concentración profunda y la meditación, impidiendo que la mente se asiente en el silencio interior. La meditación y el yoga regulares pueden ayudar a profundizar en la concentración y disminuir el número de distracciones que se experimentan en este estado. Además, entrena la mente para relajarse, ayudándote a alargar el tiempo de concentración y a encontrar la paz en los momentos de inquietud.

Ekagra es el cuarto estado de la mente, y puede describirse como una mente concentrada en un solo punto u objeto (interno o externo). Es un estado de concentración y absorción elevadas, en el que la mente se dedica plenamente al momento presente.

Este estado de mente centrada permite una profunda contemplación e introspección, lo que la convierte en una poderosa herramienta para la autorrealización y el crecimiento espiritual. Sentarse a meditar profundiza nuestra concentración, ayudándonos a alcanzar el siguiente estado mental.

El quinto estado mental del yoga es nirodhah. Es la mente dominada, controlada, o mente yogui. En este estado, tu mente está completamente quieta y ya no está agitada o perturbada por factores externos o internos, de forma natural, sin ningún tipo de supresión de pensamientos o emociones.

Se trata de un estado de calma pura que experimentamos en la meditación, en el que estás completamente absorto en el momento presente. La mente se vuelve progresivamente más silenciosa en la medida que la meditación se profundiza. No es que los patrones de pensamiento desaparezcan, o sean reprimidos. En realidad, la atención se desplaza hacia el interior, más allá de la corriente de impresiones mentales. En esa profunda quietud, hay un dominio sobre el proceso de la mente.

Arjuna en la Bhagavad Gita (VI.34), nos dice: «La mente es inquieta, turbulenta, obstinada y muy fuerte, ¡oh, Kṛṣṇa!, y someterla, creo yo, es más difícil que controlar el viento». 

Así, finalmente, podemos comprender la definición de Yoga que hace Patañjali: «yogaś citta vṛtti nirodhaḥ«. Yoga es el cese de las fluctuaciones, movimientos o modificaciones de la mente.

Que nuestra sadhana (práctica) sistemática, realizada con entrega y amor, nos permita vivir en yoga (con plena consciencia) cada instante. Om shanti, shanti, shantih.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¡Suscríbete a la Newsletter!

¿Podemos ayudarte?

Si tienes alguna duda acerca de las clases, del yoga o si quieres más información, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Te asesoraremos y resolveremos todas las cuestiones que tengas. Además, puedes venir a probar una clase sin ningún tipo de compromiso.

¿Quieres venir a probar una clase sin compromiso?

Consentimiento

15 + 2 =

contacto@yoga-shakti.net
C/ María de Maeztu, 6 | 50018 (Zaragoza)
976 734 812 | 696 144 665