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Desarrolla la actitud de presencia en tu día a día.

Prestar atención a lo que está sucediendo en este momento puede ser difícil. Generalmente pasamos más tiempo pensando en lo que vendrá en el futuro. O insistimos pensando en cosas del pasado que no podemos cambiar. Podemos perdernos la oportunidad de experimentar el presente.

La actitud de presencia puede estar en cada detalle, en cada cosa que hagas y experimentes. La cuestión es que decidas estar atento y consciente, apartándote de la prisa y la impaciencia, para desarrollar la excelencia, el sosiego, el disfrute de todo lo que haces. Veamos cómo usar la presencia en la vida cotidiana.

¿Estar en lo que estás?

Cuando te levantas por la mañana ¿te estás levantando o ya estás mentalmente en la ducha, el desayuno, el trabajo o incluso en temas pendientes del día anterior? Cuando desayunas ¿prestas atención a la comida que ingieres o estás pendiente de las noticias en la TV, el periódico o dando vueltas a todo lo que tienes que hacer hoy o a alguna preocupación? Mientras conduces ¿estás atento al tráfico y al acto de llevar el coche o vas toqueteando la radio o el móvil? Cuando conversas con alguien ¿prestas atención a lo que te dice o estás impaciente por compartir tu opinión?

Como ves hay muchas oportunidades a lo largo del día para estar más presente y consciente. Pero a menudo, de forma más o menos consciente, estamos dando vueltas a preocupaciones y quehaceres que no tienen que ver con lo que estamos haciendo en ese mismo momento. Puedes seguir haciendo las mismas cosas que haces siempre, andar, sentarte, trabajar, comer, hablar, con la diferencia de que las haces siendo consciente de lo que estás haciendo.

Para tomar más consciencia de cosas que tomas por sentado o haces de forma casi automática, te propongo las siguientes actividades y comportamientos:

Por la mañana

Das espacio a todo lo que sucede.

Durante el día

A medida que te vas entrenando a desarrollar la consciencia iras sintiendo sus beneficios para reducir el estrés y la ansiedad, el aumento de tu capacidad de concentración, desarrollo de la inteligencia emocional, mejora de tu actitud a los demás y de las relaciones interpersonales, desarrollo de la creatividad, mejora de la memoria y, lo que es más importante, te irás familiarizando con tu propio espacio interno de calma, de serenidad y plenitud, de manera que irá tomando más relevancia en tu vida, haciendo que sea más plena. OM

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